Poderopedia

Aristóbulo Istúriz

20-12-1946

Vicepresidente de la República, anunciado por el presidente Maduro el 6 de enero de 2016. Durante la presentación de la Memoria y cuenta de la Vicepresidencia correspondiente al año 2015, Istúriz llegó a culpar a la oposición de inducir la escasez que enfrenta el país, comparó continuamente los indicadores económicos con los de 1998 -antes de la llegada de Chávez al poder- y soltó que los bajos precios del petróleo ocasionaron que se redujeran en un "70%" los ingresos del país durante ese año. Istúriz es un político venezolano con historia en la esfera pública venezolana. Fue diputado al Congreso Nacional por La Causa Radical (La Causa R), un partido con fuerte corte izquierdista que actualmente se opone al chavismo. Estuvo presente en el Congreso en 1992, año en que Hugo Chávez, entonces teniente coronel, realiza un golpe de Estado fallido contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Y fue testigo de las palabras de Rafael Caldera, entonces jefe de la fracción de COPEI y más tarde Presidente de la República por segunda ocasión, en las que consideraba válidas las razones del alzamiento militar. Al año siguiente, fue electo Alcalde del Municipio Libertador, en Caracas y en 1998, lidera el grupo de su partido que apoya a Chávez y, junto a Pablo Medina, funda el partido Patria Para Todos (PPT). En el 2000, es electo diputado para la Asamblea Constituyente donde ocupó la segunda Vicepresidencia. Más tarde, ingresa en el Polo Patriótico, plataforma electoral que reúne las organizaciones pro-Chávez, y al PSUV, donde actualmente es parte de la Directiva Nacional. En las elecciones regionales de 2012 fue electo gobernador del estado Anzoátegui. (Lea más en PERFIL)

Aristóbulo
Isturiz
Almeyda
Aristóbulo Istúriz
20-12-1946
VENEZUELA
https://twitter.com/psuvaristobulo
loading
loading
loading
loading
loading
loading

Perfil

Aristóbulo Istúriz es uno de los pocos dirigentes que ha ocupado todos los cargos públicos de naturaleza política estipulados en la Constitución, salvo por la Presidencia de la República.

Nació el 20 de diciembre de 1946 en Curiepe, estado Miranda, y de sus 70 años, al menos 50 han sido en la política. Ha sido concejal, diputado, alcalde, gobernador, ministro y, desde el 6 de enero de 2016, también es vicepresidente de la República. Sumando todos los cargos, acumula 20 años en la administración pública.

Es profesor, egresado del Instituto Experimental de Formación Docente y de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel), de este último con conocimientos en Historia y Ciencias Sociales. A través de estas instituciones, inició su vida política uniéndose con los sindicatos profesorales y formando parte de uno de los partidos más importantes del momento y uno de los que más le adversa en la actualidad: Acción Democrática.

De hecho, de los tres partidos en los que militó antes de formar parte del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), los dos primeros (AD y La Causa R) ahora son férreos opositores al chavismo. El tercero, el PPT, se mantuvo independiente por un tiempo.

Durante su paso por la tolda blanca estuvo involucrado en la división de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), institución en ese entonces fraccionada en varios sindicatos con fuertes influencias políticas. A finales de los años 60, sucede la tercera ruptura de AD cuando el dirigente Luis Beltrán Prieto Figueroa, también maestro, gana las primarias internas del partido pero la dirigencia no le otorga la nominación para las elecciones presidenciales de 1968. El grupo disidente funda, entonces, el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP).

En ese contexto, Istúriz también se separó del partido. El grueso de su carrera política estuvo centrado en las actividades sindicales y, como parte de estas ocupaciones, funda y se vuelve presidente del Sindicato Unitario del Magisterio (Suma).

En 1971, se constituye el partido La Causa Radical (LCR), con una fuerte base obrera. La agrupación quería acercarse al movimiento profesoral y así comienzan sus primeros contactos. Es aquí donde conoce a Andrés Velásquez, Pablo Medina, ambos dirigentes sindicales y quien más tarde sería colega en la administración de Chávez, Alí Rodríguez Araque. Ya para las elecciones parlamentarias de 1988, los tres conformarían los únicos diputados que obtendría LCR, quienes se caracterizaron por su posición irreverente contra las bancadas de AD y Copei.

