Poderopedia

Alvaro Saieh

14-09-1949

Ingeniero comercial y empresario chileno nacido en Colombia. Es uno de los hombres más influyentes de nuestro país, con amplias redes transversales en el ámbito político y económico, con una fortuna de US$ 2.100 millones, según la revista Forbes, que lo ubicó en su lista de billonarios de 2014 en el lugar número 885 a nivel mundial (458 en 2013) y 9 en Chile. Junto a la familia Edwards concentra la propiedad del 90% de la prensa escrita en Chile. Dueño de medios de prensa escrita (La Tercera, La Cuarta, Qué Pasa, etc.), varias radios (Zero, Duna, Paula, etc) y “3TV", un canal que estaba próximo a iniciar sus transmisiones pero fue cancelado por los problemas económicos que enfrenta el holding de Saieh. Su principal eje de inversiones es Corpgroup que controla las empresas financieras del conglomerado: CorpBanca, Banco Condell, Corpbanca Colombia y Corp Group Vida Chile (CorpSeguro y CorpVida). El 23 de septiembre de 2013 se informó que esta última compañía llegó a un acuerdo para vender el 67% de la aseguradora a Inversiones La Construcción, ligada a la Cámara Chilena de la Construcción. Además tiene una considerable participación de mercado en el área inmobiliaria (Mall “VIVO”, Hotel Hyatt, etc.) y controla el holding de retail SMU (Unimarc), cadena de supermercados que enfrenta una grave crisis financiera que ha obligado al empresario a desprenderse de parte de sus activos.

Álvaro
Saieh
Bendeck
Alvaro Saieh
14-09-1949
CHILE
Telecomunicaciones, Retail, Medios de comunicación, Diversificado, Bancos, Televisión, Medios digitales, Hoteles
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Perfil

Ingeniero comercial y empresario chileno nacido en Colombia. Es uno de los hombres más influyentes de nuestro país, con amplias redes transversales en el ámbito político y económico, con una fortuna de US$ 2.100 millones, según la revista Forbes, que lo ubicó en su lista de billonarios de 2014 en el lugar número 885 a nivel mundial (458 en 2013) y 9 en Chile. Su crisis financiera en SMU ha reducido su fortuna desde 2013.

Dueño de Grupo Copesa, que junto a la familia Edwards concentran la propiedad del 90% de la prensa escrita en Chile. Su consorcio periodístico está conformado por los diarios La Tercera, La Hora, La Cuarta, revistas Paula y Qué Pasa, un conjunto de radios (Grupo Dial) y por 3TV, un canal que estaba próximo a iniciar sus transmisiones, sin embargo el 23 de septiembre de 2013 se informó que el proyecto sería cancelado por los problemas económicos que enfrenta el holding, dejando a cerca de 100 personas sin trabajo. (Ver subtítulo)

La caída del proyecto televisivo fue una de las primeras consecuencias de la crisis financiera del grupo, detonada por el complejo momento que enfrentó su holding supermercadista SMU en 2013 (Unimarc, OK Market, Supermercados del Sur, Mayorista 10, y Alvi, entre otros), luego que se revelaran errores en sus estados financieros, fueran cuestionados por operaciones de financiamiento desde su banco (Corpbanca) y sus bonos fueran castigados en el mercado por la posibilidad de un default.

Corpgroup actualmente, es el gran eje de los negocios de Saieh que además de manejar CorpBanca Chile y Banco Condell, lidera Corpbanca Colombia y CorpGroup Vida Chile (Corpvida y Corpseguros). El 23 de septiembre de 2013 se informó que esta compañía llegó a un acuerdo para vender la aseguradora a Inversiones La Construcción, ligada a la Cámara Chilena de la Construcción. Operación que también formó parte de su plan de venta de activos para palear la crisis financiera del grupo.

Saieh tiene además, una considerable participación de mercado en el área inmobiliaria (CorpGroup Activos Inmobiliarios, CAI), cuyas principales inversiones son salas de supermercados; centros comerciales; strip center, locales de conveniencia, tiendas de construcción, además de las sucursales bancarias de Corpbanca y el Hotel Hyatt.

En centros comerciales, el grupo tiene la marca VIVO, propietaria de los centros comerciales Panorámico de Providencia, Mall del Centro, Piedra Roja de Chicureo y de Melipilla. Proyectan, además, levantar en la antigua Galería Imperio del centro de Santiago, un mall de cuatro niveles, un supermercado Unimarc, seis salas de cine Hoyts y un edificio de oficinas de ocho pisos, con una inversión de 90 millones de dólares.

El 28 de de agosto de 2013 la prensa informó que CorpGroup Activos Inmobiliarios (CAI) concretó la venta del Centro Comercial Mall VIVO Rancagua al Grupo Patio (una de las principales administradoras de fondos del país, de Fernán Gazmuri y Rafael Vergara) en una cifra cercana a los 72 millones de dólares.

 

SAIEH SALE DE COMPRAS

Revista Cosas lo define como una persona influyente, con amplias redes transversales en el ámbito político y económico. Amasó su fortuna en el gobierno de PinochetPero él suele decir que hizo su fortuna en los noventa, bajo los gobiernos de la Concertación.

Saieh es uno de los hombres de negocios más exitosos de Chile, según el último informe de la Universidad del Desarrollo estaba entre los tres empresarios más grandes del país, disputando palmo a palmo con la familia Solari (controladora de Falabella) y Horst Paulmann (líder de Cencosud).

Sus decisiones de inversión le han generado la imagen de hombre osado. En 1996 entró a la propiedad de la Universidad Andrés Bello (ver subtítulo) y en paralelo adquirió un porcentaje de la Clínica Indisa, la que vendió en 2008. A través de la Compañía de Seguros CorpVida, Saieh también tenía un procentaje de participación en la Clínica Las Condes, pero se la vendió en 2012 al Grupo Bethia (Liliana Solari, una de las controladoras de Falabella).

En 2009 dejó a varios grupos locales y extranjeros en el camino para quedarse con las rentas vitalicias de ING.

Luego entre 2009 y 2010 hizo una pasada muy rentable entrando y saliendo en un año y medio de Ripley, con lo cual ganó casi 300 millones de dólares (Ver subtítulo).

En 2010 le compró a Cristalerías Chile S.A. el 20% de VTR en 340 millones de dólares; y en 2011 adquirió en 50 millones de dólares el 10% de la cadena de multitiendas La Polar, que ese año se había visto fuertemente desvalorizada a raíz del escándalo financiero más grande de la historia de Chile, surgido al descubrirse que por largos años habían ocultado en la contabilidad los pasivos de la empresa, falseando de esta manera las ganancias, al tiempo que se repactaban unilateralmente las deudas de cientos de miles de clientes morosos.

