Poderopedia

Henrique Capriles Radonski

Líder del partido político Primero Justicia y ex candidato presidencial por la coalición opositora para las dos elecciones presidenciales, celebradas en 2012 y 2013. No reconoció los resultados de esta última contienda que lo enfrentó a Nicolás Maduro, argumentó fraude. Acudió a instancias nacionales e internacionales para pedir la anulación del proceso. Actualmente es el gobernador del estado Miranda. Previamente fue alcalde del municipio Baruta por dos periodos consecutivos. Estuvo preso por el hostigamiento a la sede de la embajada cubana, durante el golpe de Estado del 2002. Fue absuelto y liberado. Como diputado, fungió brevemente como presidente del extinto Congreso Nacional en 1998. El 7 de abril de 2017 informó a través de Twitter que fue inhabilitado políticamente por 15 años. Durante una concentración hecha en la avenida Libertador de Caracas el 4 de abril de 2017 fue atacado con gas pimienta en su rostro. El 6 de abril de 2017 escribió en su cuenta Twitter que Nestor Reverol, ministro de Relaciones Interiores y Justicia y Paz, obliga a los miembro de la Guardia Nacional a reprimir a los manifestantes opositores "sin importar vidas". El 3 de mayo de 2017 escribió en su cuenta Twitter: "El fraude madurista va hoy al CNE,hasta hoy por lo visto duraron las vacaciones de la Sra Lucena y Cía!Vergüenza!" y criticó que el ente abra sus puertas para recibir al presidente Maduro y afectos, quienes llevarán un documento para activar Asamblea Nacional Constituyente Comunal. Durante su programa radial Pregunta Capriles, el 16 de mayo de 2017, solicitó al gobierno nacional a desconocer la Gaceta número 6.298 del 13 de mayo en la que se decretó que se pueden suspender las garantías constitucionales. El 18 de mayo de 2017 informó mediante su cuenta Twitter que en el aeropuerto de Maiquetía le quitaron su pasaporte e impidieron salir del país. "#18Mayo Fui retenido y anularon y robaron mi pasaporte vigente hasta 2020 en Maiquetía! Todo…", escribió. "Y se impuso Reverol a Benavides en GNB!Así paga el diablo a quien bien le sirve!Maduro corre anunciando cambios FANB,pero descontento crece!", escribió el 20 de junio de 2017 en su cuenta Twitter, luego de que el gobierno venezolano destituyera a Antonio Benavides Torres como comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) . El 2 de julio de 207 escribió en su cuenta Twitter que el aumento de salario mínimo decretado por el presidente Maduro ese mismo día representa una burla para el pueblo venezolano. El 27 de octubre de 2017 se retiró de la MUD y dijo que mientras que Henry Ramos Allup forme parte de ese partido no formará parte del mismo. Ramos Allup dijo días antes que la juramentacióon de los gobernadores de AD ante la Asamblea Nacional Constituyente es una oportunidad para depurar el partido opositor. El 28 de enero de 2018 indicó que no se postulará como candidato presidencial y recordó que está inhabilitado por parte del gobierno. El 11 de septiembre de 2018 desmintió, tras la circulación de una noticia que lo vinculaba con el partido La Fuerza del Cambio, que se haya separado del partido Primero Justicia. “Mi partido es Primero Justicia, sigo militando en Primero Justicia. Nos ilegalizaron nuestro partido pero eso no significa que no forme parte de la organización”, enfatizó a través de una transmisión de su programa en Periscope.

Henrique
Capriles
Radonski
Henrique Capriles Radonski
VENEZUELA
@hcapriles
Henrique Capriles Radonski
loading
loading
loading
loading
loading
loading

Perfil

Henrique Capriles Radonski ha tenido una carrera meteórica. Ningún otro venezolano puede decir, a sus 42 años, que ha sido dos veces candidato presidencial, gobernador reelecto de uno de los estados más poblados del país, y alcalde en dos ocasiones de uno de los municipios que integran la gran Caracas. De dos en dos, de campaña en campaña, ha ido ascendiendo por los peldaños de la política, y aunque los más de 7 millones de votos que sacó en las urnas no fueron suficientes para alcanzar el último escalón, nadie ha llegado tan cerca de disputarle la presidencia al chavismo en 15 años. De ahí radica su posición de poder y liderazgo entre la oposición venezolana.
 
