Poderopedia

Odebrecht Venezuela

1944

Empresa privada brasileña, líder en materia de construcción en América Latina. Su página web señala que ha desarrollado 2 mil obras, "entre represas, usinas térmicas, hidroelétricas y siderúrgicas, centrales nucleares y empresas petroquímicas, (...) complejos turísticos e inmobiliarios, metros, carreteras, ferrocarriles, puentes, puertos, aeropuertos y otras construcciones". Tiene participación en Venezuela desde 1992 y su portal digital expone como sus principales obras: nueve ejecutadas y nueve en ejecución, la mayoría relacionadas al transporte y las comunicaciones viales del país. El 19 de junio de 2015, el presidente de la empresa fue detenido, junto al presidente de la compañía Andrade Gutiérrez, por corrupción con la empresa estatal Petrobras. La constructora ha estado involucrada en denuncias referentes a ineficiencia y corrupción difundidas por la prensa internacional: entre los escándalos se incluye 35% de sobreprecios en trabajos con gasoductos troncales en Argentina, la expulsión de Ecuador por parte del presidente Rafael Correa tras demostrar fallas técnicas en sus trabajos en la Central Hidroeléctrica San Francisco. También el presunto desvío de fondos del gobernador del estado Acre, Brasil, a favor de Odebrecht y el cobro de sobreprecio en las obras públicas que le adjudicó; reducción de salarios de obreros en los trabajos de la planta Etileno XXI en México y sobreprecio en materiales para la construcción de un acueducto en República Dominicana. (Lea más en PERFIL)

Empresa Privada
Norberto Odebrecht
Construcción, Constructoras, Equipos de construcción
Odebrecht Venezuela
VENEZUELA
1944
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Perfil

Se conocieron en 2003. Hugo Chávez  era el mandatario  de Venezuela, y Luiz Inácio Lula Da Silva había sido elegido presidente de la República Federativa de Brasil. Coincidieron de inmediato -cuenta Lula Da Silva en un artículo de opinión del portal Página 12- debido a sus afinidades políticas y a la certeza, que ambos compartían, del papel estratégico que debía jugar la relación de Venezuela y Brasil con los otros países de América del Sur. “Eso hizo que un día, en 2007, pasáramos a tener una relación, más que entre dos presidentes, entre dos compañeros”, escribió Lula, quien fue presidente de Brasil hasta 2011. Cuatro años después, Lula Da Silva comenzó a ser investigado por el núcleo de Combate a la Corrupción de la Procuraduría en Brasil por presunto tráfico de influencias con la empresa Norberto Odebrecht, posicionada en Venezuela por la dupla Chávez-Lula como una de las principales contratistas del Estado para obras de infraestructura.

Esta constructora privada brasileña llegó a suelo venezolano a principios de los noventa, con la firma del contrato para la construcción del centro Lago Mall, ubicado en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Seis años después, en 1998, asumió el proyecto de la línea 4 del Metro de Caracas y, desde el año 2000 -durante el mandato del expresidente Hugo Chávez y el gobierno de Nicolás Maduro- se ha encargado de grandes obras de construcción en el país: la ejecución del proyecto de reutilización de aguas servidas, el sistema vial del II puente sobre el río Orinoco, la planta de tratamiento El Chorrito, el terminal de embarque de crudos y el proyecto agrario socialista planicie de Maracaibo son algunas.

Odebrecht tiene más de 70 años de historia, y más de 2 mil obras ejecutadas. Fue creada en 1946, y debe su nombre a su fundador, el ingeniero Norberto Odebrecht. Su primera obra en Brasil fue el oleoducto Catu-Candeias, para Petrobras en 1953. Y para 1973 ya tenían más de 500 proyectos en el territorio brasileño, según su página web. La constructora se ha abierto paso en el exterior como un gigante en materia de ingeniería, construcción e infraestructura; tiene presencia en 23 países de Latinoamérica y el mundo.