En 2011 también se lanzó con todo a la caza del mercado bancario colombiano al pagar casi 2.500 millones de dólares por la filial de Santander en ese país y del Helm Bank.

 

IMPUTADO EN EL CASO DE EVASIÓN TRIBUTARIA DE SOCIOS DE RIPLEY 

El 5 de agosto de 2014, el diario electrónico El Mostrador publicó que el empresario junto a su hijo Juan Andrés fueron imputados en el marco del caso de evasión tributaria de los socios de Ripley. El medio consigna que cuando entre 2009 y 2010 Saieh entró y salió del 20% de la propiedad de Ripley, obteniendo 300 millones de dólares, "el aparente afectado por la millonaria ganancia del controlador de CorpBanca fue el ex controlador de Ripley y Johnson’s, Marcelo Calderón Crispín".

Es que Calderón, al igual que su hermano Alberto, son investigados por presunta evasión tributaria desde abril de 2014, cuando el Servicio de Impuestos Internos (SII) denunció una operación a través de la cual ambos dividieron la sociedad con la cual controlaban en partes iguales Ripley, apartando la mitad de las acciones de Marcelo, las que luego fueron vendidas a Saieh.

La participación final de Saieh dejó con dudas al fiscal de la Unidad de Delitos de Alta Complejidad de la Zona Oriente, Carlos Gajardo, por lo que el empresario, junto a sus hijos Jorge Andrés (presidente de CorpBanca) y María Catalina, declararon ante la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la Policía de Investigaciones (PDI), según confirmaron fuentes que están interviniendo en el caso ante la Fiscalía. Y lo hicieron no como testigos, sino como imputados, lo que significa que la Fiscalía les tomó declaración presumiendo que Saieh y su círculo habrían tenido participación en el delito de evasión tributaria que involucra a los Calderón.

Sin embargo, agrega el diario digital, cercanos a Saieh están convencidos de que no existen evidencias de su participación en el delito denunciado por el SII ante el Ministerio Público.

Los Calderón son acusados de evadir 22 millones de dólares. Además, el SII ordenó el pago de 20 millones de dólares en impuestos a Saieh, cifra que con multas e intereses llega a 35 millones de dólares. El caso está en los tribunales tributarios. La defensa está a cargo del abogado tributarista de CorpGroup, Rodrigo Ugalde, y de la auditora Deloitte.

La noticia surge en un momento complejo para Saieh, dado que está en proceso la fusión de CorpBanca con Itaú Unibanco, operación que aún requiere la venía del socio IFC y de las autoridades del sector en Chile.

 

SUS INICIOS

La historia personal de Saieh no es muy diferente a la de cientos de inmigrantes de origen palestino que llegaron al país, allá por la segunda mitad del siglo pasado. Sus padres, José Saieh (chileno) y Elena Bendeck (colombiana), tenían familiares en varios países de Sudamérica. Primero se establecieron en Colombia, donde aún permanece la familia de su madre. Álvaro Saieh nació en ese país en la localidad de Villanueva, Guajira. Arribaron a Chile cuando él tenía tres años, precisamente a Talca, donde abrieron el negocio familiar: "Casa Saieh", ubicado en 1 Sur 1371, tienda que ofrecía desde electrodomésticos hasta ropa y artículos para el hogar.

Ahí empezaron sus nexos con familias árabes establecidas en la zona, como los Yarur, los Abumohor, y los Musalem. Cuentan que el primo hermano de su padre, Juan Saieh –dueño de una distribuidora de abarrotes en esa ciudad-, era un hombre de confianza de la familia Yarur. Pero no serían ellos sus únicos lazos, también estableció una amistad con Jorge Selume, quien hasta el día de hoy pertenece a su círculo de hierro, al igual que Francisco Rosende, Álvaro Donoso, e Ignacio González.

Es en Talca donde se inicia en el mundo de los negocios, ayudando desde muy pequeño en la paquetería de sus padres, la que con los años se transformó en un símbolo, no sólo por haber subsistido por casi cinco décadas, sino porque su madre, Elena Bendeck Oliviella, quien falleció el 28 de julio 2009, estuvo hasta los 90 años al frente del negocio.

Álvaro Saieh inició sus estudios en los Hermanos de La Salle de Talca y los terminó en el Liceo Abate Molina de la misma ciudad, mientras ayudaba en el negocio familiar. A los 17 años ingresó a la facultad de Economía de la Universidad de Chile. Según el libro “Los Magnates de la Prensa”, de María Olivia Monckeberg, por esos años se acercó a la Democracia Cristiana, pero, “tal como su amigo Álvaro Bardón, después del golpe militar apoyó con entusiasmo el nuevo régimen. Posteriormente dejó atrás las andanzas juveniles y se identificó con la UDI”.

Luego de doctorarse en la Universidad de Chicago (1974-1976), Saieh ingresa al Banco Central y en poco tiempo su amigo Álvaro Bardón lo nombró gerente de Estudios.

Ya su ideario, relata Monckeberg, era el de un Chicago Boys : “Muy neoliberal, muy pro gobierno militar”, recordaba en una entrevista en 2004 el economista Andrés Sanfuentes, su profesor en la universidad.

Siempre avanzó rápido. Años más tarde pasó al Departamento de Economía de la Universidad de Chile. Fue profesor de pregrado, posgrado y decano de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad de Chile. En 1981 fue nombrado prorrector de esta misma casa de estudios.

Saieh además trabajó en el Banco de Talca, presidido en aquella época por Carlos Massad y fue el principal asesor de las empresas Calaf - de propiedad de ese grupo-, mientras mantenía las empresas Sogeco y Econsult.

El libro “El Saqueo de los grupos económicos al Estado Chileno”, también de María Olivia Monckeberg, consigna que Saieh integró los directorios de varias empresas del Estado. Entre 1982 y 1984 estuvo en el directorio de la Empresa Nacional de Explosivos, Enaex, y entre 1983 y 1984 Integró el directorio de Chilgener, antes de la privatización de esta empresa que nació de la división de Chilectra.

Mientras Saieh dibujaba curvas en el pizarrón, los hermanos Abumohor y Alberto Kassis adquirían en 10 millones de dólares el Banco Osorno, entidad que llevaba cuatro años en el limbo tras ser intervenida por el Estado en 1982. Los empresarios necesitaban a un experto, alguien que les garantizara un manejo rentable.

El profesor Saieh fue la opción y no se equivocaron. En seis años, el Osorno saltó del undécimo al tercer puesto en el ranking bancario y una década después (1996), sorprendiendo a todos, fue vendido en 1.000 millones de dólares al Banco Santander, de España.

