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John O Reilly

11-12-1946

Sacerdote irlandés que llegó al país en 1984. Durante años fue rostro de la Congregación Legionarios de Cristo en Chile y responsable que su movimiento haya entrado en la elite empresarial y política criolla. Hombre influyente, O’Reilly fue acusado en julio de 2012 de presunto abuso sexual en contra de dos niñas del Colegio Cumbres de las Condes donde se desempeñó hasta ese año como asesor espiritual. Éstas tenían, al momento de los supuestos hechos en 2007, seis y diez años de edad. Tras dos años de investigación y dos meses de juicio oral, el 15 de octubre de 2014 el Tribunal acreditó el delito de abusos sexuales en contra de la menor de la niñas y lo absolvió por los supuestos abusos en contra de su hermana mayor. El 11 de noviembre de 2014 el Tribunal lo condenó en primera instancia a cuatro años de presidio menor en su grado máximo, con libertad vigilada, además de su inhabilitación en forma perpetua para ejercer cargos en el ámbito educacional.

John
O Reilly
Daly
John O Reilly
11-12-1946
CHILE
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Perfil

Sacerdote irlandés que llegó a Chile en 1984. El 18 de marzo de 2015 el Senado aprobó, sin votos en contra, revocar la nacionalidad por gracia que le había sido otorgada en 2008 en consideración al proceso judicial que lo afectó y cuyo fallo, en instancias del Tercer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo condenó por abuso de menores el 11 de noviembre.

John Joseph O' Reilly durante años fue el rostro de la Congregación Legionarios de Cristo en Chile y responsable que su movimiento haya entrado en la elite empresarial y política criolla. Hombre influyente, O'Reilly fue acusado en julio de 2012 de presunto abuso sexual en contra de dos niñas del Colegio Cumbres de las Condes donde se desempeñó hasta 2012 como asesor espiritual. Éstas tenían, al momento de los supuestos hechos en 2007, seis y diez años de edad.

Tras dos años de investigación y dos meses de juicio oral, el 15 de octubre de 2014 el Tribunal acreditó el delito de abusos sexuales en contra de una de las menores y lo absolvió por los supuestos abusos en contra de su hermana. Mientras la Fiscalía exige una pena de 10 años y un día su defensa pide tres años y un día con libertad vigilada.

El 11 de noviembre de 2014 el Tribunal lo condenó en primera instancia a cuatro años de presidio menor en su grado máximo, con el beneficio de libertad vigilada. Además, quedó inhabilitado ocupar cargos públicos y cualquiera en el que tenga relación con menores de edad.

Días antes de la sentencia un informe elaborado por el Consejo Técnico del Centro de Reinserción de Gendarmería había señalado que la posibilidad de reincidencia del sacerdote dificultaba entregarle libertad vigilada.

 

ACUSACIONES ANTERIORES

El 16 de octubre de 2014 el vaticanista español Eric Frattini, en conversación con radio Universo, relató que entre 1983 y 1984 “ya se tuvo antecedentes con respecto a temas de abusos a menores en Irlanda”, en los cuales estuvo involucrado O’Reilly.

Frattini explicó que tras estas acusaciones, Marcial Maciel, líder de la orden, decidió trasladarlo a Chile y “es ahí es donde empieza a subir con mucho poder” entre la clase pudiente nacional.

“No se sabe porque recibe la nacionalidad chilena (..) lo que me sorprende de todo el caso es que las autoridades chilenas no investigasen los antecedes, pero puedo llegar a entenderlo porque él llega muy bien avalado por la cúpula, llega en 1985, llega con mucho poder detrás, con mucho apoyo, incluso con cartas vaticanas”, agregó.

El vaticanista señaló que O’Reilly llegó a nuestro país en 1985, un año después que se destaparan los casos de abusos en los cuales fue investigado, por lo que apuntó que fue un movida de Maciel para alejarlo de la polémica.

 

FORMALIZACIÓN

Después de un año de indagatorias, el 27 de agosto de 2013, O'Reilly fue formalizado en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago por el delito de abuso sexual en contra de una de las menores. El otro caso involucra a la hermana de la primera niña.

A la jornada en el Centro de Justicia, que duró casi ocho horas, el religioso cuyas redes se extienden entre algunos de los empresarios más influyentes del país y también entre políticos UDI, llegó acompañado de un grupo de simpatizantes que le brindaron su apoyo .

En la antesala a la formalización buena parte de estos empresarios había firmado una carta de defensa del sacerdote, que se publicó el domingo 25 de agosto en El Mercurio y que, según el abogado querellante, se ha entendido como una “maniobra intimidatoria sobre la Justicia”.

Uno de los 1084 firmantes que apareció apoyando al sacerdote fue Herman Chadwick, entonces presidente del CNTV, hermano del ex ministro del Interior, Andrés Chadwick, y primo hermano del ex presidente Sebastián Piñera, lo que generó algunas recriminaciones dentro del organismo.

Esto no pasó desapercibido para el consejo asesor del CNTV. El hecho fue analizado en la reunión que tienen los lunes a mediodía, aunque según los asistentes “no fue un tema al que se le dio mucho tiempo” sí hubo opiniones divergentes al respecto.

Otro de los nombres que firmaron la carta fueron José Ramón Valente, miembro del equipo programático de Evelyn Matthei, y Nicolás Ibáñez, socio y director de Walmart Chile.

Fueron casi ocho horas de audiencia las que el martes 27 de agosto de 2013 afrontó el sacerdote de 67 años, el objetivo era conocer las evidencias y testimonios que la Fiscalía Oriente recabó durante un año para imputarlo por los presuntos delitos de abuso sexual en contra de dos menores.

Antes del mediodía -y acompañado por unas 50 personas, entre amigos, sacerdotes, apoderados y alumnos del Colegio Cumbres-, el religioso llegó al Centro de Justicia para ser formalizado.

Antes de entrar al Cuarto Juzgado de Garantía, dijo estar “tranquilo” y creer “absolutamente en mi inocencia”. Ahí fue recibido por el también sacerdote Raúl Hasbún, quien le mostró su apoyo. También asistió una sobreviviente del volcamiento de un bus en que murieron nueve alumnas del colegio en 2008. 

Según informaciones publicadas por La Tercera, los fiscales Lorena Parra y Matías Moya señalaron en la audiencia que entre 2007 y 2012 O'Reilly habría cometido los supuestos ilícitos contra dos hermanas, que tienen actualmente 8 y 12 años.

El Mostrador agrega que de acuerdo a la imputación del fiscal Moya, O'Reilly "abusando de su condición de sacerdote connotado y guía espiritual, calidad que le permitía acceder a los alumnos en horas de clases, procedió a cometer acciones de significación sexual y relevancia en las oficinas de administración y la capilla principal", esto en contra de dos presuntas víctimas entre los años 2007 y 2012 "durante la jornada escolar".