 
De abogado a político
 
 
Capriles ha contado en varias ocasiones que desde muy temprano tenía clara su vocación política, aunque no fue algo que aprendió en el seno familiar. Excepto por su primo, el ex diputado por el partido COPEI, Armando “El pelón” Capriles, su familia ha estado más vinculada al mundo empresarial que a los cargos públicos o de elección popular. 
 
Sus abuelos Radonski, judíos polacos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, crearon la cadena de cines nacionales, Circuito Radonski, hoy denominada Cinex. Por el lado Capriles, la familia ha estado en negocios de representación de marcas internacionales, en el sector de la construcción, los seguros y medios de comunicación. Entre todos sus miembros, es por su abuela Lily Bocheneck de Radonski, quien estuvo escondida en el guetto de Varsovia, por quien profesa una especial admiración.
 
Aunque hubiera podido trabajar en alguna de las empresas de su familia, luego de graduarse como abogado de la Universidad Católica Andrés Bello, y pasar por algunos buffets privados, Capriles se vinculó desde joven al sector público. El primer cargo en una entidad estatal lo ocupó como agente del SENIAT. 
 
En 1998, dio el salto definitivo a la política como una de las nuevas caras del partido COPEI. Con 26 años fue electo diputado por el Zulia y presidente del extinto Congreso. Su carrera como legislador terminó antes de lo previsto para él y los demás diputados, luego de que el poder legislativo quedara reducido a una sola cámara en la Asamblea Nacional. Antes de terminar su gestión, Capriles anunció que devolvería 10 millardos de bolívares a la Tesorería Nacional, que habían quedado como saldo en su administración, y presentó un informe de presuntas irregularidades administrativas cometidas por los anteriores directores del Congreso. 
 
 
De Baruta a la cárcel y a la gobernación
 
 
El 24 de febrero del 2000 Capriles y los demás integrantes del movimiento Primero Justicia, acompañados por un grupo de samba para amenizar el momento, presentaron 8.000 firmas ante el Concejo Nacional Electoral para participar en las próximas elecciones. El aspiró a la alcaldía del municipio Baruta y sacó más del 60 por ciento de los votos. 
 
Desde que asumió como alcalde intentó llevar a cabo reformas de ordenamiento del espacio público, limitar el poder de los casinos e implementar un sistema de pico y placa para mejorar la movilidad. Su mano derecha ha sido desde entonces la arquitecta y experta en planeación urbana, Adriana D`elía. No ha sido la única que integró ese equipo que ha permanecido con él a lo largo de su carrera. Sus colaboradores fieles lo definen como un jefe exigente y disciplinado, que escucha, pero que al final toma las decisiones por su propia cuenta. A pesar de buscar rodearse de profesionales con perfiles técnicos, sus detractores lo critican porque a su proyecto político le falta profundidad ideológica y no es muy hábil comunicativamente. 
 
Siendo alcalde, Capriles terminó involucrado en el asedio a la embajada de Cuba, ubicada en el municipio de su jurisdicción. El 12 de abril de 2002, un día después del golpe de Estado al presidente Chávez, un grupo de opositores acudieron a la embajada, cometieron actos vandálicos e intentaron penetrar, argumentando que adentro se escondían algunas figuras del gobierno recién derrocado. Capriles dice que acudió hasta la embajada para mediar en la situación, pasó por encima de la reja gracias a una escalera, según explicó posteriormente, facilitada por funcionarios de la propia embajada. Una vez dentro de la casa se reunió con el embajador Germán Sánchez Otero. “¿Tú crees que si yo realmente hubiera querido entrar violentamente a una embajada, el embajador me hubiera recibido con alegría, tal como consta en los videos?”, dijo el ex alcalde en una entrevista al diario El Nacional. 
 
