Poderopedia

Fundación Teletón

Institución sin fines de lucro dedicada a la rehabilitación de niños y jóvenes con discapacidad motora. Su objetivo es administrar los recursos para satisfacer las necesidades de la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado. La Fundación Teletón debe su creación a la iniciativa del animador Mario Kreutzberger “Don Francisco”, quien desde su formación mantiene una activa participación en el desarrollo de sus actividades, especialmente en el denominado evento televisivo llamado Teletón. Hace varios años que este espectáculo viene siendo cuestionado por diversos sectores del país por la participación interesada de las empresas, algunas de las cuales condicionan sus ventas a las donaciones para lucrar. De hecho en su influyente directorio participan representantes de algunos de los principales grupos económicos del país cuyas marcas auspician el evento. Por ejemplo, el grupo Luksic tiene presencia en el directorio a través del gerente general de la Compañía de Cervecerías Unidas S.A. (CCU) Patricio Jottar y posee cuatro marcas auspiciadoras de la cruzada: Cerveza Cristal, Bilz y Pap, y Cachantun. El mismo grupo participa también a través del Banco de Chile, que posee la cuenta corriente donde se realizan las donaciones a la Fundación.  Asimismo, el grupo Cueto está representado en el directorio por el gerente general de LAN, Ignacio Cueto, cuya aerolínea es otra de las marcas auspiciadoras. Las multitiendas Ripley también están presentes en la Teletón y están representadas en el directorio de la Fundación por su gerente general Lázaro Calderón.

ONG
Fundación Teletón
Fundación Teletón
CHILE
loading
loading

Perfil

El poder detrás del directorio de la Fundación Teletón

Conforme a sus estatutos publicados en su memoria, el objetivo de la Fundación Teletón “es el de orientar, encauzar y distribuir los bienes y recursos que obtenga o produzca, destinándolas a satisfacer, con prioridad las necesidades de la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado, además de poder contribuir al financiamiento de otras instituciones de beneficencia público o privadas, sin fines de lucro, que tengan por objeto la atención de personas en situación de discapacidad en cualquiera de sus formas”.

La Fundación Teletón debe su creación a la iniciativa del animador Mario Kreutzberger “Don Francisco”, quien desde su formación mantiene una activa participación en el desarrollo de sus actividades, especialmente en el denominado evento televisivo llamado Teletón.

 

ORÍGENES

Los orígenes de esta Fundación se remontan a la Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado (SPANL) que nació en Santiago de Chile el 8 de mayo de 1947, cuando un grupo de médicos del Hospital Luis Calvo Mackenna, padres y educadores se unieron para trabajar en la rehabilitación de los niños con secuelas de poliomielitis que en ese entonces había azotado al país. El 14 de agosto de ese año se realiza la primera reunión de socios, en la que se elige un directorio y se redactan los estatutos, en que se establece que los objetivos de la Sociedad son “otorgar atención médica, educación e instrucción, todo ello, de acuerdo a sus posibilidades técnicas y económicas, procurando la integración a la sociedad”.

El primer directorio de la organización estuvo integrado por el doctor Ernesto Rosenfeld, José Manuel Borgoño, Helmut Jaeger, Mauricio Wainer y Jesús Vicent.

En sus inicios, la Sociedad obtenía sus recursos a través de colectas que se realizaban una vez al año, además de otras actividades como bingos, canastas y té. La personalidad jurídica de la sociedad fue aprobada por el Ministerio de Justicia el 14 de septiembre de 1948.

La Sociedad Pro-Ayuda al Niño Lisiado trabajó durante 31 años con esfuerzo pero con precarias condiciones económicas. El escaso presupuesto y las inadecuadas condiciones físicas de la casona que albergaba a la entidad - en calle Huérfanos 2681- solo alcanzaba a atender a 75 pacientes.

De acuerdo a la historia oficial de la Fundación esta situación comenzó a cambiar radicalmente en 1978, cuando el exitoso animador del programa “Sábados Gigantes” de Canal 13 Mario Kreutzberger fue invitado a conocer la institución.