El Ministerio Público dio a conocer el relato de las dos asesoras del hogar a cargo de las menores, quienes dan cuenta de cambios conductuales sexualizados. "Un día en la ducha tenía rojo el pecho derecho" relató la testigo ante la fiscalía, a lo que la menor le habría respondido "el padre John me abrazó muy fuerte", leyó el fiscal Matías Moya, quien solicitó la prisión preventiva del imputado.

Según la declaración, la menor habría confesado que el padre O'Reilly veía sus partes privadas "me sube la falda y me baja el short", Además indicó que el sacerdote le hacía regalos como cadenas, anillos y dulces. Según la formalización del fiscal, el sacerdote cometía los abusos en horas de clases, ya que las retiraba frecuentemente de su sala "para ir a misa".

Con estos antecedentes, solicitaron la prisión preventiva bajo el argumento de la gravedad de los delitos, el peligro de fuga y una “pena probable de hasta 10 años y un día de cárcel”.

Entre las pruebas, estuvo el testimonio del ex fiscal Ignacio Pinto, que indagó la causa y renunció al Ministerio Público en abril. También declararon tres testigos protegidos. Uno de ellos, ahora mayor de edad, narró que en 1995, mientras se confesaba a los nueve años, O'Reilly habría cometido actos de connotación sexual. También se exhibieron videos con testimonios de las menores entregados al Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales (Cavas) de la PDI.

Este informe fue duramente criticado por la magistrada Andrea Díaz-Muñoz, que dijo que el relato de una de las menores “no fue espontáneo”, ya que habría sido, “a todas luces, dirigido”. Para la jueza, el testimonio de la menor surgió “por cansancio”, luego de la sesión que realizaron los peritos de la PDI. Agregó que esta pericia “la considero parcial”.

En su resolución, también indicó que se evidenciaban contradicciones entre dos psicólogas que atendieron a las presuntas víctimas y cuestionó que la fiscalía leyera una declaración incompleta, dejando fuera la parte en que un testigo indicaba que no creía que se hubieran realizado los abusos. Además, la jueza hizo “un llamado de atención al Ministerio Público para que investigue con objetividad”.

El tribunal descartó dejar en prisión al religioso y ordenó su libertad sin ninguna medida cautelar. La fiscalía anunció que apelará.

Según La Tercera, este no es el primer caso de abusos sexuales que ve esta jueza. También participó en la indagación de los presuntos abusos realizados en el Colegio Apoquindo. En esa ocasión, dejó libre a los dos auxiliares y cuestionó que existieran delitos. La decisión fue revocada por la Corte de Apelaciones.

El día de la formalización la fiscalía presentó una serie de evidencias y testimonios que daban cuenta de las conductas de O'Reilly y de cómo éste habría cometido los delitos. Entre los antecedentes que se presentaron están los testimonios en video de las víctimas. También testimonios de las asesoras del hogar de las menores, secretarias, auxiliares, profesoras y apoderados del colegio Cumbres.

Uno de las pruebas más impactantes fue el informe psicológico del sacerdote O'Reilly. Entre las conclusiones, se destacaron las que aseguran que el líder espiritual posee “una sexualidad inmadura e infantil… conductas narcisistas, ansiedad, un exagerado sentido de su propia importancia, escasa aceptación a las críticas, inseguridad y autoestima frágil”. El informe fue expuesto por el abogado querellante, José Ignacio Escobar.

Pero el análisis traía más sorpresas. Éste afirmaba que el sacerdote posee una “alta valoración de la juventud”, lo que explicaría el interés por trabajar con menores de edad. A esto se suma un “déficit en su adaptación social”, por lo que “no se recomienda que continúe trabajando con menores”.

 

DECRETAN ARRESTO DOMICILIARIO

La Fiscalía y la parte querellante en el caso decidieron apelar a la decisión de la jueza Andrea Díaz-Muñoz, quien lo había dejado en libertad y sin medidas cautelares, recurso que fue aceptado el 4 de septiembre de 2013 por Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, decretando así su arresto domiciliario. A través de su cuenta de Twitter, el Ministerio Público informó que la corte estableció la "existencia del delito".

En la reunión estuvieron presentes el abogado de corte de la Fiscalía Oriente, Nicolás Calvo, el abogado querellante de la familia de las dos niñas, José Ignacio Escobar, y el defensor de O'Reilly, Luis Hermosilla (Ver subtítulo). 

 

LUIS HERMOSILLA, EL DEFENSOR DE LA ELITE

Luis Hermosilla, el abogado encargado de la defensa del sacerdote irlandés, nacionalizado chileno en 2008,  tiene amplias redes en la elite, y ha participado en la defensa de imputados en varios casos de connotación sexual. Fue poseedor, además, de una relación privilegiada con el ex gobierno de Sebastián Piñera, lo que lo llevó a adjudicarse la gran mayoría de las causas judiciales del Palacio. Esta cercanía pasa por el estudio “Hermosilla, Chadwick, Morales”, del cual el ex ministro de Interior y el abogado son socios.

Entre las causas que ha llevado resalta su participación como abogado de Claudio Spiniak. Además trabajó en la causa del asesinato del menor Víctor Zamorano Jones, dónde colaboró con su padre Nurieldín Hermosilla. También asumió la causa de la responsabilidad jerárquica del ex gerente de ventas de Codelco, Owen Guerrini, en las operaciones de futuros de cobre del operador Juan Pablo Dávila; y la querella en contra de Jorge Tocornal por haber abusado de sus dos hijos y en la que éste fue condenado a 13 años de cárcel.

Para la campaña presidencial de 1999 Hermosilla apoyó al abanderado de la UDI Joaquín Lavín, afirmando que “votar por Lavín no es votar por Pinochet”.

A nivel de medios el abogado ha mantenido amistad con Fernando Paulsen, panelista de Tolerancia Cero, por quien se bautizó católico para poder ser padrino de uno de sus hijos. También es cercano al ex director de Copesa y actual director ejecutivo de Canal 13, Cristián Bofill.

 

FINALIZA LA INVESTIGACIÓN

Luego de dos años, en marzo de 2014 el Cuarto Tribunal de Garantía de Santiago cerró la investigación en contra del sacerdote. Desde septiembre del 2013 la octava sala de la Corte de Apelaciones había resuelto dejar al clérigo con arresto domiciliario total pese a que él negó los hechos durante todo el proceso de investigación que realizó la Fiscalía Metropolitana Oriente.

Luis Hermosilla, indicó que O'Reilly no quiso ninguna salida alternativa, ya que "hemos sostenido siempre la inocencia y para que haya un procedimiento abreviado tiene que haber un reconocimiento de culpabilidad cosa que en este caso no es posible que se dé, porque él es completamente inocente". "Lo que corresponde entonces es que el Ministerio Público con pruebas que no tiene intente derribar la presunción de inocencia", agregó el abogado.