En Venezuela, entre 2006 y 2009, Odebrecht firmó con el gobierno venezolano 11 grandes proyectos que después presentaron retrasos en su ejecución: la línea 5 del Metro de Caracas, el Metro Caracas-Guarenas-Guatire, el Cabletren Bolivariano, la línea 2 del Metro de Los Teques, el III Puente sobre el río Orinoco, el Puente Cacique Nigale (Maracaibo, estado Zulia), la modernización del aeropuerto internacional Simón Bolívar (Maiquetía), la central hidroeléctrica Manuel Piar (estado Bolívar), el proyecto agrario integral socialista José Inácio de Abreu e Lima y el sistema de riego El Diluvio-Palmar (estado Zulia). El Ministerio de Transporte Terrestre y Obras Públicas (Mpptop) es el ente del Estado a cargo de siete de estas 11 obras.

Hasta diciembre de 2015 la constructora estuvo bajo la presidencia del millonario empresario brasileño Marcelo Odebrecht, quien fue arrestado el 19 de junio de 2015, y condenado a 19 años y cuatro meses de prisión por hechos de corrupción que involucran a la petrolera brasileña Petrobras. “El juez federal Sergio Moro lo declaró culpable por el pago de más de US$30 millones en sobornos a funcionarios de Petrobras a cambio de obtener contratos e influencia”, informó una publicación de la agencia internacional de noticias BBC Mundo. El presidente sucesor es Newton de Souza, designado a los seis meses del arresto de Odebrecht, por el Consejo de Administración de Odebrecht S.A.

IRREGULARIDADES CON SELLO ODEBRECHT

Es la mañana del 11 de julio de 2016, y a las afueras de  la salida de la estación Miranda del Metro de Caracas, que da hacia el parque Generalísimo Francisco de Miranda –Parque del Este-, se extiende un muro largo y alto, cubierto con bloques de cemento, bolsas negras y alambre de púas, que ocupan toda la acera. Al lado, hay una hilera de autobuses estacionados esperando su turno para cubrir la ruta Guarenas-Guatire, en un viaje que puede superar las dos horas. Detrás de ese entramado, la construcción de la estación final de la línea 5 del Metro de Caracas: “Hugo Chávez”. Bautizada, en un principio, como estación Miranda II.

Al final del muro, hay un portón blanco y amplio identificado como “campamento Miranda II, portón 2”, con el logo de la empresa brasileña Norberto Odebrecht S. A. El portón se abre, durante escasos minutos, para dejar pasar un camión, y se deja ver una grúa torre amarilla, junto a un grupo de vigilantes e ingenieros. “Tenemos prohibido dar ningún tipo de información”, afirma un vigilante, y se carcajea al preguntarle si en lo que va de año la obra ha presentado avances físicos.  “La obra está 80% parada”, dice.

El proyecto de la línea 5 del Metro de Caracas, que contemplaba la construcción de las estaciones Zona Rental, Bello Monte, Las Mercedes, Chuao, Bello Campo, Hugo Chávez, Monte Cristo, Boleíta, El Marqués y Warairarepano, con una extensión de 12,5 kilómetros, es uno de los 11 proyectos asignados por el gobierno venezolano -y retrasados- a la constructora Odebrecht, según su página web.

La obra que inició en 2007 con un presupuesto de 80 millones de dólares, asignados por el ex presidente Hugo Chávez en 2006, debía concretarse en 2011. La Memoria y Cuenta 2015 del Mpptop reportó, sin embargo, un avance físico total de 46,93% para ese año. Para entonces, solo fue inaugurada la estación Bello Monte, puesta en marcha el 4 de noviembre –a un mes de las elecciones parlamentarias-, cuando se estableció una nueva fecha de culminación de la línea 5: 31 de diciembre de 2020.