Pero dos años después, sería procesado formalmente por el fiscal Danilo Anderson, a quien Capriles recusó en varias ocasiones por considerarlo poco imparcial en sus averiguaciones. Sin conocerse públicamente los cargos, le dictaron medida privativa de libertad. Capriles estuvo escondido varias semanas y Chávez lo señaló de ser un “prófugo de la justicia”. Él dijo que no iba a entregarse hasta no conocer el expediente ni los delitos que se le imputaban. Finalmente se conoció que lo acusaban de quebrantamiento de principios internacionales, atentado a jefe de gobierno, violencia privada, privación arbitraria de libertad, abuso de funciones, intimidación pública agravada y daños a la propiedad. Capriles acudió a la audiencia judicial y luego fue llevado preso a los calabozos de la Disip.  
 
Cuatro meses después, le dieron la libertad condicional y al cabo de unas semanas, y luego de pasar por 14 jueces, los tribunales se abstuvieron de abrirle un juicio en su contra. En diciembre del 2006,  finalmente se le hizo el juicio del cual fue absuelto de todos los cargos. En 2007 reabrieron el proceso justamente cuando se preparaba para una nueva campaña electoral. 
 
Capriles anunció que se postularía como candidato a la gobernación del estado Miranda. Su contrincante era el gobernador Diosdado Cabello, quien aspiraba a reelegirse. Capriles obtuvo el triunfo con el 53 por ciento de los votos. Luego de tomar posesión del cargo, denunció que la herencia de Cabello en la gobernación era un daño patrimonial que ascendía a más de 300 millones de dólares y presentó un informe ante el Ministerio Público. 
 
En 2009 dirigentes del PSUV lo denunciaron a él por presuntos hechos de corrupción ante la Fiscalía. Argumentaron evasión de impuestos y contratos entre la Gobernación de Miranda y la Alcaldía de Baruta con empresas de su familia. “Pueden mirar todas las cuentas”, respondió el gobernador ante los señalamientos. “Si yo tuviera un cable suelto, me hubieran fregado ya”.
 
En su gestión como gobernador le dio prioridad a la educación y desarrolló programas sociales inspirados en el modelo brasilero de Luiz Inácio Lula da Silva, entre ellos un programa de alimentación conocido como el programa Hambre Cero y el de salud, con módulos de atención que llevan el nombre de la atención rápida de salud en Brasil, Pronto Socorro. “Es un ejemplo de gobierno de América Latina.... Es un ejemplo para Miranda”, dijo sobre el modelo de Lula, por quien profesaría su admiración durante la próxima campaña que asumiría, la de presidente de la república. 
 
Cuatro campañas para la presidencia 
 
Siendo gobernador, y faltando más de un año para las elecciones, Capriles anunció que se postularía como candidato a la presidencia y que participaría en el proceso de primarias que los partidos de oposición habían acordado para elegir por voto a un candidato de coalición que se enfrentara al presidente Chávez. Faltando poco para las elecciones, otro de los candidatos, Leopoldo López declinó en su aspiración y se sumó a la campaña de Capriles. Luego del proceso electoral, la Mesa de la Unidad Democrática, proclamó como su candidato a la presidencia a Henrique Capriles, quien ganó con más del 60 por ciento de los votos al gobernador del Zulia, Pablo Pérez, a la diputada Maria Corina Machado, al ex gobernador del Distrito Federal de Caracas, Diego Arria, y al líder sindical, Pablo Medina. Todos dirigentes de oposición.
 
A partir de entonces, Capriles empezó una intensa campaña por todo el país, en lo que hizo recorridos casa por casa y luego pueblo por pueblo. El “correcaminos” o el “flaco”, como lo apodaron en la campaña, recordaba al expresidente Carlos Andrés Pérez o hasta al propio Chávez cuando caminaba entre las calles con la gente hasta llegar a una tarima donde pronunciaba un discurso, en el que se abstenía de atacar al presidente, que había repuntado en las encuestas luego de que se anunciara que estaba enfermo de cáncer. 
 