Nueve dìas después del cierre de las indagatorias, el Ministerio Público ingresó su acusación ante el 4° Juzgado de Garantía. Catorce peritos y 72 testigos figuraron entre las principales evidencias que la Fiscalía Metropolitana Oriente llevó al juicio, que se inició a principios de agosto de 2014, para acreditar la autoría del sacerdote, a quien acusó el 2 de abril de 2014 por dos delitos de abuso sexual cometidos -al interior del colegio Cumbres de Las Condes- contra las dos alumnas del establecimiento.

Según se estableció en la acusación de abril -en la que se pidió una pena de 20 años de cárcel para el religioso- el Ministerio Público pretendió ofrecer el testimonio de las presuntas víctimas además del relato de sus padres. Asimismo, sustentó su teoría con un informe psicológico respecto a la conducta del Legionario de Cristo y que fue una de las evidencias que el Ministerio Público tomó en consideración para decidir imputar al ex asesor espiritual.

 

EL JUICIO

El viernes 1 de agosto de 2014 se dio inicio al juicio en contra del sacerdote en el Tercer Tribunal Oral en lo Penal. En el proceso, que duró cerca de dos meses, participaron 97 testigos, de los cuales, seis lo hicieron en calidad de protegidos.

En la primera jornada, que duró cerca de cinco horas,  se escuchó el testimonio de la madre de las víctimas, quien corroboró las acusaciones presentadas por el Ministerio Público. Además se le ofreció al cura irlandés la posibilidad de declarar ante los jueces, pero el religioso dijo que no haría uso de ese derecho “por el momento”.

En tanto, el abogado Hermosilla, su defensor,  dijo durante la audiencia que su defendido “no es Karadima”, en alusión al sacerdote de la parroquia El Bosque que fue condenado por el Vaticano por abusos sexuales y que fue encubierto al comienzo de las acusaciones.

“Este es un caso en que nosotros hemos declarado muy fundamentalmente la inocencia de John O'Reilly y se diferencia completamente del caso Karadima por cuanto John O'Reilly es la persona que acude a la fiscalía a presentar la denuncia de los hechos, él no pide protección episcopal ni pide protección a la Iglesia: el enfrenta su situación, enfrenta la investigación, colabora con la investigación en forma permanente y sistemática, de manera que es una situación absolutamente distinta”, dijo Hermosilla a la salida de la audiencia.

Tras la segunda jornada del juicio, la defensa cuestionó la credibilidad del testimonio entregado ante el Tercer Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Santiago por la madre de las niñas. En su relato de cerca de seis horas, la mujer explicó que cuando su hija mayor le contó de los ilícitos no la llevó al pediatra porque “no podía creer que esto estaba sucediendo” y porque no quería que otras personas se enteraran.

Agregó que tampoco la llevó al Servicio Médico Legal, pese a la recomendación de la fiscalía y de su marido -ante la denuncia de actos más cercanos a una violación- explicando que “no quería que le hicieran exámenes, sabiendo por lo que tenía que pasar”. Sobre todo, explicó, porque una ginecóloga le había advertido que luego de un tiempo, el tipo de abusos que acusaba la niña no dejaría marcas. La testigo indicó que también dudó en llevarla al Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales, Cavas, siempre bajo el argumento que le creía a sus hijas.

El abogado que representa al sacerdote O'Reilly indicó que con el relato de la madre de las niñas han quedado en evidencia serios problemas de credibilidad, cuestionando que no llevaran a la niña mayor al SML.

Hermosilla explicó que quedan dudas razonables en este caso, como el hecho que las hermanas presuntamente abusadas tenían una fuerte competencia por el amor de la madre.

El abogado además subrayó que la segunda denuncia de una de las víctimas comenzara su relato señalando que le pasó lo mismo que a su hermana.

 

VEREDICTO

En tanto, el lunes 14 de octubre de 2014 se vivió en el Centro de Justicia la última jornada de alegatos. A la salida de los tribunales, rodeado de una media docena de personas que aseguran su más completa inocencia, el sacerdote señaló que "con la oración todo se arregla. Dios dirá, ¿verdad? Creo que los abogados han sido maravillosos".

En los alegatos de clausura de la Fiscalía, del querellante y del defensor, llegaron como público unas 30 personas asegurando ser apoderados del establecimiento que defendían al clérigo.

De acuerdo a la información entregada por radio Cooperativa el querellante por las supuestas víctimas, el abogado José Ignacio Escobar, criticó el testimonio del experto alemán Günter Koehnken, traído por la defensa para cuestionar la versión de las menores. Escobar aseguró que las pruebas, a su juicio, demuestras que O'Reilly hacía lo que quería en el establecimiento y que estas menores las había elegido entre varias.

El Ministerio Público se excusó de hacer declaraciones, pero acusó que el sacerdote habría abusado sexualmente de su primera víctima entre 2007 y 2009 en las oficinas de la administración de la capilla del colegio, aprovechándose de su calidad de asesor espiritual; y que habría hecho lo mismo con su hermana entre 2010 y 2011.

Para sustentarlo, ofreció el testimonio de las menores, de sus padres, de los docentes del establecimiento educacional y también de varios expertos.

Por su parte, la defensa del sacerdote, el abogado Luis Hermosilla -que lidera un grupo de cinco abogados- expuso que los delitos, a su juicio, nunca ocurrieron, asegurando que el recuerdo de ambas niñas fue intervenido por la familia, las fiscales y las distintas psicólogas.

 

CULPABLE DE "ABUSO SEXUAL REITERADO"

Tras dos años de investigación y dos meses de juicio oral, el 15 de octubre de 2014 el Tribunal acreditó el delito de abus sexual en contra de una de las menores y lo absolvió por los supuestos abusos en contra de su hermana. 

El veredicto fue informado por la jueza María Teresa Barrientos, quien explicó de esta manera cómo se acreditaron los abusos.

"(John O'Reilly) procedió a realizar acciones de significación sexual y relevancia mediante el contacto corporal, consistente en tocarle con sus manos por debajo de la ropa la vagina y los glúteos, lo que ocurrió en reiteradas ocasiones en los periodos que abarcan los meses de marzo a diciembre de 2010 y de marzo a julio de 2012 específicamente los días miércoles y viernes durante la jornada escolar, el que cerraba las cortinas blancas, la puerta y le metía dulces en los pantalones. A veces, ella se los metía a él y otras él le metía los dulces a ella, abriendo el pantalón, tocándole las partes privadas", dijo la magistrada.

Tras la lectura del veredicto, la Fiscalía sostuvo que mantendrá su petición inicial de 10 años y un día de presidio por el caso acreditado, además de solicitar la inhabilitación perpetua del sacerdote para cargos relacionados con educación. Además reconoció como atenuante la irreprochable conducta anterior.