En las adyacencias de Caracas, las ciudades satélites Guarenas y Guatire, que concentran en total una población de 395 mil 925 habitantes -según el censo 2011- esperan también por un sistema de transporte masivo suficiente para satisfacer las necesidades de quienes hacen vida entre el eje Guarenas-Guatire y la ciudad capital, aunque el 18 de marzo de 2007 se colocó la primera piedra para la construcción del proyecto de más grande del Metro de Caracas: el sistema Caracas-Guarenas-Guatire, a cargo de la constructora Odebrecht, con una inversión inicial de 2 mil millones de dólares, y que estaba previsto para ser inaugurado en julio de 2012. El proyecto contemplaba 42 kilómetros y 16 estaciones, que, posteriormente, fueron reducidos a 32 kilómetros de longitud y que abarcarían dos tramos: el urbano, de 12 kilómetros elevados entre Guarenas y Guatire, y el suburbano, de 18 kilómetros de montaña, para conectar con Caracas.

El nuevo sistema estaría compuesto por siete estaciones: Warairarepano, Caucagüita, Belén, Guarenas I, Guarenas I, Guatire I y Guatire II, que beneficiarían a 378 mil 000 usuarios, según la ficha inicial del proyecto, publicada por el Metro de Caracas. A cuatro años de haber iniciado la obra, sin embargo, la Memoria y Cuenta del Mpptop reportó un avance físico de 2,78% en contraste con un avance financiero de 41%. En 2013 -año de las elecciones presidenciales convocadas tras la muerte de Chávez- la obra presentó un incremento de 12,49 % en cuanto avance físico y un avance financiero de 21,75 %.

La Memoria y Cuenta 2015 del Mpptop señala en su plan de acción, a ocho años de inicada la obra, la culminación de los viaductos a lo largo de la avenida intercomunal Guarenas-Guatire, la continuación de las obras civiles de las estaciones del tramo suburbano, el inicio de la excavación y revestimiento del túnel del tramo montañoso, y la fabricación e instalación de equipos correspondientes al sistema integral.

“Pueblos de Guarenas y Guatire, se los juro, en el año 2016 van a tener su servicio del tren y de allí vamos a Caracas, compromiso de patria”, afirmó el presidente Nicolás Maduro, mientras se encontraba en el estado Miranda en jornada del llamado Gobierno de Calle, el 14 de noviembre de 2015, reseñó el portal web del canal estatal Venezolana de Televisión. En  julio de 2016, la obra sólo tenía un avance físico total de 19,4%. Se prevé que estará culminada en noviembre de 2019, a 12 años de haberse iniciado las obras de construcción de un proyecto que contemplaba cinco años para desarrollar la ejecución total del sistema Caracas-Guarenas-Guatire.

La línea II del Metro de Los Teques, iniciada en 2007, y proyectada para estar lista en el 2012, presentó un avance físico de 61,33 en la Memoria y Cuenta 2015. A vísperas de los comicios parlamentarios de ese año -además de Bello Monte-, fue inaugurada y puesta en operación la estación Ayacucho de esa línea. “En los proyectos línea 2, El Tambor-San Antonio de Los Altos, hubo "eventos" que afectaron el desarrollo de las actividades, y que generaron cambios en los lineamientos conceptuales de la obra, y el cumplimiento de los plazos”, reporta el informe  2015 del Mpptop. Se reprogramó la inauguración para el 31 de julio de 2019, siete años después de la promesa inicial.

KILÓMETROS DE DENUNCIAS

Los retardos de las obras de Odebrecht en Venezuela, que han comprometido el desarrollo en la vialidad en el país, incluyen también la construcción del Puente Cacique Nigale -un sistema vial para las poblaciones de Santa Cruz de Mara y Punta de Palmas, ubicadas ambas al norte del estrecho del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia-, iniciado en 2008 y  que debía estar listo en cuatro años, pero hasta julio de 2016 la obra reportaba un avance físico de 29%. También se reprogramó, para 2020, según la Memoria y Cuenta 2013 del ministerio.