El gobierno atacó a Capriles de distintas maneras a lo largo de la campaña. Lo llamó nazi, fascista, y al mismo tiempo homosexual. Incluso un programa de televisión, del canal del Estado, lo acusó de haber despedido a un policía que supuestamente lo había pillado años atrás en actos sexuales en la vía pública con uno de sus amigos cercanos. Luego dijeron que Capriles y la MUD planeaban un “paquetazo” económico neoliberal que aplicarían apenas ganaran las elecciones. La acusación más grave, sin embargo, fue un video en el que se ve a uno de sus más cercanos colaboradores, el diputado Juan Carlos Caldera, negociando dineros en efectivo para su campaña. Y aunque no se ve ningún delito explícito en el video, Capriles salió al frente de las denuncias y apartó de su campaña a Caldera, argumentando que él no había autorizado ninguna negociación de ese estilo a su nombre.
 
A pesar de la guerra sucia de la campaña, Capriles aumentó en las encuestas y algunas de sus concentraciones callejeras llegaron a ser tan numerosas como las de Chávez. Los opositores, incluido el mismo Capriles, confiaban en que tenían suficiente apoyo para ganar en las urnas y él mismo se ufanaba que nunca había perdido una elección. 
 
El 7 de octubre de 2012, fue derrotado por un millón y medio de votos, no obstante, Capriles sacó el 44 por ciento de los votos. Esa noche reconoció el triunfo de Chávez. “Para mí lo que el pueblo diga es sagrado. Quiero felicitar al otro candidato, al presidente de la república y decirle que ojalá sepa leer con grandeza la expresión de nuestro pueblo el día de hoy. Hay un país que tiene 2 visiones y que ser un gran presidente significa trabajar por la unión de todos los venezolanos”. Terminó su discurso pidiéndoles a quienes lo habían apoyado que no se sintieran derrotados. “Más temprano que tarde, ustedes recordarán ese camino que recorrimos....el tiempo de Dios es perfecto”. 
 
A los pocos días empezaría nuevamente una campaña electoral. Luego de perder, Capriles se lanzó  como candidato a la gobernación de Miranda. Sería reelegido el 16 de diciembre de 2012, pero no tendría mucho tiempo de trabajar como gobernador. Dos meses después, con el anuncio de la muerte del presidente Hugo Chávez, el Concejo Nacional Electoral convocó a elecciones presidenciales nuevamente. 
 
Esta campaña, la cuarta en un año, sería muy corta e intensa. Capriles se enfrentó contra el candidato designado por Chávez antes de morir, el vicepresidente Nicolás Maduro. Atacó a “Nicolás” desde el primer día, utilizando una estrategia contraria a lo que había sido su campaña anterior contra Chávez. La contienda estuvo llena de descalificativos y acusaciones mutuas. Hubo una denuncia más enérgica del abuso de los recursos del Estado para apoyar la campaña de Maduro.
 
El 14 de abril, día de los comicios, cuando aun estaban abiertas las mesas de votación, el comando de campaña de Capriles denunció hostigamientos y presiones por parte del oficialismo en algunos puestos de votación. Cuando el Concejo Nacional Electoral proclamó ganador a Nicolás Maduro, con menos del 2 por ciento de ventaja esa noche, Capriles no reconoció los resultados. “Yo quiero decirle al candidato del gobierno, el derrotado el día de hoy es usted, y se lo digo con toda firmeza. Nosotros no vamos a reconocer los resultados hasta que no se cuente cada voto de los venezolanos, uno por uno. Le exigimos al CNE que aquí se abran todas las cajas. El pueblo venezolano merece respeto.” 
 
Añadió que en sus conteos internos tenían un resultado distinto al que había anunciado el CNE y que tenían evidencias de más de 3 mil irregularidades, por eso anunció que la presidencia de Maduro era un “mientras tanto”.
 