En tanto, la defensa argumentó la entrega de nacionalidad por gracia al sacerdote de los Legionarios de Cristo para solicitar que la pena que pide el Ministerio Público sea reducida en dos grados, quedando en tres años y un día de presidio remitido, es decir, que la pena no sea cumplida en prisión.

Posteriormente, la defensa solicitó la declaración de un testigo de conducta, Andrés Romero, abogado ex integrante del Tribunal Supremo de la UDI, quien aseguró ser amigo hace 15 años de O'Reilly, enfatizando que el sacerdote se autodenunció por estos casos y que así comenzó la causa judicial, con lo cual se busca que el tribunal considere atenuantes para rebajar la condena. 

Ante esto, la Fiscalía y los querellantes desestimaron tal petición, rechazando esa eventual colaboración.

También llamó la atención que pese a la gravedad con que la Fiscalía tomó este caso, como la petición de 10 años de prisión, no haya solicitado el cambio de la medida cautelar desde arresto domiciliario nocturno a prisión preventiva hasta la entrega de la sentencia.

La fiscal Lorena Parra explicó que no pidió el cambio de cautelar ya que las menores están resguardas.

"Para nosotros lo más importante es la seguridad y la garantía de las menores y eso está garantizado. El sacerdote no se ha acercado a las niñas ni tampoco lo va a hacer y eso es lo más importante y trascendente y eso es lo que hay que cautelar entendemos nosotros", dijo la persecutora.

 

LA SENTENCIA

El tercer Tribunal en lo Penal dio a conocer el martes 11 de noviembre de 2014 la sentencia para O'Reilly, quien no asistió a la audiencia de lectura. La justicia lo condenó a cuatro años y un día de presidio menor, que deberá cumplir en libertad vigilada.

De este modo, el tribunal además determinó que se le prohibirá ocupar cargos públicos de manera perpetua y cargos que tengan relación con menores de edad. Durante la lectura, el juez dictó la sentencia a partir del reiterado abuso sexual consumado al interior del recinto del Colegio Cumbres.

Luis Hermosilla, abogado defensor de John O'Reilly, afirmó que "lo relevante es que por un lado hay una sentencia absolutoria, en relación con una de las otras menores". Además afirmó que estudiarán la sentencia, ya que tienen un plazo de 10 días para presentar un recurso de nulidad.

 

LOS INICIOS DE O'REILLY

Los periodistas Andrea Insunza y Javier Ortega antes de las denuncias por abuso sexual, recogieron parte de su historia en el libro “Legionarios de Cristo en Chile, Dios dinero y poder”, publicado en diciembre de 2008. En el capítulo 7 de la investigación se da cuenta de los 20 años de O' Reilly en Chile, de cómo se convirtió en el mejor recaudador de fondos de la congregación Legionarios de Cristo y cómo sus nexos con empresarios de la talla de Eliodoro Matte y Guillermo Luksic le permitieron gozar de un estatus muy distinto al de sus pares. Pero ese protagonismo, indica el libro, despertó anticuerpos incluso al interior de la orden. 

La publicación consigna que quienes conocen a John O' Reilly señalan que una de las claves para entender su carrera está en su origen humilde y el cambio que provocó en su estilo de vida el ingreso a la Legión. El abogado estadounidense Glenn Favreau, quien formó parte de la orden y estuvo en Chile como religioso entre 1987 y 1990, señala: “O' Reilly es de raíces muy sencillas. Si no fuera por la Legión de Cristo jamás habría salido del pueblo de cruce de camino en Irlanda ”

Y esto lo confirman sus datos biográficos investigados por los periodistas, pues señalan que John O'Reilly Daly, quien nació el 11 de diciembre de 1946 en Navan, un pueblo campesino del condado de Meath, cercano a Dublín, al norte de la capital irlandesa, creció en una familia de modestos agricultores. Su padre, John O' Reilly, criaba vacas; su madre, Mary Daly, era dueña de casa. De sus ocho hermanos, tres fallecieron. Como ocurría entre las típicas familias irlandesas, eran profundamente católicos y nacionalistas.

Añaden que por insistencia de sus padres, y a diferencia de buena parte de los niños pobres como él, el pequeño John completó sus estudios. A los 12 años se trasladó a Dublín y se inscribió en el internado de la Congregación de los Hermanos Cristianos Irlandeses, una orden religiosa católica fundada en 1802, cuyo propósito inicial era educar a los hijos de familias de escasos recursos y que en los ‘90 experimentaría un fuerte desprestigio por denuncias de abuso sexual y castigo a menores El aprendizaje del gaélico, la práctica del fútbol irish (una mezcla de rugby y fútbol) y la religión, constituían los pilares de su formación.

Luego de graduarse trabajó como ejecutivo bancario e influenciado por su padre que era un dirigente nacionalista local, se involucró activamente en la política irlandesa en una época marcada por los esfuerzos por alcanzar la total independencia del Reino Unido.

El libro relata que el interés político de O'Reilly tambaleó a mediados de los ‘60, cuando asistió a una reunión sobre América Latina, en la que el orador fue el sacerdote mexicano Francisco Yépez, quien se había instalado en 1961 en Irlanda. Según la historia oficial de la Legión, Yépez formó parte del primer grupo de “niños apostólicos” que se unió a la congregación en 1945, y fue también de los primeros en viajar desde México a Europa.

Este contacto con Yépez terminaría en que, por primera vez, John O'Reilly contravendría los deseos de sus padres, pues aunque ellos lo alentaron para que fuera acólito, no apoyaban la idea de que el mayor de sus hijos optara por el sacerdocio, lo que se concretó cuando ingresó al noviciado de la Legión de Cristo en Dublín, en 1966.

Fue así como O'Reilly terminó engrosando las filas de una de las comunidades más vistosas de la orden. Los irlandeses como él conformaron un indispensable semillero para asegurar el crecimiento de la congregación. El sacerdote mexicano Marcial Maciel, su fundador y quien muchos años después fuera acusado de cometer abusos sexuales por algunos miembros de la congregación y estudiantes de los establecimientos de los legionarios, había avizorado hacía años que Irlanda, culturalmente el más católico del orbe, se transformaría en un bastión para garantizar la expansión de la Legión por Europa y el mundo.

En 1965 John O'Reilly inició su carrera en la congregación. En 1968, ya como religioso, partió a Salamanca, España, a estudiar Humanidades, y en 1969 se trasladó a Roma, donde estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Santo Tomás, de la orden de la Dominicos. El joven seminarista permaneció en la capital italiana casi una década, y obtuvo su licenciatura “Summa Cum Laude” o “con todos los honores”

La investigación de Insunza y Ortega da cuenta que O'Reilly vivió en Roma con el padre Maciel y una centena de legionarios en la Casa Generalicia, la primera de la Legión en la capital italiana.

A diferencia de otros de sus compañeros, el “hermano” John se encontraba a diario con el “Padre Fundador” durante el almuerzo y la comida, pues lo asistía en el servicio doméstico. A quienes cumplían esa función se los consideraba un puñado de privilegiados. “Yo lo atendía en el comedor y comía con él. Pero no era como en los restaurantes. Había mucha conversación”, explica O'Reilly en una entrevista con los autores.