Pasado adeco, presente chavista

Una de las intervenciones más famosas de Istúriz en el Parlamento fue, precisamente, el 4 de febrero de 1992, horas después de haber sido frustrada la intentona golpista de Hugo Chávez Frías.

Esa noche, después del discurso de Rafael Caldera –expresidente y en ese entonces senador- justificando las razones que habían conllevado al golpe, y a pesar de que la fracción de La Causa R había condenado el acto insurgente, Istúriz se levantó de su curul y afirmó que “Hay muchas maneras de burlar la Constitución, algunos pueden burlarla con las armas, pero otros pueden hacerlo con los votos, cuando en una línea política ciega se atropellan los derechos constitucionales eso es igualito a un golpe de Estado, idéntico. Y aquí a la Constitución le hemos dado muchos golpes de Estado”. Ocurría en ese momento la discusión sobre el decreto acuerdo para suspender las garantías constitucionales, expuesta por el entonces diputado y ahora presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup.

Ese día marcó un punto de inflexión en la carrera de Istúriz que, en lo sucesivo, poco a poco se terminaría desligando de sus compañeros, del partido, y acercándose a Chávez.

Ese mismo 1992, La Causa R lo postula como alcalde del municipio Libertador de Caracas y gana el puesto frente al candidato de Acción Democrática, Claudio Fermín. Durante su administración, en una entrevista por Venevisión, llegó a decir, refiriéndose a la necesidad de reducir las nóminas internas de la alcaldía: “Ese crecimiento, ese gigantismo del Estado, reducirlo implica conflicto. Implica enfrentamiento (...) pero yo estoy asumiendo mi responsabilidad. Porque yo no estoy ahí para caerle simpático a la gente (…) gobernar implica tener amigos, implica tener enemigos si se ejerce con la responsabilidad como tiene que ejercerse”.

 

 

Esas acciones, sin embargo, no bastaron para ser reelecto en 1996 y AD gana los comicios. Esa fue la primera vez que perdió una elección ante Antonio Ledezma. Al año siguiente, Istúriz integra su tercer partido político. En esa oportunidad funda Patria Para Todos (PPT) y apoya la candidatura de Hugo Chávez para la Presidencia de la República en diciembre de 1998.

Como dirigente pepetista, Istúriz ocupa un curul en la nueva Asamblea Nacional Constituyente y llega además a conducir la segunda vicepresidencia. Pero a partir de las megaelecciones del año 2000 para relegitimar todos los poderes públicos, sucede el primer distanciamiento entre el partido y el Mandatario. Las diferencias se originaron por desacuerdos en el proceso de selección de candidatos y, luego de pugnas internas, Patria Para Todos le retiró su apoyo. Fue en esas circunstancias que, en referencia a Chávez, soltó la conocida frase “como que se fumó una lumpia”, para referirse al Presidente, palabras que dijo en el programa de televisión Blanco y Negro, transmitido por Globovisión, en el cual compartía espacio con Pablo Medina.

 

Educación y misiones

Para 2001, sin embargo, Istúriz y Chávez se habían reconciliado. En unas polémicas elecciones, el presidente Chávez abanderó a Istúriz para dirigir la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), bajo el pretexto de democratizar la institución. A pesar de que los resultados oficiales no llegaron a conocerse con exactitud, Istúriz admite su derrota contra Carlos Ortega, quien más tarde se exiliaría del país luego de los sucesos del 11 de abril de 2002.

En marzo de ese año, el presidente Chávez lo nombró ministro de Educación, donde estuvo hasta enero de 2007. Este fue el tercer cargo público que añadió a su hoja de vida. De acuerdo con dos informes de la organización Provea, correspondientes al último bienio de Istúriz, su gestión dejó buenos números globales. Especialmente con respecto a la disponibilidad y la accesibilidad a los niveles de educación. En 2006 el propio Istúriz llegó a decir: “Desde que soy ministro no ha habido ni un día de paro”.

Sin embargo, uno de los aspectos que más resaltaron de su administración frente al ministerio fue el impulso a las misiones sociales, que se establecieron de 2003 a 2005. No obstante, en 2010 las investigadoras Yolanda D’Elia y Cristin Quiroz, respaldadas por el Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (Ildis), la Fundación Foro Socialdemócrata y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), identificaron el deterioro de estos programas. 

