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Jorge Rodríguez

09-11-1965

Ministro de Comunicación e Información, dado a conocer por el presidente Nicolás Maduro el 3 de noviembre de 2017. Fue alcalde de Caracas hasta su nombramiento. Es miembro de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela. Fue rector y presidente del Consejo Nacional Electoral y vicepresidente ejecutivo de la República durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez. Es médico siquiatra graduado de la Universidad Central de Venezuela, en la que fue dirigente estudiantial del llamado Movimiento 80. Fue presidente de la Federación de Centros Universitarios de esa institución. El 10 de enero de 2017 durante una rueda de prensa señaló a Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea Nacional, por "abrir la boca para hablar sobre muerte". También lo llamó a asumir toda la responsabilidad si llega a hacer un llamado a la violencia en el país. Un artículo publicado por El Pitazo el 13 de enero de 2017 indica: "El alcalde de Caracas y representante del Gobierno Nacional en la mesa de diálogo, Jorge Rodríguez, criticó este viernes 13 de enero a la oposición por no asistir a las reuniones". Durante una entrevista realizada el 5 de febrero de 2017 por José Vicente Rangel dijo que las elecciones regionales deberían realizarse durante el trascurso de ese año y que los partidos que representan la oposición deben legalizarse nuevamente ante el Consejo Nacional Electoral porque corren el riesgo de quedar inhabilitadas. Ese mismo día fue nombrado por el presidente Nicolás Maduro como jefe del diálogo nacional por el oficialismo " para que la oposición regularice su vida y le restituya la Asamblea Nacional del país y se le de otra oportunidad para que cumplan estrictamente con las sentencias obligantes y los mandatos de la Sala Constitucional del TSJ” . Durante una concentración hecha el 4 de abril de 2017 en los alrededores de la Asamblea Nacional dijo que cada vez que la oposición convoque alguna movilización en las calles el oficialismo saldrá para evitar violencia. El 7 de julio de 2017, durante una entrevista realizada en Globovisión, declaró que los hechos ocurridos dos días antes en el Parlamento en los que un grupo de colectivos armados agredieron a diputados opositores está siendo investigado. "Es evidente que sucedieron hechos lamentables en la Asamblea Nacional, es lamentable que cualquier forma de violencia se exprese de parte de cualquiera de los bandos.Ya se dieron todos los procesos de investigación de violencia, porque sí se está actuando ante esos hechos". El 16 de noviembre de 2017 dio a conocer por su cuenta Twitter que la delegación del gobierno para el diálogo con la oposición ese día en República Dominicana estará conformada por la delegación del gobierno está conformada por Elías Jaua, Delcy Rodríguez y su persona. (LEA MÁS EN EL PERFIL)

Jorge
Rodríguez
Jorge Rodríguez
09-11-1965
VENEZUELA
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Perfil

Ningún alto dirigente del chavismo ha conocido desde adentro y tan bien las fortalezas y debilidades del Consejo Nacional Electoral (CNE) como el médico siquiatra Jorge Rodríguez. Fue primero directivo y después presidente de la institución encargada de organizar los comicios en el país y esa experiencia le ha valido para ser considerado como una pieza clave dentro de las fuerzas que apoyan la denominada revolución bolivariana. Actualmente, es alcalde del municipio Libertador de Caracas –jurisdicción donde están asentadas las sedes de los Poderes Públicos, incluido el palacio presidencial de Miraflores– y miembro de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).  Fue también vicepresidente ejecutivo de la República: la designación como número dos del gobierno la hizo en su momento el fallecido jefe del Estado, Hugo Chávez.

 

Nacido en Caracas en 1965, fue jefe nacional de los comandos de campaña para cuatro elecciones celebradas  poco antes  y después de la muerte de Chávez –ocurrida el 5 de marzo de 2013­– en las que se puso en juego la supervivencia del proyecto socialista. Dos de esas consultas fueron presidenciales. La primera se dio el 7 de octubre de 2012  cuando el líder del chavismo, enfermo de cáncer y físicamente disminuido, obtuvo su segunda reelección ante el desafío de Henrique Capriles Radonski, candidato unitario de la oposición y gobernador del estado Miranda. La segunda sucedió el 14 de abril de 2013 después del fallecimiento del jefe del Estado: el vicepresidente Nicolás Maduro se enfrentó entonces al mismo aspirante opositor. Capriles Radonski denunció que sólo con trampa pudieron derrotarle con poco más de 1% de los sufragios.  A esos comicios se sumaron los de gobernadores y los de alcaldes, en los que los candidatos del PSUV y sus aliados obtuvieron la mayoría de los cargos. El proceso para elegir jefes de gobierno estadales se celebró 16 de diciembre de 2012 con Chávez enfermo en La Habana y el segundo tuvo lugar el 8 de diciembre de 2013 con el  ex presidente muerto. Fue un doble desafío que puso a prueba la capacidad de convocatoria de los candidatos socialistas sin la presencia del líder que funcionaba como un portaaviones. El desarrollo de la estrategia estuvo sobre las espaldas de Rodríguez.