O'Reilly fue ordenado sacerdote en la víspera de la Navidad de 1975, por el cardenal Pironio, en la basílica Nuestra Señora de Guadalupe. Esa jornada estuvo acompañado por su familia –salvo por su padre, quien había fallecido–, en una ceremonia a la que también asistió Marcial Maciel.

En 1976 fue destinado a Venecia con la misión de instalar una casa de la Legión . Luego, a principios de los ochenta se trasladó a México donde ofició como director del Instituto Cumbres hasta 1984.


 

LLEGA A CHILE

Al año siguiente se le ordenó trasladarse a Chile, cuya estadía era de paso, pues su destino final era Brasil, el siguiente destino de los Legionarios en el continente. En nuestro país solo asistiría a clases de portugués, pero una contraorden desde Roma, enviada por Maciel, cambiaría los planes para O'Reilly, quien se terminaría quedando en Chile.

El libro relata que ex compañeros de O'Reilly en Chile creen que el sacerdote fue castigado- pues Chile era usado como el “exilio” por la orden- pues se supo que había faltado al cuarto voto de la Legión al criticar a un superior estando en Italia, razón por la cual bloquearon su traslado a Brasil, un país mucho más gravitante que Chile en los planes de la orden .

Cuatro años antes, en 1980, había llegado a Santiago el español José María Escribano, el primer superior de la congregación, cumpliendo la escala final de un largo castigo al que fue sometido después de que el Vaticano investigara por primera vez a Maciel, cuando fue suspendido de su cargo entre 1956 y 1958. El sacerdote no había acatado el pacto de silencio legionario y declaró en contra de su superior máximo. Después de que en 1958 Maciel reasumió su cargo, él y Escribano hicieron las paces. Sin embargo, en los hechos el español fue degradado: tuvo que dejar la jefatura del seminario de Ontaneda y cumplir diversas funciones en Bélgica, Italia e Irlanda. Tras un periplo de 20 años, su llegada a Chile constituyó la confirmación de que su carrera quedaría estancada entre los mandos medios.

Cuando Escribano participó en la ceremonia formal de fundación de la congregación en Santiago, el 29 de junio de 1980, el hombre fuerte de la Legión era en realidad el sacerdote irlandés Raymund Cosgrave: él manejaría los hilos de la orden durante toda esa década en Chile.

Cosgrave, un incondicional de Marcial Maciel, tenía varias ventajas sobre Escribano. Ante todo, era un hombre de confianza de la cúpula. Fue quien encabezó las tratativas con el cardenal Silva Henríquez, con la misión de abrir las puertas de otras diócesis del país, cuestión que le permitió monopolizar el trato con la Iglesia local.

Pero, además, Cosgrave acrecentaría tremendamente su influencia a raíz de un encuentro en apariencia fortuito. A principios de 1985, estando en un centro de la Legión en Pirque, conoció al entonces nuncio vaticano en Chile, Angelo Sodano. A partir de ese momento iniciaron una amistad que repercutiría, muy poco después, en que Maciel se entrevistara en Santiago con el futuro Secretario de Estado vaticano.

Así ganó la Legión un aliado clave para su porvenir. Pero además se consolidó el poder de Cosgrave en Chile. Algo que resultaría determinante para el futuro de John O'Reilly.

En los “Legionarios de Cristo en Chile, Dios dinero y poder” se da cuenta que durante la primera mitad de los ‘80, la Legión en Chile se concentró en tres tareas: el manejo del Instituto Zambrano, la captación de vocaciones y la penetración de la clase alta santiaguina. Esta última misión quedó en manos de Escribano y Javier Sicilia, uno de los primeros sacerdotes en instalarse en el país en 1979, incluso antes de la fundación formal de la primera comunidad legionaria en Santiago.

Cuando O'Reilly se quedó en Chile reemplazó a Sicilia, quien fue enviado en su lugar a Brasil, como director de la “sección jóvenes” , asumió como capellán del colegio Apoquindo (destinado a la elite y administrado por laicos, fundado en 1980 por María Eugenia Gandarillas y el padre Carlos Schneider), y asistió a Escribano en el Villa María Academy , al punto de que también llegó a ser el asesor espiritual de ese establecimiento. La misma función cumpliría en el colegio Santa Úrsula.


DINERO Y PODER

Desde que llegó a Chile en 1985, John O'Reilly trabajó para conseguir lo mismo que su líder, Marcial Maciel, había logrado en México: conquistar a la elite empresarial.

En el libro se concluye que si es que estuvo castigado, O'Reilly se repuso. Pues partidarios y detractores del sacerdote coinciden en que su llegada le dio un nuevo impulso al crecimiento de la congregación en Chile, particularmente a través del Regnum Christi (su movimiento laico). Gracias a él, los contactos con el empresariado y la derecha chilena se incrementaron, al punto que el padre John llegaría a tener un esta tus muy distinto al del resto de sus compañeros, con privilegios como movilizarse solo, trabajar con horarios propios, contar con automóvil, utilizar celular, acceder a medios de comunicación y participar de una activa vida social vedada para el resto.

A renglón seguido se añade que lo primero que distinguió al padre John del resto de sus compañeros fue que poco a poco comenzó a secundar al padre Raymund Cosgrave, quien contó con la ayuda de Angelo Sodano para acercarse a algunas autoridades del régimen militar.

El renunciado sacerdote de la Legión de Cristo, Patricio Cerda, señala a los autores del libro que tanto Marcial Maciel como Sodano eran decididos admiradores de Augusto Pinochet, justamente en una época en que su régimen seguía enfrentado con la Iglesia Católica local. A mediados de los ‘80, Pinochet miraba con franca reticencia los esfuerzos desplegados por el arzobispo de Santiago, Francisco Fresno, por negociar una salida pactada entre el oficialismo y la oposición para dar término a la dictadura.

Cerda asegura que Maciel celebraba a Pinochet y afirmaba que éste había “liberado a Chile del comunismo”. “Él decía esto a menudo. Lo repetía en Roma. Defendía a Pinochet a capa y espada”, recuerda el ex legionario. En eso coincidía con Sodano. El nuncio era por ese entonces un asiduo visitante del noviciado de la Legión, donde se sentía a sus anchas.

Fue así - prosigue la publicación- que en Santiago O'Reilly fue tejiendo lazos con civiles de derecha, entre ellos Pedro Ibáñez, “padre político” de Andrés Allamand. Empresario multifacético, senador en dos periodos, fundador del Partido Nacional en los ‘60, y del MUN y Renovación Nacional en los ‘80, Ibáñez creó la Escuela de Negocios de Valparaíso –en el futuro Universidad Adolfo Ibáñez– y, junto a su hermano Manuel, se hizo cargo del ne-gocio familiar: una importadora y distribuidora de abarrotes. De esta última surgió en los ‘50 la cadena de supermercados Almac, antecesora de Líder, hoy controlada desde D&S por Felipe y Nicolás Ibáñez, sobrinos de Pedro Ibáñez. De ellos, al menos Nicolás ha manifestado públicamente su admiración por los legionarios.