Administrando la derrota  
 
Capriles acudió primero ante el Concejo Nacional Electoral a exigir un recuento de votos. El organismo electoral hizo un proceso de auditoría, pero no en los términos en que lo exigía el candidato, que incluía no solo revisar las actas de escrutinio, sino también revisar los cuadernos de votación para constatar que una misma persona no hubiera votado dos veces. 
 
Luego demandó las elecciones ante el Tribunal Supremo de Justicia, y presentó como soporte un informe con las presuntas irregularidades en distintas mesas de votación. El TSJ desestimó las denuncias y no abrió un proceso judicial. Agotadas las instancias nacionales, Capriles presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 
 
Hasta el momento, sus demandas no han prosperado. Mientras tanto ha ido perdiendo el liderazgo indiscutible que tenía entre quienes votaron por él. Durante los días que siguieron a las elecciones del 14 abril, ocurrieron algunos hechos aislados de violencia, que dejaron como saldo 9 muertos, que según el gobierno fueron motivados por la rabia de la oposición, instigados por Capriles. No es claro que las muertes de esos días obedezcan a motivos políticos. 
 
En ese contexto post electoral, argumentando que tenía información de que podría haber un posible enfrentamiento violento el día que los opositores habían convocado una marcha hasta el CNE para exigir el reconteo de votos, Capriles le pidió a la gente que suspendieran la marcha y que manifestaran su rechazo mediante un cacerolazo al interior de sus casas, adujo razones de seguridad. Esa decisión creó una gran polémica y sigue siendo un punto de partida para quienes sostienen que le faltó liderazgo y valentía para movilizar a sus seguidores y exigir de manera más contundente, no sólo mediante vías jurídicas, un respeto por los resultados. La gente cambia de opinión, pero en ese momento, muchos pensaban que esa marcha iba a conducir a una matanza, que Capriles rechazó de  plano.
 
A raíz de las protestas estudiantiles que comenzaron en febrero, Capriles se mostró en desacuerdo con la iniciativa que impulsaron Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma, conocida como “La salida”, que buscaba un cambio de gobierno por vías constitucionales. “Cuidado si 'Maduro vete ya' se convierte en 'Diosdado vente ya'”, advirtió. Ese sería el relevo previsible, de acuerdo a lo pautado en la Constitución. Para decirlo en términos coloquiales, el remedio pudiera resultar peor que la enfermedad.
 
Si bien las protestas estudiantiles obligaron al gobierno a convocar a un diálogo con veeduría internacional, los resultados tangibles están por verse. No hay grandes expectativas, aunque el gobierno se juega una carta de credibilidad que pudiera resultar muy costosa. Para la oposición es la oportunidad de hacer valer sus puntos de vista e impulsar los cambios necesarios, en la esfera política, institucional y económica, que permitan superar la crisis. 
 
A Capriles le ha costado mantener el liderazgo en la oposición. Ser la cabeza de una amalgama de partidos tan distintos, mantener la delantera entre otros políticos que le disputan el papel protagónico y promover una postura moderada en medio de un país cada vez más polarizado ha sido difícil.
 
El 19 de mayo de 2015, Capriles fue demandado por los siete funcionarios que en marzo de ese mismo habían sido sancionados por el gobierno de los Estados Unidos por haber incurrido en violaciones a los derechos humanos durante las protestas de 2014. A través de su cuenta de Twitter, el ministro de Interior y Justicia -y también uno de los afectados por las medidas de la Casa Blanca- Gustavo González López, dijo que "tendrá que explicar en un Tribunal el porqué calificó de enchufados y corruptos a 7 Funcionarios de la Dignidad".
 
El 7 de abril de 2017, luego de presentarse a una manifestación en la aupista Francisco Fajardo de Caracas como protesta a las sentencias del TSJ que asumían todas las funciones de la AN, y que fue reprmida por la Guardia Nacional, Capriles informó a través de Twitter que recibió una notificación de la Contraloría inhabilitándolo políticamente por 15 años.
 

loading
Fuentes de Henrique Capriles Radonski
loading
43 Personas Relacionadas
0 Empresas Relacionadas
10 Organizaciones Relacionadas