En esa época “Don Francisco” quiso crear una campaña benéfica que entregara aportes en dinero a cierto grupo de personas con algún tipo de necesidad, un evento muy similar a lo realizado por Jerry Lewis en Estados Unidos. Coincidentemente fue invitado al programa de TVN, “Dingolondango”, donde debía donar dinero a una entidad benéfica. Por esto, conoció al doctor Ernesto Rosenfeld, entonces presidente de la Sociedad Pro-Ayuda del Niño Lisiado, a quién donó $15 mil pesos de la época. Ahí, y luego de conocer la obra que realizaba esta institución, decidió que los niños minusválidos, sería el grupo que ayudaría con su campaña que ideaba.

Se comprometió, frente al directorio de la Sociedad que, en 1978, se realizaría la campaña que recaudaría $1 millón de dólares. Para lograrlo, necesitaba la unión de todos los medios de comunicación nacionales, una inédita forma de cobertura comunicacional.

Según la institución “Don Francisco” convenció a todos los ejecutivos de la televisión chilena, a los dueños de radioemisoras, diarios y revistas, para que cedieran gratuitamente sus espacios y juntos motivaran a la comunidad, pudiendo así recaudar la cifra prometida. Los artistas chilenos también participaron sin intereses personales en esta campaña. Sin embargo, la situación política y social de Chile en ese entonces no era la mejor: el país estaba polarizado, tras cinco años desde el golpe de estado de 1973 y el establecimiento del Régimen Militar, a lo que se sumaba la posibilidad de un inminente conflicto armado contra Argentina. No obstante lo anterior, Don Francisco tuvo la osadía de intentar unir a todo el pueblo chileno en torno a esta obra de caridad. Así, el 8 de diciembre de 1978 se dio inicio a la Primera Teletón chilena, que duró 27 horas, se transmitió en colores desde el Teatro Casino Las Vegas y recaudó en total $84.361.838 (2,5 millones de dólares de la época).
 

SU INFLUYENTE DIRECTORIO

En la actualidad el directorio de la Fundación Teletón, donde Mario Kreutzberger figura como director honorario, está compuesto por un influyente grupo de personas presidido por el doctor de la Clínica Las Condes Humberto Chiang. Entre sus directores figuran algunos representantes de los principales grupos económicos del país cuyas marcas auspician el evento.

Por ejemplo, el grupo Luksic tiene presencia en el directorio a través del gerente general de la Compañía de Cervecerías Unidas S.A. (CCU), Patricio Jottar y posee cuatro marcas auspiciadoras de la cruzada: Cerveza Cristal, Bilz y Pap, y Cachantun. El mismo grupo participa también a través del Banco de Chile, que posee la cuenta corriente donde se realizan las donaciones a la Fundación. 

Asimismo, el grupo Cueto está representado en el directorio por el gerente general de LAN, Ignacio Cueto, cuya aerolínea es otra de las marcas auspiciadoras. Las multitiendas Ripley también están presentes en la Teletón y están representadas en el directorio de la Fundación por su gerente general, Lázaro Calderón.

Otros de sus miembros son el director de Fasa, Alfredo Shönherr; la socia del Instituto de Asuntos Culturales (ICA), Ana María Urrutia; y el ex ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Sebastián Piñera y actual presidente de Penta Alfredo Moreno. Cabe destacar que esta última empresa está en el ojo del huracán por el caso Pentagate, por lo cual su socio Carlos Alberto Délano, quien estuvo durante 17 años en el directorio de la Teletón, debió renunciar a la institución el 3 de septiembre de 2014.

La noticia se conoció una semana después de la denuncia que presentó el Servicio de Impuestos Internos (SII) contra varios socios fundadores del Grupo Penta como posibles autores de delito tributario por la utilización de boletas de honorarios falsas de sus cónyuges para disminuir la base imponible del Impuesto a la Renta de la sociedad Inversiones Penta III Limitada.