Poco a poco, la relación del sacerdote se tornó más profun da con la Unión Demócrata Independiente (UDI). Como director de la “sección jóvenes”, el padre John se volcó a captar para el Regnum Christi a los estudiantes gremialistas de la Universidad Católica. El Mostrador consigna que “a mediados de los 80 conoció a Darío Paya, Rodrigo Álvarez y José Antonio Kast, del gremialismo. Y así se acercó a la gente de la UDI. Sus primeras misas en la iglesia de Juan XXIII se llenaban al punto que había parlantes afuera”. Añaden que un cura viejo de los Legionarios decía “si se pudiera envolver al padre John y venderlo nos haríamos ricos”. No estuvo tan lejos.

Y desde 1986, tras la fundación del colegio Cumbres, afianzaría el vínculo con sus dirigentes, los que finalmente se convertirían también en apoderados del establecimiento .

La Legión vivía entonces un buen momento. Parecía que su expansión no tenía límites. Más aún, tras la derrota de Pinochet en el plebiscito de 1988 y el triunfo de Patricio Aylwin en 1989, ampliaría su cruzada hacia el empresariado. Y John O'Reilly Daly se afianzaba como su heraldo.


 

EL CUMBRES, EL PRIMER COLEGIO DE LOS LEGIONARIOS DE CRISTO

El Mostrador consigna que el Cumbres fue el primer colegio fundado por los Legionarios en Chile en 1986. Partió con 60 alumnos que a 2012 ya eran 2.500. Entre sus apoderados se cuentan los ministros Andrés Chadwick, Pablo Longueira y Rodrigo Pérez Mackenna, el subsecretario de Deportes, Gabriel Ruiz-Tagle; el consejero del Banco Central, Sebastián Claro; el rector de la Universidad del Desarrollo y director de Azul Azul, Federico Valdés, y el abogado Fernando Barros, quien en 2008 perdió a una hija en un accidente durante el viaje de estudios en el norte del país.

Otros militantes de la UDI que escogieron este establecimiento ubicado en los faldeos cordilleranos son su presidente Juan Antonio Coloma, y los ex diputados Marcela Cubillos y Rodrigo Álvarez, quien ocupó las subsecretarías de Hacienda y Energía.

También tienen matriculados a sus hijos Pablo Echeverría, socio fundador de Moneda Asset, y Jorge Andrés Saieh, presidente de Copesa —dueña de La Tercera, Qué Pasa y el consorcio radial Dial— y miembro de Generación Empresarial, grupo ligado a los Legionarios que apunta, según su definición, a promover la ética en los negocios. Y Patricia y Magdalena Larraín, las hijas de Patricia Matte, una de las socias de la Papelera y abuela de otra de las niñas fallecidas en la gira de estudios.

La lista no tiene todo el peso económico de los amigos empresarios de O'Reilly. Basta nombrar al fallecido Guillermo Luksic, quien por su cercanía con el sacerdote donó un millón de dólares a la Universidad Finis Terrae e integró el consejo directivo en representación de los Legionarios cuando se asociaron y luego se pelearon con los fundadores por el control de esa casa de estudios, entonces dirigida por Pablo Baraona.

Con Eliodoro Matte lo une relación aún más estrecha que se generó a través de Pilar Capdevila, su mujer, fundadora del colegio Teresa de Los Andes, en La Pincoya, al que asesoraba O'Reilly y cuya administración tomó la orden en 2004. El dueño de la Papelera donó como aporte de capital de los Legionarios a la Finis Terrae un terreno de 70 hectáreas en La Dehesa conocido como el “cerro del medio” que, más tarde, fue declarado área verde, lo que crispó los ánimos de los fundadores.

En ese capítulo se hizo evidente la llegada directa de O'Reilly a los hombres de negocios más ricos del país. Por él aceptaron integrar el consejo a nombre de la congregación Agustín Edwards, a quien el sacerdote apoyó durante el secuestro de su hijo Cristián, forjando una relación que mantiene hasta hoy; Juan Obach, ex socio de Iansa y actual dueño de la segunda mayor fabricante de botellas de vidrio del país, y Sergio Cardone, socio minoritario y director de Falabella, además de Luksic y Matte.

Si hay que agregar más nombres a su agenda se completa el PIB: Nicolás Ibáñez (D&S), Juan Eduardo Errázuriz (Sigdo Koppers y hermano del Cardenal Francisco Javier), Reinaldo Solari (Falabella), Alfonso Swett (Hush Puppies, Elecmetal e hincha de la Católica, el equipo favorito del sacerdote), Roberto Piriz (brazo derecho del grupo Yaconi-Santa Cruz), Gonzalo Martino (Copeval, CDF, Coppelia) y el fallecido Javier Vial.

Pero a O'Reilly nunca le ha incomodado ser conocido como el cura amigo de los empresarios. “Feliz de ser amigo de personas maravillosas, que rezan el rosario, tienen sus misas los domingos y son muy generosos con los demás. Ellos pagan impuestos, generan riqueza. Así ayudan a salir a los países de la pobreza”, declaró alguna vez a El Mercurio.

 

SU PRIMEROS ACERCAMIENTOS AL EMPRESARIADO

Una de las primeras familias que John O'Reilly visitó en su casa fue la de Raúl Torrealba (ligado entonces al negocio salmonero y quien en 1996 se convertiría en alcalde RN de Vitacura). Como capellán del colegio Apoquindo le tocó asistir en su primera comunión a Francisca Torrealba Simonetti, hija del “Tronco”, quien lo invitó a la celebración familiar en su casa.

Según un cercano colaborador de O'Reilly consultado por los autores del libro “Legionarios de Cristo en Chile, Dios dinero y poder”, Raúl Torrealba se transformó inmediatamente en su amigo: “Esta relación marca un hito en la trayectoria del padre John, porque el 'Tronco’ puso sus contactos a disposición de él”

A través del futuro edil de RN, el sacerdote conoció a Juan Eduardo Errázuriz, socio de Sigdo Koppers, hermano de Francisco Javier, quien en 1998 se convertiría en arzobispo de Santiago. En esa época, el padre John visitaba la casa del empresario en Pucón, donde celebraba la misa.

Algunos años después, el hombre de negocios se integraría a Generación Empresarial, uno de los apostolados más relevantes de la congregación en la década del ‘90. Aparte de Torrealba, en el colegio Apoquindo el sacerdote irlandés conoció a Pedro y José Luis Ibáñez, Alfonso Swett, Patricio Valenzuela y Patrick Raby. También trabaría amistad ahí con Patricio Millas, quien en los ‘80 trajo a Chile la tarjeta Diners, y llegaría a ser un convencido aliado de la Legión .