 

Dirigente universitario

 

El alcalde de Caracas fue dirigente estudiantil en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Presidió la Federación de Centros Universitarios –la principal instancia de representación estudiantil– en 1988. También lideró el Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina Luis Razetti en 1987. Fue dirigente del llamado Movimiento 80, el cual sirvió posteriormente como una cantera de cuadros que se unieron a Chávez para asumir diferentes responsabilidades en el gobierno.  Es hermano de Delcy Rodríguez, nombrada por Maduro ministra de Comunicación en agosto de 2013 y quien antes había sido sido titular del Despacho de la Presidencia en 2006 con el gobierno de Chávez.

 

El padre de Jorge Rodríguez –quien  fue su homónimo– ocupó el cargo de secretario general de la Liga Socialista. Fue torturado y asesinado por cuerpos de inteligencia del Estado el 25 de julio de 1976 durante el primer gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, aunque entonces se anunció oficialmente que había muerto de manera natural mientras se encontraba detenido. La autoridades investigaban entonces el secuestro del William Frank Niehous, vicepresidente de la empresa Owens Illinois. El hecho, que ocurrió cuando el actual alcalde era apenas un niño, marcó el futuro del dirigente quien después de graduarse en la UCV y hasta 2003 tuvo un papel de discreta figuración pública en los asuntos políticos y se dedicó al ejercicio de su profesión y la escritura. En ese período trabajó en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y llegó a ser director médico de Residencias Humana, una fundación privada que brinda atención especializada.

 

La entrada en escena

 

Fue en 2003 cuando su trayectoria dio un salto público. Su nombre fue incluido por el Comité de Postulaciones de la Asamblea Nacional como candidato para ser rector del Consejo Nacional Electoral con apoyo del Movimiento V República, entonces partido político de Chávez. El Tribunal Supremo de Justicia declaró que el Poder Legislativo había incurrido en una omisión en el nombramiento de la directiva del órgano comicial y por ello asumió directamente el trabajo de seleccionar a los rectores de la institución, lo que hizo  el 26 de agosto de ese año. Rodríguez fue escogido y posteriormene designado presidente de la Junta Nacional Electoral, desde la cual ejerció el papel protagónico en la organización técnica de una consulta clave de la historia política venezolana: el referéndum revocatorio contra el fallecido presidente Chávez que tuvo lugar el 15 de agosto de 2004 y en el cual el fallecido gobernante obtuvo una victoria que fue cuestionada por sus adversarios que declararon el proceso como fraudulento aunque no pudieron demostrar los alegatos de manera incuestionable entonces.

 

La consulta marcó el fin de una turbulenta etapa en la que se vivió un clímax de polarización política alrededor de la figura de Chávez, que en abril de 2002 fue derrocado por un período de 48 horas. Los críticos de Rodríguez lo colocaron en el centro de las acusaciones por maniobrar desde el CNE para para lograr que se retrasara la consulta lo más posible de modo que el presidente tuviera tiempo de revertir la desfavorable situación de apoyo electoral que reflejaban los estudios de opinión en 2003 para lo cual Chávez, como admitió después, puso en marcha las llamadas misiones sociales, programas de atención para las mayorías desfavorecidas cuya creación tuvo un móvil electoral. A Rodríguez también lo objetaron por maniobrar para asignar a seguidores del gobierno tareas clave de la ejecución del comicio y de limitar al máximo la participación opositora en la supervisión de procesos cruciales.