En este banco Saieh también fue socio del ex ministro Sergio de Castro y Juan Carlos Latorre, con quienes compartiría después la propiedad de Copesa (ver subtítulo).

Saieh conserva las virtudes que le adjudicaron por aquellos años: agresivo en los negocios y de bajo perfil público. Así fue como a inicios de los noventa le compró el Banco Concepción a la Sociedad Nacional de Minería y paralelamente adquirió la AFP Provida, que vendió más tarde al BBVA. En ese entonces, el Banco Concepción, que arrastraba un patrimonio negativo de 800 millones de dólares, donde sus clientes estaban en franca retirada, se transformó en 1997 en Corpbanca, en la actualidad uno de los seis bancos más fuertes de la plaza.

 

LA UNIVERSIDAD ANDRÉS BELLO

En 1996 el imperio de Saieh adquirió el control de la Universidad Andrés Bello (UNAB) junto a otros funcionarios de la dictadura como Jorge Selume (su gran amigo desde la universidad y socio en Corpgroup), Miguel Angel Poduje y Juan Antonio Guzmán, a ellos se sumó Andrés Navarro, amigo del presidente Sebastián Piñera. Cada uno adquirió un 12,5% de la UNAB. Estos empresarios se unieron a los socios fundadores de dicha universidad Luis Cordero, Ignacio Fernández y Marcelo Ruiz, grupo de antiguos militantes UDI.

La casa de estudios creció hasta alcanzar los 30 mil alumnos y se convirtió en la institución privada de su tipo, más grande de Chile. El volumen de alumnos atrajo la atención de Sylvan International Universities (que luego pasó a llamarse Laureate Education Inc.), un consorcio educacional con fines de lucro (For-Profit) según la legislación de Estados Unidos, donde está el cuartel general de esta compañía, que opera en 27 países con 67 universidades.

Saieh y sus socios la vendieron, no sin polémica, en 2003. Ese año La Nación publicó que “en medio de las protestas estudiantiles (marchas y tomas) para exigir más crédito fiscal en las empobrecidas universidades tradicionales, un plantel privado hacía noticia al revés: el Consorcio Educacional Sylvan Learning System invirtió casi 70 millones de dólares (52 en adquisición de activos y 17 en compra de pasivos) en la Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB)”. Agregan que la gran pregunta que rondaba en los pasillos del Ministerio de Educación era "cómo van a recuperar sus fondos los inversionistas, dado que las universidades en Chile no pueden tener fines de lucro".

Efectivamente, la Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza establece en su artículo 44 que "estas instituciones (universidades privadas) serán siempre corporaciones privadas, sin fines de lucro". Y los dueños de la UNAB, apuntaba La Nación, “se aliaron o vendieron a un consorcio mundial que transa sus utilidades en la bolsa y no es probable que quieran 'regalar' 70 millones de dólares sin obtener rentabilidad por ello.

 

EL “ZAR” DE LAS COMUNICACIONES

"Saieh, como todos los que no han nacido en el círculo de los ricos sino que se han integrado a él con el tiempo, busca el respeto de sus pares", señaló una persona que lo conoce de cerca a La Nación Domingo en 2004 . "Es un tipo que se hizo de abajo. Estar detrás de un medio de comunicación le da el poder para ganarse un lugar entre los que han sido los aristócratas desde siempre".

Y desde su arribo al control de Copesa, en junio de 2000, Saieh no ha hecho más que buscar ese lugar. En sólo cuatro años logró convertir a La Tercera en el diario de lectura obligatoria del poder empresarial y político. Y ha logrado arrebatarle a El Mercurio la supremacía por los lectores.

Es que Saieh está hace más de veinte años ligado al Consorcio Periodístico Copesa, empresa que edita las revistas “Qué Pasa” y “Paula” y los diarios “Pulso”, “Concepción”, “La Cuarta” y “La Tercera”, siendo éste el más emblemático. También controla las radios Duna, Paula, Zero, Bethoven, Carolina y Radio Disney, bajo el Grupo Dial.

La historia partió cuando en 1989 el grupo Saieh y los Abumohor, junto al grupo Ecsa de Sergio de Castro (ministro de Hacienda y de Economía de Augusto Pinochet), y Juan Carlos Latorre Díaz (ex asesor del ministerio de Economía entre 1974 y1976), compraron Copesa a la familia Picó Cañas. En ese tiempo el consorcio era dueño de La Tercera y La Cuarta. Estos dos grupos asumieron una deuda que la compañía periodística tenía con el Banco del Estado. Castro y Latorre permanecieron hasta 2000. Este año Saieh tomó el control y decidió revitalizar La Tercera enfocando sus contenidos al segmento ABC1.

En la actualidad Saieh cuenta con el 83,33% de su propiedad, donde también participa el empresario Alberto Kassis Sabag (cecinas San Jorge, La Preferida, Winter, etcétera), quien cuenta con una participación de un 16,66%.

Su primera medida en el 2000 fue la "udización del diario" -identificarse con la UDI-, dice un periodista del consorcio a La Nación Domingo. Una alianza estratégica con el gremialismo que quedó sellada a fuego cuando La Tercera le dio la victoria comunicacional en el caso Spiniak, con la ultra publicitada entrevista 'definitiva' a Gemita Bueno. Una circunstancia que terminó por ungir al diario de Vicuña Mackenna como el referente obligatorio de la derecha política y empresarial, en lo que a prestigio se refiere.

En 2002 Saieh se propuso reformular la suscripción a La Tercera, entregando distintas modalidades, convenios y fórmulas de pago. El venezolano Max Sichel, gerente general de Copesa recordaba en el Diario Estrategia, en 2006, que muchos plantearon que era una locura. Y acertaron otra vez. De los 4 mil suscriptores que tenían saltaron a 80 mil, con un 75% de ellos anotados precisamente en las opciones más flexibles, como las de sábado-domingo. Nada menor considerando que la lucha por la publicidad es más dura justamente en los fines de semana. En el mismo periodo, según los datos que manejaba la empresa, El Mercurio subió de 90 a 120 mil suscriptores.

A fines de junio de 2003 Alvaro Saieh le propinó un nuevo golpe a Agustín Edwards al comprar la revista Paula. La pasada ejemplifica las diferencias entre los perfiles periodísticos y de público de ambos consorcios. La revista creada por Roberto Edwards, hermano de Agustín, siempre incomodó por su liberalismo ajeno al pool valórico conservador que la cúpula del conglomerado de Avenida Santa María vive como propio y desea representar. Y es en ese ámbito donde ambos grupos separan aguas y La Tercera, llevaba las de ganar, asegura un analista a La Nación Domingo. "La Tercera ataca por un flanco que a El Mercurio lo tenía mal: este compromiso con los valores católicos más reaccionarios. La Tercera entra en ese campo con un sentido más liberal, posmoderno, sin un discurso moral a priori", argumenta.