En la segunda mitad de los ‘80 más empresarios se acercarían al movimiento y a raíz de una invitación del padre Calixto Morgado, O'Reilly celebraba la misa de los domingos en la parroquia San Juan de Vitacura, un exclusivo barrio de Santiago.

A la iglesia, conocida como Juan XXIII, comenzaron a llegar los nacientes adeptos de la orden y también los curiosos. Querían ver a un cura joven, con acento extranjero, que pronunciaba un sermón relajado –que otros catalogan como superficial–, y se atrevía a incorporar términos coloquiales, suprimiendo el “¿me entiende?” por el “¿me cacha?” o “la vida” por “la life”.

En esa parroquia, Macarena Obach era la encargada de la lectura. La joven resultó ser hija del empresario Juan Obach González, quien era a su vez uno de los más cercanos amigos de Torrealba. Gracias a ello, O'Reilly se acercó también a esa familia.

Obach –economista de la Universidad Católica y master de la Universidad de Stanford– se había asociado con Félix Bacigalupo, Marco Cariola y Scott Perry, en el Holding Pathfinder. No era todavía un empresario de peso, pero iba camino a serlo gracias a la toma de control de compañías como Iansa y Masisa, y a su posterior venta.

Captado por O'Reilly, Obach inauguraría el ingreso de los hombres de negocios chilenos a este nuevo movimiento y le permitiría al sacerdote explotar un nicho que lo distinguiría entre sus pares como el más eficiente recaudador de la Legión de Cristo en Chile.

Con el tiempo, Obach –quien en los primeros años de la década de 2000 incursionó con éxito en el mercado de los paneles de madera en Estados Unidos y Canadá– se transformaría en uno de los principales financistas de la Legión y en un importante sostenedor de O'Reilly, a quien le regalaría, por ejemplo, un Kia Station blanco para movilizarse, y con quien adoptaría la costumbre de reunirse cada 15 días.

Los contactos del sacerdote en ese mundo seguirían ampliándose. Sergio “Teco” Cardone, sobrino de Reinaldo Solari, el patriarca de una de las familias controladoras de Falabella, pasaría a formar parte del núcleo de empresarios más cercanos a la Legión y se sumaría al proyecto Finis Terrae; Roberto Piriz, por años brazo derecho del grupo Yaconi-Santa Cruz, se transformaría en un cercano amigo del sacerdote; Javier Vial, quien a principios de los ‘80 encabezaba una de las fortunas más grandes del país antes de la quiebra del BHC, también engrosaría su lista de amigos.


 

SU VÍNCULO CON LOS MATTE

Más trascendente era lo que estaba por venir. Como asesor espiritual del Apoquindo, el sacerdote conoció a EliodoroJorge y Pilar Matte Capdevila, hijos de Pilar Capdevila Honorato.

La cercanía con esta última resultaría vital para el desarrollo de la congregación en Chile. Gracias a su respaldo, los legionarios se involucraron en la administración del colegio Santa Teresa de Jesús de Los Andes, en La Pincoya, una de las primeras obras sociales de la orden, en la que participó la camada inaugural del Regnum Christi. Pero lo más provechoso para el padre John fue la amistad que forjó con el segundo esposo de Capdevila, el empresario Eliodoro Matte Larraín, de ascendente carrera. Según recuerda O'Reilly, ambos se conocieron a inicios de los ‘90, alrededor de una década después de que Matte, ingeniero civil de la Universidad de Chile y master de la Universidad de Chicago, asumiera un rol clave en las empresas del clan Matte, uno de los más ricos del país.

Aunque Matte Larraín no forma parte del Regnum Christi y cae en la categoría de “simpatizante”, ha mantenido una estrecha relación con el padre John y ha financiado algunos de sus proyectos más importantes. El sacerdote irlandés es un invitado frecuente a la casa del empresario, a menudo juegan tenis e, incluso, Matte Larraín ha puesto a disposición de la Legión algunas de sus casas de descanso, como la de Zapallar.

En el colegio Apoquindo el padre John también se acercó a Patricia Matte Larraín, apoderada del establecimiento. Hermana de Eliodoro, esta socióloga de la Universidad Católica nunca se involucró en la gestión de los negocios familiares. Durante el régimen militar trabajó en Odeplan y, posteriormente, lo hizo en el Instituto Libertad y Desarrollo –ligado a la UDI–, mientras que en 1990 creó la Fundación Los Nogales y en 1993 se hizo cargo de la Sociedad de Instrucción Primaria, formada por uno de sus antepasados en 1856.

Fueron las hijas de Patricia Matte las que acercaron a su madre a la Legión de Cristo, al punto de que O'Reilly se convirtió en su confesor.

Así, de todos los herederos de Matte Ossa, sólo el menor, Bernardo Matte Larraín –presidente de Colbún, cercano a RN y el más liberal de la familia–, no colabora con el Regnum Christi y la Legión en Chile.

Esta identificación de los Matte con la Legión ha opacado el rol de otro financista medular de la congregación: el fallecido empresario Guillermo Luksic Craig, quien era miembro grupo económico más acaudalado del país .


 

SU VÍNCULO CON GUILLERMO LUKSIC

Guillermo Luksic Craig cursaba la carrera de Derecho en la Universidad de Chile, cuando en 1975 se unió a Quiñenco, la matriz del grupo –que desde mediados de los ‘90 concentra las inversiones financieras e industriales de su familia–, la que comenzó a presidir siete años después. Siempre ligado al clan familiar, aparte de encabezar o integrar el directorio de varias empresas, desde 2005 fue director de Antofagasta PLC, el brazo que agrupa las inversiones mineras, manejadas por su hermano Jean Paul.

Guillermo Luksic se topó con el padre John en los colegios de sus hijos, The Grange y el Villa María Academy. La relación del sacerdote con la familia no quedó ahí, sino que se extendió al patriarca Andrónico Luksic Abaroa, quien solía apoyar financieramente a diversos grupos, tanto en el ámbito religioso como el político. Una tradición que ha seguido Andrónico Luksic Craig, el primogénito de la familia. Guillermo Luksic, en cambio, privilegió su relación con la Legión de Cristo por sobre otras congregaciones.

Tal es así que junto a Juan Obach y Eliodoro Matte formó parte del grupo que financió en 1999 el ingreso de la orden a la Universidad Finis Terrae, confirmando que este trío empresarial constituye el principal sostén financiero de la congregación en Chile .

Esa operación tuvo al padre John como el principal protagonista de la recolección de fondos. 

 

SU VÍNCULO CON ÁLVARO SAIEH

El libro de Insunza y Ortega relata el episodio cuando el sacerdote irlandés conoce a Alvaro Saieh, empresario dueño de Corpbanca, Copesa y SMU, entre otros.