 

El marco de su actuación

 

La llegada de Rodríguez al CNE estuvo antecedida de una serie de hechos que enmarcaron su actuación. El punto de partida lo constituyó la jornada del 4 de noviembre de 2002 cuando factores de oposición de la llamada Coordinadora Democrática recogieron firmas pedir un referéndum consultivo en el cual se preguntaría al electorado si estaba de acuerdo en que Chávez fuera presidente. A finales de ese mes, el órgano comicial aprobó la realización del proceso y lo convocó para el 3 de febrero de 2003. El jefe del Estado y sus seguidores se oponían a la activación de ese mecanismo, entre otras razones, porque consideraban que serviría para cometer un fraude constitucional y precipitar la salida de Chávez antes de que se aplicara la fórmula apropiada de la Constitución para ese fin: el referéndum revocatorio. También cuestionaban la composición del directorio del CNE al que tachaban de parcializado a favor de las fuerzas contrarias al chavismo. El TSJ, sin embargo, suspendió la convocatoria, lo que fue una victoria institucional para Chávez.

 

La oposición presionó a favor del referéndum consultivo –o de la renuncia anticipada del presidente– con la ejecución de un paro nacional que incluyó a la industria petrolera, el cual se prolongó entre diciembre de 2002 y febrero de 2003. Días antes de que se iniciara la acción de protesta se había instalado una mesa de negociación y acuerdos que reunió a ambas partes bajo la mediación de César Gaviria, quien era el secretario general de la Organización de Estados Americanos. Luego de siete meses, representantes de los dos sectores acordaron que el mecanismo para dirimir si Chávez seguía en la Presidencia sería un referéndum revocatorio –si se cumplían los requisitos constitucionales de aguardar por la mitad del mandato y de reunir al número mínimo de solicitantes– y que la directiva del CNE –cuyos miembros tenían mandatos vencidos– debía ser renovada, lo que hizo el TSJ en lugar del Parlamento como ya ha sido señalado.

 

La oposición había preparado el terreno. Usaron la fecha del 3 de febrero de 2003 –cuando originalmente se  haría el consultivo– para recoger firmas por segunda ocasión, esta vez para solicitar un referéndum revocatorio, en una jornada llamada El Firmazo. El análisis de la validez de esas rúbricas quedó en suspenso hasta septiembre de ese año cuando la nueva directiva del CNE, nombrada un mes antes, las rechazó. Rodríguez ya formaba parte del equipo de rectores y votó en contra de aceptarlas. A partir de entonces comenzó otro proceso para la convocatoria de un nuevo operativo de recolección de rúbricas, pero ahora bajo tutela del CNE. Así se hizo y la nueva jornada tuvo lugar entre el 28 y el 30 de diciembre de 2003. La oposición bautizó la operación como El Reafirmazo. A pesar de que el organismo comicial estuvo al frente del proceso, no quedó conforme con la manera como quedaron plasmadas millones de firmas. El ahora dirigente del PSUV fue el principal responsable de la gestión del proceso de “reparos” en el cual los ciudadanos debieron ratificar otra vez que eran autores de sus rúbricas. No fue sino el 30 de mayo de 2004 –al cabo de cinco meses–  cuando se hizo la jornada nacional con ese propósito y finalmente una semana más tarde se convocó el referéndum revocatorio. Los reparos fueron calificados por voceros opositores como una prueba incuestionable de las tácticas dilatorias tramadas desde el CNE en vista de que la mitad del mandato se cumplía –incluso según las interpretaciones jurídicas más favorables a Chávez– no más allá de enero de 2004, por lo que proceso pudo ser agilizado para que tomara lugar antes. Rodríguez también motorizó jornadas masivas de ampliación del Registro Electoral con nuevos cedulados de la Misión Identidad que se hicieron con énfasis en sectores populares. La oportunidad fue aprovechada por activistas del chavismo para ampliar la base de votantes que podían favorecer al líder bolivariano. El proceso del Firmazo, Reafirmazo y el revocatorio se hizo con la activa participación de la observación internacional del Centro Carter y la OEA, misiones con las cuales hubo repetidos capítulos de tensión. Rodríguez llegó a decir que no eran vinculantes las disposiciones del acuerdo de la mesa de negociación según las cuales las partes aceptaban el acompañamiento de esas misiones en todo el proceso.

 

Insumo para la discriminación

 

Los procesos de recolección de firmas dejaron una consecuencia inesperada. Hubo denuncias de despidos y jubilaciones adelantadas de funcionarios del CNE que rubricaron las solicitudes para revocar a Chávez. El diputado chavista Luis Tascón creó además una página web con los datos de todos los que firmaron –conocida como Lista Tascón– y la cual fue utilizada por funcionarios del gobierno para discriminar a los opositores especialmente en el plano laboral, según denunciaron repetidas veces los afectados.