El Mostrador consigna que en el último tiempo ha habido cambios en el organigrama de Copesa. La gerencia general quedó a cargo de Álvaro Caviedes, presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, luego de la salida de Max Sichel por malos resultados en los últimos dos años. Jorge Andrés, el hijo del magnate, es el presidente de Copesa y tiene férreo control del área de gestión, mientras que su hermana Catalina es la vicepresidenta desde 2012.

Durante dos años (2006-2008) Catalina fue editora adjunta del suplemento de Cultura de La Tercera y su influencia ha ido creciendo en el tema de los contenidos. Marco Antonio González, quien en 2007 dejó la fundación Jaime Guzmán y llegó como editor adjunto de Negocios, hoy es secretario general de Copesa y ejerce control editorial sobre todos los medios del grupo. González fue ayudante de Jaime Guzmán en la UC y es profesor de la Universidad de los Andes, vinculada al Opus Dei.

El mismo artículo agrega que una instancia de La Tercera que ya se ha vuelto conocida y va cambiando de composición con los años es el consejo editorial, el cual se reúne los viernes y en el que participan diversos representantes del mundo político y empresarial. Entre quienes integran el consejo este año están Jovino Novoa (UDI); Patricio Melero (UDI); Alberto Cardemil (RN); el ex presidente de la CPC y miembro del Comando de Andrés Velasco, Rafael Guilisasti; el jefe del departamento de estudios de CorpBanca, Álvaro Donoso; el abogado Darío Calderón; Ricardo Lagos Weber (PPD); Jorge Burgos (DC); Carlos Ominami (PRO); y los ex MAPU Oscar Guillermo Garretón y Enrique Correa, este último ex ministro y presidente de la empresa de comunicación y lobby Imaginacción Consultores.

El gran responsable del hambre por la coyuntura fue durante 14 años Cristián Bofill, director de La Tercera hasta agosto de 2013 y panelista de Tolerancia Cero de Chilevisión hasta julio del mismo año. Renunció al cargo para asumir desde el 9 de septiembre de 2013 como director de prensa de Canal 13. La información fue dada a conocer en un comunicado por el grupo Luksic, dueños de la estación televisiva.

Bofill se trasladó con su familia en enero de 1973 a Sao Paulo, Brasil, país donde vivió hasta 1990. Estudió Periodismo en Comunicación Social en la Faculdade Cásper Líbero de São Paulo (1979-1983). Posteriormente participó en un Programa de Graduados Latinoamericanos de la Universidad de Navarra de España (1984). Entre 1985 y 1986 fue redactor de la sección Internacional en el periódico O Estado de S. Paulo, y entre 1986 y 1987 fue corresponsal para la Agencia UPI en São Paulo. Entre 1987 y 1990 trabajó como corresponsal itinerante por América Latina del diario O Estado de S. Paulo, cubriendo una serie de conflictos y elecciones en países como Argentina, Perú, Chile, Colombia, Nicaragua y El Salvador. En julio de 1990 regresa a Chile y asume como Editor General de la revista Qué Pasa, de Santiago, donde lidera una reforma en los contenidos de la revista, acorde a la apertura política que se vivía en el país. Se desempeñó en el cargo hasta 1993, cuando asume la dirección de la revista Qué Pasa. En ese período, Qué Pasa se convierte en el principal newsmagazine del país, marcando la agenda política.

En 1999, tras dejar la revista Qué Pasa, es nombrado director de La Tercera. Durante su gestión, el diario realizó una profunda renovación de contenidos que le permitió ampliar su influencia y convertirse en un referente de los temas de agenda pública. Un miembro de su reducido grupo de amigos lo explica del siguiente modo: "Bofill no sólo hace periodismo. También hace alta política".

En 2010 Saieh dio los pasos definitivos para consolidar su imperio y terminar por tener lo que se llama “propiedad cruzada” en el negocio de los medios. En enero compró el 20 % de VTR. En julio, el Canal 22 en la televisión abierta, que pretendía iniciar sus transmisiones bajo el nombre de 3tv. Y en septiembre de ese año el directorio de Copesa decidió inscribir bajo su alero la Fundación Centro de Investigación Periodístico, Ciper, que realiza periodismo de investigación. De esta forma, selló su presencia en todas las plataformas mediáticas: digital, impresa, radial y televisiva. Esta última sin los resultados esperados.

 

3TV, EL CANCELADO PROYECTO TELEVISIVO DE COPESA

La primera incursión de Álvaro Saieh en la pantalla chica fue entre 1993 y 1996 cuando tuvo un 25% de participación en el canal de televisión La Red, y a pesar de que este proyecto no resultó como esperaba, el grupo decidió incursionar nuevamente en el negocio con 3TV.

Sin embargo, el canal, que ocuparía la frecuencia 22 en Santiago y cuya concesión de la señal fue adquirida por Saieh en 2010 al empresario Máximo Sotta (ex propietario del Pabellón de la Construcción), en 2,5 millones de dólares, no saldrá al aire.

Ricardo Avello, gerente general del emprendimiento, comunicó el 23 de septiembre de 2013 a los trabajadores que "Copesa no está preparado para salir al aire -ni en el mediano ni largo plazo- por temas económicos que todos ya sabemos". El grupo confirmó más tarde a través de un comunicado la decisión que dejó a más de 100 personas sin trabajo y que de paso confirmó la crisis financiera por la que atravesaba el holding de Alvaro Saieh en 2013.

El costo de operación mensual, según fuentes que conocían el proyecto y que fueron consultadas por El Mostrador, superaba los $400 millones entre los dos pisos arrendados en la Ciudad Empresarial, las remuneraciones de más de 100 profesionales con contrato indefinido y el contrato con CNN, quienes los proveerían de archivo.

La caída del proyecto televisivo fue una de las primeras consecuencias de la crisis financiera del grupo, detonada por el complejo momento que vivía el holding supermercadista SMU, luego que se revelaran errores en sus estados financieros, la compañía fuera cuestionada por operaciones de financiamiento desde el banco y sus bonos fueran castigados en el mercado por la posibilidad de un default.

Se esperaba que el canal iniciara sus transmisiones en septiembre de 2013. En un principio se dijo que sería en abril, fecha que fue postergada para julio, y luego para el 19 de agosto, pero después de fiestas patrias se anunció su suspensión.