Todo se inició una tarde de mediados de mayo de 1991, en el sermón de una misa de domingo cuando el padre John O'Reilly criticó abiertamente la emisión de la película “El pájaro canta hasta morir”, censurada hasta ese entonces por la televisión chilena.

El film, protagonizado por Richard Chamberlain, cuenta la historia de un sacerdote que después de rescatar a refugiados en Roma durante la Segunda Guerra, viaja a Australia y se reencuentra con una mujer con la que tiene un hijo.

La emisión del film provocó escozor en una elite tradicional poco habituada a la apertura que se iniciaba de la mano de la transición democrática. Seis años atrás, incluso, Televisión Na- cional lo había intentado, pero ante las críticas no le quedó más que censurar la misma miniserie. Sin embargo, el 12 de mayo de 1991, el mismo día en que el nuevo canal de televisión La Red inició sus transmisiones, programó “El pájaro canta hasta morir” y se anotó un triunfo en el rating de esa noche.

O'Reilly rememora en la publicación: “Yo comencé a pelar la película y pelar al canal”. Agrega que entre los asistentes a la parroquia Juan XXIII estaban Jorge Andrés y Soledad Saieh, hijos de Álvaro Saieh, uno de los dueños de La Red. “Los hijos le dijeron al papá: ‘El cura está pelando’. Entonces don Álvaro me invitó a dialogar, y ahí comenzó una linda amistad”.

Álvaro Saieh, economista de la Universidad de Chile y master de la Universidad de Chicago, era socio del Banco Osorno, el que en 1986 fue adquirido por un grupo de empresarios denominado las “Diez Mezquitas”, por el origen árabe de sus integrantes. Uno de los gerentes del banco era Juan Carlos Martino, hermano de Gonzalo, otro de los hombres de negocios vinculados a la orden y gran amigo del padre John.

Juan Carlos Martino le habló a Saieh sobre la Legió n y le propuso ayudar monetariamente en la refacción del noviciado de Puente Alto, que el viernes santo de 1992 quedó destruido por un incendio. Saieh aceptó. En esa época, además, el padre John bendijo la inauguración de una sede del Banco Osorno. En el futuro, O'Reilly recurriría a Saieh como bienhechor.

Contó con él durante los ‘90 y la primera mitad de la década siguiente, periodo en que el grupo económico creció y se consolidó.

Sin embargo - añade el libro- con los años el trato entre este empresario y la Legión se iría enfriando, al punto de que la orden no ha logrado sacar provecho de la faceta de Saieh como propietario de medios de comunicación (La Tercera, La Cuarta, revistas Qué Pasa y Paula, etc.)

A diferencia de otros bienhechores de la Legión, Álvaro Saieh nunca se reunió con Marcial Maciel, ni ha visitado alguna dependencia de la Legión. La congregación, por lo demás, no ha sido la única favorecida por sus donaciones, las que alcanzan tanto al clero diocesano como a otras órdenes. En 2007, de hecho, el empresario colaboró con la Compañía de Jesús, al donar un inmueble a la Universidad Alberto Hurtado.

 

SUS LAZOS CON AGUSTÍN EDWARDS

Han sido otros los medios de comunicación que han acogido a miembros de la Legión de Cristo y el Regnum Christi. En su afán por influir en este ámbito, a principios de los ‘90 O'Reilly generó tempranos lazos con Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio S.A.P., impresor de los diarios El Mercurio, Las Últimas Noticias, el vespertino La Segunda y doce diarios regionales.

El padre John acompañó a Agustín Edwards el mismo año en que su familia fue sacudida por el secuestro de Cristián Edwards del Río, el cuarto de los seis hijos del empresario. La tarde del 9 de septiembre de 1991, cuando salía de su oficina, el periodista fue raptado por la facción autónoma del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), la misma que se escindió del Partido Comunista (PC) tras el fracaso del atentado contra Augusto Pinochet en 1986. El hijo de Agustín Edwards permaneció cinco meses en poder de sus captores, quienes exigieron el pago de una millonaria suma por su liberación.

Fue el sacerdote jesuita Renato Poblete, capellán del Hogar de Cristo, quien participó como enlace en las tratativas.

Pero el padre O'Reilly también estuvo cerca del clan Edwards durante ese trance. El sacerdote afirma que comenzó a celebrar la misa con frecuencia en la residencia de la familia.

El sábado 1 de febrero de 1992, alrededor de las 10 de la noche, Cristián Edwards fue liberado en el paradero 10 de Vicuña Mackenna. Tomó un taxi a su casa, en Lo Curro.

Según recuerda O'Reilly en el libro, cuando al día siguiente la imagen del joven apareció publicada en la portada de El Mercurio, él encabezaba una misa en la casa de la familia en Graneros, lugar donde el sacerdote también pasaría algunos días de vacaciones junto a esa familia.

Aunque en la publicación se señala que Edwards Eastman incluso se reunión con Marcel en Roma, es reconocido como un hombre ligado a los Monjes Benedictinos y, particularmente, al padre Gabriel Guarda, a quien también se acercó a raíz del secuestro de su hijo. Un cercano colaborador de O'Reilly, de hecho, desmitifica el vínculo entre la Legión y el dueño de El Mercurio. “Es puro pragmatismo”, dice. E incluso deja entrever que la relación ha pasado por bajos y altos.

 

ENTRA AL MEGA DE RICARDO CLARO

La publicación da cuenta que algo similar ocurrió con Ricardo Claro antes de su muerte en octubre de 2008 . Dueño de la Sudamericana de Vapores –una de las 15 navieras más grandes del mundo–, y de Elecmetal, fundó el primer canal de televisión privado en Chile: Mega. Además, fué propietario del periódico de negocios El Diario Financiero y de la revista Capital.

A raíz de su cercanía con Orozimbo Fuenzalida, quien fue obispo de San Bernardo entre 1987 y 2003, los legionarios de Cristo –por intermedio del padre John O'Reilly– se allegaron a Claro apostando a conseguir su apoyo para promover a uno de los suyos a la cabeza de esa diócesis.

Según un conocedor de las gestiones, el empresario, quizás uno de los católicos conservadores con más poder en el país, hizo oídos sordos ante las gestiones.

En octubre de 2003, Juan Pablo II designó a la cabeza de esa diócesis al sacerdote del Opus Dei Juan Ignacio González. El golpe para la Legión fue doble: desde entonces Claro apoyaría como benefactor al obispo Opus, fortaleciendo sus lazos con la Obra.

De todos modos, la Legión consiguió entrar al canal Mega, donde sacerdotes como el propio O'Reilly, Donald O’Keeffe y Luis Miguel Herrera integran el staff que entregaba mensajes religiosos. Además, O'Reilly colaboró en el programa de utilidad pública “Hola Andrea” y pronunció la misa del domingo que transmitía la estación televisiva. 

 

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