 

La automatización y el hotel

 

Rodríguez fue figura protagónica en la automatización de todas las fases del proceso electoral que se estrenó con el revocatorio. Fue una novedad no sólo técnica sino también reglamentaria, lo que para muchos le dio ventaja a los seguidores de Chávez en la regulación de aspectos normativos sobre los que no había antecedentes. Se incorporaron para esa jornada las máquinas de votación AES-3000 provistas por un consorcio integrado por Smarmatic, Bitza y Cantv.  Eso fue uno de los rasgos que generó más desconfianza entre ciudadanos que opinaron que los nuevos equipos habían sido empleados para el supuesto fraude. El acuerdo superó 92,9 millones de dólares. De inmediato, surgieron críticas por el hecho de que Smartmatic no había podido acreditar experiencias previa en elecciones, por el proceso expedito para la entrega del contrato y porque los aparatos eran adaptaciones hecho de dispositivos de lotería. Una investigación de El Nuevo Herald reveló que Rodríguez tuvo una estancia en un resort de lujo en Boca Ratón, Florida, que fue pagada con una tarjeta de crédito de Smartmatic dos meses antes de que el directorio del CNE decidiera entregarle a la empresa el  contrato. Un vocero de la compañía señaló que esa era una práctica común, que no violaba la legislación de Estados Unidos sobre corrupción de funcionarios extranjeros y que el entonces funcionario había reembolsado el dinero, aunque dijo que estaba impedido de divulgar las facturas que lo confirmaban. Rodríguez no contestó entonces los mensajes del diario sobre el tema. Fue nombrado por el TSJ presidente del CNE en enero de 2005 y estuvo en el cargo hasta abril de 2006: le correspondió liderar la organización las elecciones parlamentarias a las que la mayoría de las fuerzas opositoras decidieron no presentar postulados, convencidos como de hecho lo estaban, de que el sistema electoral no permitía procesos limpios y equilibrados.

 

Salto al gobierno

 

Chávez lo designó  vicepresidente ejecutivo en enero de 2007, posición en la que sustituyó a José Vicente Rangel, veterano político y ex candidato presidencial, quien había ejercido ese cargo  desde mayo de 2002 y había actuado como el principal operador político del gobierno. Era el segundo  hombre del gobierno cuando el presidente le entregó la responsabilidad de jefaturar el Comando Zamora en octubre de 2007. Ese equipo de trabajo fue el encargado de asumir la campaña electoral a favor de la  reforma constitucional propuesta por el fallecido gobernante para incluir los principios del socialismo en la Carta Magna. El proyecto de modificación fue derrotado con un cerrado margen en un referéndum realizado en diciembre de ese año. La frustación del momento llevó a Chávez a decir que sus adversarios habían logrado una “victoria de mierda”. Las versiones periodísticas de entonces señalaron que dentro del chavismo hubo dirigentes que atribuyeron a Rodríguez parte de la responsabilidad en la derrota por no lograr diseñar un discurso convicente para los seguidores de Chávez que dudaban de la senda socialista que les fue presentada.

 

Rodríguez fue removido de la vicepresidencia en enero de 2008. Le encargaron ser el jefe del equipo promotor del naciente Partido Socialista Unido de Venezuela, que debía sustituir al Movimiento V República y absorber a las organizaciones políticas que apoyaban el proyecto revolucionario. No todos los partidos aceptaron su disolución para incorporarse a la naciente plataforma, que no tardó en consolidarse como la primera fuerza política de Venezuela.

 

Gobernante municipal

 

Rodríguez se convirtió en alcalde del municipio Libertador en las elecciones de noviembre de 2008. Obtuvo 53% de los votos. Fue reelecto en las elecciones de diciembre de 2013 con una proporción muy semejante de sufragios: 54%. Como alcalde ha destacado entre sus logros la la ejecución coordinada de políticas de inclusión social con el gobierno nacional y el rescate de áreas públicas para los ciudadanos. Sus críticos señalan que no ha resuelto problemas básicos como los de la recolección de basura en amplias áreas de la ciudad y que tampoco ha hecho contribuciones decisivas para el combate contra la criminalidad en una de las ciudades con mayores niveles de violencia del país y del mundo. Fue demandando ante el TSJ por violar el derecho al libre tránsito y la protesta establecidos  en la Constitución al no otorgar permisos a marchas opositoras en su jurisdicción durante la crisis política que vivió el país entre febrero y marzo de 2014. Rodríguez insistió entonces en que muchas de esas protestas nunca notificaron a la alcaldía sobre su fecha de realización u ocultaban propósitos de llevar violencia al municipio Libertador.

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