Las misiones educativas, Robinson, Ribas y Vuelvan Caras, en 2007, último año de Istúriz frente a la cartera de Educación, habían disminuido en el número de personas atendidas. Por ejemplo, luego de cumplir la alfabetización del millón y medio de venezolanos, la Misión Robinson apenas registró ese año, 30 mil inscritos. Según el informe, las otras misiones Ribas y Vuelvan Caras no lograron ni siquiera alcanzar con sus metas originales y rápidamente pasaron de beneficiar a 600 mil personas en 2003 a sólo graduar 140 mil en 2007.

Según detalla el informe, en los años siguientes el deterioro de estas instituciones se acentuó a raíz de la polarización política en el país y en el hecho de que, poco a poco, su implementación sirvió también como elemento de organización electoral para el partido de gobierno. En el 2008, ya un Istúriz ex ministro y ahora vicepresidente del Psuv, con miras al proyecto de Enmienda Constitucional propuesta por el presidente Chávez, hablaba sobre las misiones desde una perspectiva militante. “Además de seguir reforzando las funciones de las patrullas operativas y sus miembros, en esta fase se están incorporando los frentes de las misiones y organizaciones sociales, para conformar los Comités por el Sí”.

El hoy vicepresidente también intentó implementar un año escolar que iniciara en enero y finalizara en septiembre, que garantizara al menos 200 días de clases. Esto último jamás pudo ejecutarse.

Durante su gestión otro de los aspectos que resaltó fue la relación de Istúriz con Seguros Banvalor. La aseguradora, según investigaciones de #PanamaPapers y el portal CuentasClaras Digital.com, logró la póliza más grande de la administración pública al ser contratada por el Ministerio de Educación. La solvencia de la empresa durante ese tiempo aumentó de 694 mil 435 bolívares a 10 mil millones. Para el momento, uno de los dueños de Banvalor era el empresario Leopoldo Castillo Bozo, señalado por el periodista Casto Ocando de ser investigado en Estados Unidos.

Aristóbulo el rojo

Ese 2007 se produce la primera derrota electoral del chavismo, con el triunfo del “No” sobre la propuesta de Reforma Constitucional. A partir de entonces, Istúriz dejaría por un breve tiempo los cargos públicos para dedicarse cada vez más a labores partidistas. Ese fue el momento, también, en que el presidente Chávez decide unificar todas las organizaciones políticas en un solo grupo y se funda el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv). El PPT fue una de las pocas organizaciones políticas que se negó a disolverse.

Para Istúriz, sin embargo, eso no fue un obstáculo. En los años siguientes, mientras Patria Para Todos ha sido intermitente en su apoyo al chavismo, Aristóbulo Istúriz ha sido tres veces candidato por el partido rojo. Ya en 2008 se postuló para la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Esa fue la segunda vez que perdió ante Antonio Ledezma. Su derrota significó un trago amargo para el chavismo que, en los meses siguientes creó la Jefatura de Gobierno del Distrito Capital, que le quitó competencias a la Alcaldía Mayor, y se designó a Jacqueline Farías como su autoridad.

En el 2009, como parte de un acto político, Istúriz fue capturado por la cámaras de televisión mientras insistía al público que había que hacer una transición del estado “capitalista y burgués”, a uno socialista y “comunal”, “por eso yo he dicho que los mejores gobernadores serán los que primero ‘desbaraten’ la gobernación, los mejores alcaldes serán los que ‘desbaraten’ la alcaldía”.

 

 

En el 2010, de cara a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre, Istúriz es oficializado como el jefe de campaña del Psuv, mientras él mismo era candidato por el circuito 1 del Distrito Capital. Esa fue la tercera vez que se convirtió en diputado y lo hizo en un parlamento controlado por 97 miembros del partido rojo, 65 de la oposición y sólo 2 del PPT.