Los estudios del canal, que fue conocido como “TVO”, “ABT” (Andrés Bello Televisión), “Gran Santiago Televisión” y después como “Más Canal 22”, se encontraban ubicados en el cuarto piso de Avenida del Valle 750, al frente de CNN. El negocio, que implicó una inversión de 5 millones de dólares, se encontraba en marcha blanca y los rostros estaban haciendo las pruebas de cámaras correspondientes.

El periodista Alberto Luengo (ex editor en El Mercurio, El País, La Tercera, fue director de La Nación, subdirector del diario Siete y responsable de contenidos de CHV), había sido elegido como director de prensa y Andrea Moletto (trabajó en Radio Paula y fue editora jefe de Medianoche en TVN) había asumido como directora de programación.

La nueva apuesta tenía un alto porcentaje de programación local como un late en la tarde conducido por Javiera Contador, quién también participaba en la versión chilena de la serie norteamericana In Treatment protagonizada por Alfredo Castro. También tenía un programa humorístico de actualidad nacional y el noticiero informativo sería conducido por Marlén Eguiguren (ex periodista de CNN) y Francisco Sagredo, que emigró desde el área deportiva de TVN. Además contemplaba la transmisión de variadas series de producción europea.

 

FINANCISTA DE CIPER

El Centro de Investigación Periodística (Ciper) fue creado en noviembre de 2007, luego del cierre del Diario Siete, que Saieh había adquirido al DC Genaro Arriagada. Desde entonces se financió con distintas donaciones. Ciper se constituyó como Fundación el 26 de mayo de 2011 con un patrimonio de un millón de pesos que aportó Copesa. En caso de que se disuelva, sus bienes pasarán a “Fundación CorpGroup Centro Cultural”, de Álvaro Saieh, y si ésta no existiese irían a la “Fundación Las Rosas”.

Ciper también ha contado con el financiamiento de instituciones internacionales, como el aporte de la Open Society Foundation de Londres (fundada por George Soros), de la Fundación Ford y de otras entidades. En su sitio web se señala que los compromisos con todas estas instituciones no condicionan su línea editorial.

María Olivia Mönckeberg, Premio Nacional de Periodismo, en su libro Los Magnates de la Prensa (Debate, 2008) se refiere a este medio y la relación con Saieh.

“Junto a un equipo profesional Ciper desarrolló una interesante experiencia de periodismo de investigación en el devastado medio chileno, lo que lo ha hecho acreedor de significativos galardones como el premio Nuevo Periodismo 2007 (…). Aunque se define como medio independiente, hasta ahora sus pautas han apuntado más bien a casos específicos, o a temas que no rozan los intereses de Álvaro Saieh y sus cercanos. No ha publicado tampoco grandes temas que pongan en tela de juicio las aristas del poder económico o del sistema comunicacional imperante”, sentencia Mönckeberg.

El directorio de Ciper se conforma por siete miembros que deben ser ratificados en abril de cada año por “el fundador”, es decir, Copesa. Dos de ellos son nombrados por el Consorcio sin ningún requisito en particular. Los cinco restantes tienen que ser o haber sido miembros de la Asociación Nacional de Prensa (ANP); director de una escuela de periodismo; ministros de Estado; recibido el premio nacional de periodismo; integrar el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación; ser académico de una universidad de prestigio nacional o internacional; director de un diario de circulación nacional o regional.

En apariencia Saieh sólo tiene dos cupos, pero al revisar los nombres del directorio queda en evidencia que de los siete miembro tres son cercanos al empresario.

El directorio de Ciper está compuesto por la destacada periodista Mónica González, presidenta y directora del centro de investigación; Carlos Peña, rector de la UDP; Rosental Calmon Alves, presidente del Centro Knight para el periodismo de investigación para las Américas; y Nicolás Eyzaguirre, ex ministro de Hacienda en el gobierno de Ricardo Lagos. Eyzaguirre renunció cuando asumió como presidente del directorio de Canal 13, en julio de 2012. Se incorporó entonces Jorge Marshall Ribera (PPD), ex Mapu, ex ministro de Economía en el gobierno de Patricio Aylwin y ex consejero del Banco Central.

Los tres nombres restantes son cercanos a Álvaro Saieh. Jorge Valenzuela Sepúlveda, ex gerente de administración y finanzas de Copesa, quien fue reemplazado por Max Sichel, gerente general de Copesa hasta julio de este año. Tras su renuncia  el cupo de Copesa quedó vacante.

El segundo escaño lo ocupa Ricardo Avello Ávila, gerente corporativo de estudios y negocios de Copesa, quien se desempeñó como gerente general de diario Pulso y revista Qué Pasa.

El tercero es Álvaro Caviedes Barahona en su calidad de miembro de la Asociación Nacional de Prensa (ANP). Caviedes asumió la gerencia general de Copesa en junio reemplazando a Max Sichel. Antes había sido gerente corporativo legal del consorcio y del Grupo Dial.

 

LA SUCESIÓN

El gesto más potente que realizó Saieh para cuidar su fortuna y la de su familia, compuesta por su esposa, la arquitecta Anita Guzmán, y sus cinco hijos, fue ubicar a los suyos en puestos clave del holding, para que sea la nueva generación la que tome las riendas de los negocios y no tenga inconvenientes cuando él ya no esté.

Primero fue el turno de su hija mayor, María Soledad, quien encabeza CorpArtes, la entidad con que el clan influye en el mundo del cine y las artes. Luego hizo lo propio con sus hijos Jorge Andrés y Catalina. El 26 de diciembre del 2006, en una ceremonia cargada de símbolos, Saieh congregó a medio millar de empleados de Copesa en el Hyatt y anunció su renuncia a la presidencia del conglomerado, designando a Jorge Andrés -quien hasta entonces era vicepresidente- como su reemplazante, y a Catalina como segunda de a bordo.

Ese día, Saieh se volcó de regreso al negocio que más le gusta: el bancario. "Ahí le entró el bichito por meterse en el retail", dijo uno de sus asesores más cercanos a La Nación. ¿Uno de los motivos? "Álvaro es un enemigo de la concentración de mercado, porque le tocó vivirla en carne propia en el sector bancario".

 

DESEMBARCO EN EL “MUNDO ALMACENERO”

Doce años se demoró Alvaro Saieh Bendeck en concretar su anhelado ingreso al mundo del retail, y es que según un artículo publicado por La Nación en 2007, el día que concretó la compra de Unimarc al empresario Francisco Javier Errázuriz, éste último le señaló: "Álvaro, tienes que decir que no te metiste en esto para ser el tercero, sino para ser el primero". A lo que el dueño de Copesa le contestó: "Mejor no especular. Es un proceso que está recién comenzando. Que sean los hechos los que hablen por sí solos", habría replicado, cortante.