Aunado al tema vial, el Estado venezolano apostó por Odebrecht para infraestructura en materia energética, con la construcción de la central hidroeléctrica Manuel Piar, en Tocoma, estado Bolivar -un proyecto también retardado- para contribuir al aprovechamiento del complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní.

El desempeño deficiente de Odebrecht devino en que el 18 de agosto de 2015 la organización no gubernalmental Transparencia Venezuela solicitara al Estado venezolano los contratos firmados con Odebrecht y la estatal Petrobras, a partir de sus escándalos de corrupción. El 17 de marzo de 2016 la ONG introdujo cinco demandas ante la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, para exigir la publicación de todos los contratos suscritos entre el Estado y las cuatro constructoras brasileras involucradas en el esquema de corrupción descubierto en Petrobras.

Las denuncias trascienden las fronteras de Brasil y Venezuela: el gigante y líder en construcción ha sido señalado en otros países de América Latina por presuntos hechos de corrupción y sobrepecio. Entre los escándalos se incluyen 35% de sobreprecios en trabajos con gasoductos troncales en Argentina, la expulsión de Ecuador por parte del presidente Rafael Correa tras demostrar fallas técnicas en sus trabajos en la Central Hidroeléctrica San Francisco; presunto desvío de fondos del gobernador del estado Acre, Brasil, a favor de Odebrecht y cobro de sobreprecio en las obras públicas que le adjudicó; reducción de salarios de obreros en los trabajos de construcción de la planta Etileno XXI en México; sobreprecio en materiales para construcción de acueducto en República Dominicana, y sobrefacturación de varias obras construidas por Odebrecht en Perú  que superan los 4 mil 600 millones de soles (más de mil 400 millones de dólares).

En Colombia, la Sala de Consulta del Consejo de Estado recomendó medidas para inhabilitar a Odebrecht, a raíz de los escándalos por supuestos sobornos que involucran a esta compañía; el equipo de periodistas IDL-Reporteros publicó en marzo de 2016 una primera radiografía de los 24 proyectos (15 obras y 9 concesiones) adjudicados a Odebrecht por el Estado peruano desde 2001. En total, fueron más de 35 mil millones de soles contratados en los tres últimos gobiernos. La empresa EIG Management también demandó en Estados Unidos a la brasileña Odebrecht por presuntamente entregar información falsa, de acuerdo con la agencia de noticias Reuters. 

En su tierra natal, la Policía Federal brasileña allanó los despachos y las viviendas de decenas de directivos de Odebrecht y hubo 110 procedimientos en nueve estados contra las oficinas y domicilios de funcionarios de la constructora, que incluían 11 órdenes de prisión temporal, cuatro preventivas y 28 detenciones para interrogatorio. Además de Marcelo Odebrecht, el presidente de la empresa privada Andrade Gutiérrez, Otavio Marques Azevedo, también fue arrestado.

Mientras el gigante brasileño quedó bajo procesos judiciales por corrupción en su país, los proyectos retrasados en Venezuela han quedado sin mayores explicaciones oficiales -del Ministerio de Transporte Terrestre y Obras Públicas, ni de la constructora- sobre los retardos. En agosto de 2016, sin embargo, Transparencia Venezuela reportó que Odebrecht se encontraba colaborando con una investigación de la Asamblea Nacional sobre presunta corrupción en el sector eléctrico, específicamente en el proyecto de Tocoma, cuya responsabilidad comparte con la empresa argentina Industria Metalúrgica Pescarmona (Impsa), a la que culpó por el retraso de la obra ante el Poder Legislativo. “Odebrecht dijo que tenía 98% de la obra civil hecha, y que ese 2% que estaba pendiente no impedía la instalación de las turbinas. En cambio, Impsa argumentó que no podía instalar las turbinas porque no se ha completado toda la obra civil”, afirmó el diputado Stalin González -jefe de la Comisión de Administración y Servicios- a Transparencia Venezuela.

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Fuentes de Odebrecht Venezuela
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