Pero su último período como parlamentario no duró mucho. Tan sólo dos años después fue designado por la directiva del Psuv para postularse a la gobernación de Anzoátegui. En aquel momento, su candidatura fue una de las más sonadas –calificadas de “paracaidista” por el electorado- y sustituía a la del entonces gobernador y ahora defensor del pueblo, Tarek William Saab. No obstante, las críticas no evitaron que el 16 de diciembre de 2012, Istúriz resultara electo, por encima del opositor Antonio Barreto Sira.

Era el cuarto cargo público que añadía a su extenso currículo y el tercero que asumía desde la llegada del chavismo al poder. Entre sus propuestas de gobierno figuraba el financiamiento a las misiones sociales y, fiel a su palabra, hacer la transición al “socialismo bolivariano del siglo XXI”.

En sus tres años frente a la gobernación de Anzoátegui, la crisis económica tocó su puerta. En su primer año de gobierno (2013) manejó un presupuesto de más de 4 mil millones de bolívares y, en su segundo año (2014), uno de 6 mil millones. De éste último, admitió, más de 50% se destinó a pagos de los propios trabajadores de la entidad.

Para el momento de la presentación de la memoria y cuenta de 2015, ya Istúriz había asumido su quinto cargo ejecutivo. Sin embargo, fue Nelson Moreno –ex presidente del Consejo Legislativo de Anzoátegui y gobernador encargado- quien rindió las cuentas. Ese año, el presupuesto manejado por la gobernación fue de 11.403.228.887,36 bolívares, casi el doble del usado en 2014.

Su administración, en palabras del secretario ejecutivo de la MUD en el estado, Antonio Ricóveri, fue “paupérrima”. “No se resolvió la crisis hospitalaria, todos los servicios públicos están caóticos, no hubo solución para la recolección de desechos sólidos, no hizo los votos para mejorar la vialidad y no sabemos cuánto le debe la gobernación a los empleados públicos”.

 

Una vicepresidencia por otra

Istúriz, fiel a su discurso izquierdista, ha defendido las políticas económicas del gobierno de Nicolás Maduro –llegó a afirmar en julio de 2015 “si quitamos el control de cambio, nos tumban”- y ha sido insistente en la existencia de la “guerra económica” para explicar la dura crisis de escasez y desabastecimiento que padece el país. Hasta ha asumido responsabilidad por ello.

El 15 de diciembre de 2015, nueve días después de las elecciones parlamentarias y de que la oposición venezolana lograra conquistar dos tercios de la Asamblea Nacional, reconoció que falló a la dirección nacional del partido y renunció a su cargo como vicepresidente de la tolda roja.

Un mes después, el 6 de enero de 2016, el presidente Nicolás Maduro anunciaba su primer gabinete del año e Istúriz, de esa manera, asumía su quinto cargo público. Durante los primeros cuatro meses del año, su labor ha consistido, entre otras cosas, en mediar entre la Presidencia de la República y la nueva Asamblea Nacional con mayoría opositora.

Aún así su postura se ha mantenido. Durante la presentación de su memoria y cuenta no se refirió de lleno a la crisis del país, en cambio, quiso mostrarse optimista, rescató los logros del Gobierno Nacional, avisó que había que acabar con la “política rentista” del petróleo, y acusó a la oposición de provocar una “escasez inducida”.

Para abril de 2016, la promesa del presidente de la AN, Henry Ramos Allup, de activar en seis meses un mecanismo para el cese del gobierno, se estaba traduciendo en esfuerzos por convocar a un referéndum revocatorio y una enmienda constitucional que redujera el período presidencial a cuatro años, además de eliminar la reelección indefinida.

De acuerdo con la Constitución de 1999, de ser revocado el mandato de Nicolás Maduro durante este 2016, momento en que se cumplen tres años de tomar posesión del cargo, el vicepresidente asume la máxima magistratura y debe de convocar, en los 30 días siguientes, a una nueva elección presidencial. En el escenario, en cambio, de que el referendo revocatorio sea retrasado hasta enero de 2017, el Vicepresidente Ejecutivo completaría el período.

En ambos casos, Aristóbulo Istúriz ocuparía el último cargo público que le falta –y el de mayor importancia también- para completar su propio álbum de las barajitas del poder político.

loading
Fuentes de Aristóbulo Istúriz
loading
12 Personas Relacionadas
0 Empresas Relacionadas
10 Organizaciones Relacionadas