La operación era, según los propios ejecutivos de la cadena Unimarc citados por El Mercurio, la única vía que tenía la compañía para revertir su situación financiera actual, marcada por continuas pérdidas.

El negocio entre ambos se comenzó a gestar a fines de septiembre de 2007, cuando Saieh entendió que era altamente improbable que el Tribunal de la Libre Competencia autorizara a Cencosud a adquirir la cadena de supermercados de Errázuriz. De hacerlo, según el tribunal, se concentraría aún más el rubro, dado que ya es dueña de Jumbo y Santa Isabel.

Sumando y restando, argumenta la publicación, “Saieh se interesó por Unimarc por la misma razón que Paulmann y su hombre de confianza, Laurence Golborne, estaban en tratativas con Errázuriz desde enero. Unimarc posee un 2,48% del mercado, por debajo de supermercados como Montserrat o Rendic, pero cuenta con 41 locales, algunos de ellos con ubicación estratégica, y suma casi la misma cantidad de metros cuadrados que las cadenas Tottus y San Francisco, ambas propiedad de Falabella. O sea, con una buena administración, la cadena sólo podría crecer, el verbo favorito de Saieh”.

Con estos antecedentes a la vista, vio que era el momento, telefoneó a Errázuriz y le propuso concretar un trato que habían estado a punto de cerrar en 1995, pero que "no se materializó por distintos factores", recuerda un colaborador suyo de la época.

Pero esta adquisición era solo la punta del iceberg de su desembarco al “mundo almacenero”, pues el 28 de noviembre de 2007 compran el 67% de Rendic Hermanos S.A., sociedad dedicada a la operación de una cadena de supermercados regional de 23 locales que operaban en la región de Coquimbo bajo la marca “Deca”, los que posteriormente fueron anexados a Unimarc.

Luego siguió la compra de los supermercados regionales Bryc, Korlaet, Cofrima, entre otros, también fusionados bajo la marca Unimarc. El recién constituido grupo supermercadista, comenzó una rápida expansión a través de la adquisición de varias cadenas de supermercados regionales, tales como: supermercados El Pilar, Euromarket, Ribeiro, Puerto Cristo, Super 10, Bryc, Abu Gosch, La Bandera Azul, Ofermax y Vegamercado, entre otras.

Durante 2010, paralelamente a la compra de cadenas regionales, SMU ingresó al mercado de tiendas de conveniencia y ventas por Internet, a través de la adquisición de OK Market S.A. y Telemercados Europa S.A., respectivamente,

En 2011, comienza la expansión del Grupo SMU hacia otros negocios y hacia el extranjero. Es así como en enero de 2011, la Sociedad ingresó al negocio de ventas de insumos para la construcción, por medio de la compra de la cadena Construmart, que operaba 31 tiendas bajo la marca Construmart y 69 tiendas asociadas que operan bajo la Marca Ferrexperto.

En el mismo año adquieren el 100% del supermercado mayorista Alvi, cuya propiedad estaba en manos de la familia Villablanca y Walmart Chile (ex D&S). La adquisición implicó también la llegada del grupo al mercado peruano, país en el cual Alvi maneja 11 locales bajo la marca Mayorsa. 

La expansión tanto en el mercado peruano, como en el negocio de insumos para la construcción, continuó con la integración en 2011 de las cadenas peruanas Maxi Bodega y Don Vitto, así como con la compra de ferreterías menores como es el caso de Ferreterías Camarena, Ferretería Toral y Ferretería Rodríguez.

El 17 de septiembre de 2011 adquirió Supermercados del Sur (Bigger y Maxiahorro) a Southern Cross (familia de Aníbal Mosa, accionista de Colo Colo), los que también fusionó con Unimarc.

 

DEJA LOS DIRECTORIOS

En enero de 2012, el empresario sorprendió al mercado al anunciar que dejaba la presidencia y el directorio de SMU, cediendo su puesto a Pilar Dañobeitía, gerente general del holding CorpGroup. Este hecho se enmarcó en una serie de movimientos en diversas empresas del grupo, como consecuencia de la decisión de Saieh de ir dejando el día a día de los negocios e irlos monitoreando desde la presidencia de CorpGroup. Era una fórmula de gestión implementada con anterioridad en Copesa, CorpVida y CorpSeguros, todas ellas controladas por CorpGroup y que días después se coronó con su salida de la presidencia de Corpbanca, la cual fue ocupada por su hijo Jorge Andrés.

Casi dos años después tiene ganas de volver al holding supermercadista. Los acontecimientos que han tenido a SMU en el centro de la noticia financiera en 2013, lo están motivando a retomar un rol más activo en el control de la gestión: “Tengo la decisión de reintegrarme al directorio de SMU”, confidenció al Diario Financiero, el 27 de julio, en el marco de una conversación en la cual explicó las razones de por qué se llegó a las actuales condiciones. 

A su juicio, desde la fusión con Supermercados del Sur, la compañía debió abocarse a una serie de funciones adicionales...”responder solicitudes de información de la FNE por la fusión, entregar información detallada que significó poner a mucha gente a trabajar en temas anexos a la operación, a sacar adelante el negocio”. Después vino el tema de los proveedores y con ello un rendimiento operacional menor al esperado y las bajas en las clasificaciones, que gatilló los incumplimientos de los convenats -limitaciones que imponen los bancos al “deudor”, para que se comporte prudentemente y pueda pagar la deuda- con tenedores de bonos y bancos, desencadenando la actual situación financiera.

 

CRISIS FINANCIERA EN SMU

No cabe duda que 2013 no fue un buen año para el imperio Saieh, pues se le acusó de triangular dineros para financiar SMU, esto por medio de Fondos de Inversión Privados (FIP), que a su vez eran financiados por su banco, Corpbanca, y otras empresas de su propiedad.

El viernes 19 de julio, Fernando Massú, el máximo ejecutivo de Corpbanca dio una conferencia de prensa para salir al paso de estos “rumores”, entregando cifras sobre la exposición de créditos total de CorpBanca a SMU. “Nosotros representamos el 1,85% de la deuda financiera de SMU, no somos un banco importante para SMU”, declaró.

Según sus datos, “los créditos relacionados directa e indirectamente al retailer ascienden a 41,5 millones de dólares, equivalentes a 1,2% del patrimonio, en tanto la deuda con fondos de inversión que tienen como garantía acciones de la supermercadista es de 
136,5 millones de dólares, es decir 4% del patrimonio efectivo. En tanto. Las colocaciones con terceros no relacionados con colaterales de SMU llega a 88,8 millones de dólares, 2,6% del patrimonio”, indicó a los periodistas.

Y es que según El Mostrador Mercados, en la empresa de Saieh existía molestia por una publicación de ese medio titulada “Las triangulaciones de Saieh para inyectar fondos a SMU”, que reveló que desde 2010 casi el 50% del capital fresco de SMU viene de dineros originados por CorpBanca, CorpVida y BancoEstado. Es decir, dichos aumentos de capital que ha realizado el holding supermercadista fueron aportados indirectamente por el propio Saieh por intermedio de terceros.

El citado artículo comienza recordando la crisis económica de 1982, cuando el PIB se redujo 14,3% y el desempleo aumentó al 23,7%. El Gobierno tuvo que intervenir los bancos a un costo que se ha estimado en un 35% del PIB. A renglón seguido señala que uno de los factores que determinó que la crisis se profundizara fueron los créditos bancarios a empresas relacionadas, los que eran posibles gracias a vacíos en la regulación. Para evitar que esto se repitiera, la norma bancaria chilena, que se implementó como consecuencia de dicha crisis, prohibe que un banco pueda conceder créditos a entidades relacionadas que representen más del 5% de su patrimonio efectivo.

Agregan que la evidencia actual apunta a que Álvaro Saieh ha hecho triangulaciones para poder inyectar fondos a SMU, evitando esas restricciones. Las operaciones son legales, pero fuentes consultadas por El Mostrador Mercados estiman que son poco transparentes y que en ciertos casos transgreden el espíritu del artículo 84 de la Ley de Bancos.

 

INCUMPLIMIENTO DEL COVENANT Y VENTA DE ACTIVOS

El complejo momento financiero de la cadena de supermercados de Saieh, informado por la prensa en julio de 2013, se debía al incumplimiento del covenant (limitaciones que imponen los bancos al “deudor”, para que se comporte prudentemente y pueda pagar la deuda), condición establecida en los contratos de créditos sindicados y bilaterales suscritos con Santander, BancoEstado, Banco de Chile, BCI, BBVA y Scotiabank (excepto HSBC). Situación que obligó al poderoso holding a renegociar los covenant.

La crisis de la supermercadista requería de dineros frescos para continuar sus operaciones. Por lo anterior, los medios de comunicación consignaron que no sorprendió mayormente el aumento de capital por 500 millones de dólares que informó en un hecho esencial a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). En la oportunidad, Saieh indicó a Diario Financiero que con esta operación “terminan definitivamente todos los problemas de flujo de caja de SMU, originados principalmente por los compromisos de Capex asumidos antes de la fusión de SMU y Supermercados del Sur, que han sido nada menos que 600 millones de dólares en los últimos tres años”.

El mismo medio informó que este aumento de capital se realizó en momentos que la SVS detectó un error en los estados financieros de SMU. En respuesta a esto, el holding minorista reconoció errores en los contratos de arriendo que afectaban a un total de 308 de los 697 inmuebles de la compañía, de los cuales 29 provenían de la fusión con Supermercados del Sur (SdS). Esto llevó a la compañía a modificar sus Estados Financieros a 31 de marzo de 2013 y se tradujo en una disminución en el resultado del primer trimestre de $533,48 millones.

SMU indicó que "el porcentaje de los contratos de arrendamientos registrados erróneamente sobre el total de los contratos de arrendamientos que posee la compañía es de un 39,04%". "El ajuste informado en el hecho esencial, de fecha 11 de julio de 2013, ascendió a $38.978,96 millones, el que representa un 11,5% del activo y un 10% del pasivo registrado al 31 de marzo de 2013".

Los causantes del problema -según El Mostrador Mercados- fueron la administración y el directorio de SMU, pero hay un tercero que también tiene responsabilidades: la auditora Deloitte que no detectó los errores y llevaba seis años revisando y validando los números de la cadena supermercadista de Saieh.

Fue así como comenzaron los rumores en el mercado financiero. Se dijo que Saieh analizaba vender parte de su paquete de acciones de CorpGroup. Versión que fue dementida por Fernando Massú, gerente general de Corpbanca, señalando al Diario Financiero que “CorpBanca no está en venta, hay otros activos en caso de que fuera necesario”.

Y así fue, pues la información entregada por la empresa el 5 de agosto de 2013, confirmó que SMU vendería Construmart, la distribuidora Dipac, la cadena peruana Mayorsa y el 40% de Supermercados Montserrat, buscando así recaudar hasta 400 millones de dólares. Además, tiene en proceso de venta un porcentaje de la propiedad de CorpBanca en Colombia, aunque sin ceder el control.

Al desprendimiento de estos activos se suma a fines de agosto el anuncio de venta del mall Vivo en Rancagua en poco más de 70 millones de dólares y el 23 de septiembre se conoció la venta del 67% de CorpGroup Vida, sociedad a través de la cual maneja las dos compañías de seguros de vida que tiene en el país.

Aunque ambas firmas fueron valorizadas en casi 700 millones de dólares, de acuerdo a lo señalado por El Mostrador, Saieh recibiría casi 170 millones de dólares por la entrega del control de ambas, debido a que se descuenta la deuda que tiene la sociedad.

 

RENEGOCIACIÓN DE DEUDA EN SMU

Enero de 2014 fue clave para la crisis que enfrentaba el holding de Saieh, pues se supo de la negociación que mantenía con Itaú para fusionar CorpBanca, tras lo cual se sumaron las conversaciones con la propia banca para reprogramar las deudas de SMU.
 
El 30 de diciembre la supermercadista informó a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) que logró un principio de acuerdo con sus bancos acreedores para reprogramar los $253 mil millones (unos US$ 450 millones) que les adeuda y que tienen ajustada a la compañía en su capacidad de pago para los próximos meses, así lo informó El Mostrador en un artículo publicado el último día del 2013.
 
El diario electrónico detalla que "la empresa –que no reveló detalles del principio de acuerdo– informó que los bancos le extendieron hasta fines de enero de 2014 el waiver para cumplir sus covenants, los que está incumpliendo, en particular su clasificación de riesgo, hoy en nivel de basura".
 
SMU informó además que en los últimos días pagó $66 mil millones, dinero que provino del aporte de US$300 millones hecho por Saieh.
 
De esta forma, el empresario avanzaba un paso más para rescatar la compañía, pese a que las dudas del mercado seguían intactas, como lo hizo ver Feller Rate al reducir de B+ a B la clasificación, argumentando que el desempeño operacional de la compañía sigue débil, pese a las mejoras vistas en el tercer trimestre de 2013.
 
 

LA FUSIÓN DE CORPBANCA CON ITAÚ

En enero de 2014 el grupo Saieh confirmó que llegó a un acuerdo para fusionar Corpbanca con Itaú Chile.

A través de un hecho esencial enviado a la SVS, la firma dijo que absorberá a la filial chilena de la institución brasileña y que se llamará Itaú-Corpbanca, aunque la marca comercial será solamente Itaú.

El banco resultante de la fusión tendrá como socios mayoritarios el Itaú Unibanco (33,58 por ciento) y el Corp Group, controlador del CorpBanca (32,92 por ciento), según el comunicado enviado por la entidad brasileña a la Bolsa de Valores de Sao Paulo.

La operación prevé que Itaú realice previamente una capitalización de 652 millones de dólares en el Banco Itaú Chile (BIC).

Tras la capitalización CorpBanca emitirá nuevas acciones que serán ofrecidas a los socios del BIC, cuyas acciones serán canceladas.

Una operación posterior prevé la integración de las operaciones del Itaú BBA Colombia con las dos subsidiarias del CorpBanca en ese país.

"Este acuerdo representa un importante paso en el proceso de internacionalización del Itaú Unibanco y en su objetivo de convertirse en el banco líder en América Latina", asegura el banco brasileño en el comunicado.

Según los cálculos de la entidad, tras la fusión, el Itaú subirá del séptimo al cuarto lugar en la clasificación de los bancos chilenos por créditos.

De la misma forma, reforzará su presencia en el mercado colombiano como uno de los accionistas del CorpBanca Colombia y del Helm Bank, que son controlados por el CorpBanca chileno y cuya posible fusión los convertirá en el quinto mayor banco colombiano en créditos.

"Con este acuerdo, el Itaú Unibanco y el Corp Group crearán una plataforma para el crecimiento y la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios en el sector financiero en Chile, Colombia, Perú y América Central", agrega la nota de la entidad.

 

LA DEMANDA QUE BUSCA FRENAR EL NEGOCIO

En abril de 2014, El Mostrador dio a conocer la "demanda por fraude" interpuesta por el fondo minoritario Cartica Capital (quienes tienen un 3,22% de CorpBanca) en contra de Saieh ante la Corte Federal de Nueva York. Esto por la fusión con Itaú.

En la demanda, Cartica Capital afirma que se cometió “fraude en la orquestación y la ejecución de un acuerdo” para hacer efectiva la operación con la entidad brasileña.

La demanda incluye a CorpBanca, su accionista controlador CorpGroup y al dueño de éste, Álvaro Saieh, junto a directores de CorpBanca. También toca a su CEO Fernando Massú y su gerente de finanzas (CFO).

Cartica solicita a la Corte que declare a los demandados en violación de las disposiciones contra el fraude y los requisitos de divulgación de la Ley del Mercado de Valores de Estados Unidos de 1934. El objetivo es parar la fusión de Banco Itaú Chile – CorpBanca. Alega que los términos benefician a Saieh en prejuicio de los minoritarios.

La demanda alega que la motivación de Saieh era parte de un plan de rescate financiero del Grupo Saieh, agobiado por la crisis de SMU y por problemas de liquidez del grupo controlador. Cartica afirma que, a lo largo del pasado año (2013), Saieh y CorpGroup sufrieron pérdidas significativas derivadas de SMU, que a su vez perdió cerca de mil millones de dólares en 2013.

Cartica dice que los fracasos financieros de SMU a su vez contaminaron a CorpBanca, “llevando las calificaciones de crédito y precio de acciones del banco a la baja. En respuesta al espiral financiero de CorpGroup y SMU, Saieh, junto con los otros demandados, idearon un esquema fraudulento para recuperar las pérdidas de Saieh y volver a llenar las arcas de CorpGroup a través de la venta de CorpBanca”.

CorpBanca, en tanto, presentó oficialmente una moción ante los tribunales de Nueva York para desestimar la demanda "sin mérito" de Cartica, indicando que contiene "defectos significativos, no especifica su reclamo y debe ser desestimada sin derecho a un nuevo juicio".

 

MILLONARIA DONACIÓN A POLÍTICOS

En junio de 2013 la pelea entre CorpBanca y Cartica seguía arrojando detalles acerca de cómo opera Saieh, no necesariamente relacionados con la fusión de su banco con Itaú. El Mostrador reveló detalles de los documentos presentados ante el regulador norteamericano Securities and Exchange Comission (SEC) que acreditan la donación de más de 1.000 millones de pesos que el empresario realizó a políticos chilenos a través de su holding bancario.

Así se reveló en medio de la demanda de Cartica Management contra el empresario que busca frenar fusión entre CorpBanca con Itaú Chile, por lo que el banco de Saieh debió sincerarse ante la SEC estadounidense, país en donde se interpuso la acción judicial.

Según informó El Mostrador, el pacto de accionistas y el acuerdo de fusión transparentados en marzo de este año revelaban que Saieh hacía las donaciones a través de Corpbanca.

El empresario donó a través de CorpBanca 866 millones de pesos y, por medio de la corredora de bolsa, otros 12 millones de pesos. Además, la corredora de seguros donó 90 millones de pesos y vía la administradora general de fondos unos 37 millones de pesos.

El límite legal es el 1 por ciento de la renta líquida imponible y los montos habrían sido aprobados por el directorio cada vez y puestos en las actas.

En todo caso se desconocen las identidades de aquellos grupos políticos, personeros o autoridades en cargos públicos que recibieron donaciones en el pasado y, según se desprende del texto, sus intereses fueron resguardados en el futuro banco que surja de la fusión entre Itaú y Corpbanca.

 

INVERSIONES

Alvaro Saieh está presente en los rubros, medios de comunciación, financiero, seguros, retail, inmobiliario y telecomunicaciones con las empresas que se listan a continuación:

Medios de comunicación (Grupo Copesa)

Prensa escrita

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  • La Cuarta

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Revistas

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  • Zoom Inmobiliario.com

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  • Meta (Servicios de distribución)

Financiero y Seguros:

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  • Corpbanca

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  • Banco Condell

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  • Corpseguros

Retail:

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  • Unimarc

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  • Dipac

  • Mayorsa

  • La Polar S.A.

  • Ok Market

  • Telemercados

  • Construmart

Inmobiliario:

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  • Malls Vivo

  • Hotel Hyatt

  • Hoteles City Express

  • Strip Centers Punto VIVO

Telecomunicaciones:

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  • VTR Wireless S.A.

 

 

 

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