Conocido como el “Choclo” en el mundo político y financiero, Carlos Alberto Délano es cercano al ex Presidente Sebastián Piñera y conformaba el círculo del denominado “tercer piso”, que asesoraba al entonces jefe de Estado a la hora de tomar algunas decisiones.

 

CRÍTICAS

Hace varios años que el evento de la Teletón viene siendo cuestionado por diversos sectores del país por la participación interesada de las empresas auspiciadoras, algunas de las cuales condicionan sus ventas a las donaciones para lucrar.

Ya en el año 2001 la dirigenta comunista Gladys Marín señalaba que si los grandes grupos económicos de este país (Matte, Luksic, Angelini, Paulmann y otros) además de las grandes trasnacionales que lucran en Chile, destinaran tan solo el 1% de sus utilidades, la Teletón estaría financiada en forma permanente y se solucionarían además los problemas que aquejan a la salud pública (Ver video)

En la Teletón 2010 el cantante y músico Mike Patton se despidió de Mario Kreutzberger calificándolo de “Don Corleone” (ver video). Lo que pasó como una broma claramente da cuenta de la imagen que tiene Patton y muchas personas a nivel mundial del magnate animador.

Según otros detractores la Teletón no alcanza a atender al 0,8 por ciento de la población total de las personas con discapacidad, que alcanzan más de tres millones de ciudadanos en Chile.

La rehabilitación bajo la ley 20.422 que entró en vigencia el 10 de febrero del año 2010 que establece normas de igualdad e inclusión social para personas con discapacidad, dice en su párrafo dedicado a la rehabilitación: “La prevención y la rehabilitación es un deber del Estado”. Sobre esto Carolina Pérez, conductora del programa “Saliendo a Flote” de la radio Universidad de Chile y docente de la Facultad de Medicina de esa casa de estudio, quien tiene una situación de discapacidad física, señala que “este show televisivo, dramático y asistencialista no debería existir”.

Para la comunicadora, la Teletón no considera a las personas con discapacidad como sujetos de derecho, a pesar que en 2008 Chile ratificó ante Naciones Unidas la Convención Internacional de los Derechos de las Personas en Situación de Discapacidad.

En todo caso Pérez hace una clara distinción del trabajo que hace la Fundación Teletón con respecto a lo que significa el show de 27 horas que conduce “Don Francisco”: “El centro de rehabilitación hace un tremendo trabajo, lo que no justifica la farandulización de la que somos objeto”, precisa.

 

LAPIDARIO INFORME

En tanto en Chile repercutió con fuerza el informe emitido el 3 de octubre de 2014 por el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, que acusó a la Teletón de México, inspirada por la nacional, de “promover estereotipos de las personas con discapacidad como sujetos de caridad e impedir que se posicione el concepto de sujetos de derechos”, además de instar al las autoridades a diferenciar el carácter privado de la campaña con la obligación estatal de rehabilitar a las personas.

Dicho documento fue recogido por el presidente de la Fundación Nacional de Discapacitados de Chile (FND), Alejandro Hernández, quien señaló que el organismo internacional debiese también pronunciarse en relación a la labor de la Teletón chilena.

“Es necesario y urgente que el mismo comité de la ONU sugiera al gobierno chileno de Michelle Bachelet, no seguir aplaudiendo la campaña que se realiza también en Chile desde 1978, herencia de un gobierno dictatorial y destructor de los Derechos Humanos. Aplaudir la Teletón es celebrar la discriminación y segregación en que viven las personas con discapacidad en nuestro país”, dijo según consigna El Mostrador.

“No es más que una campaña ruidosa que lo único que ha logrado es instalar en el inconsciente colectivo y del empresariado chileno, que integrar es ‘hacer un favor’. Este hecho impide, por ejemplo, una efectiva, adecuada y proactiva integración laboral de administrativos, técnicos y profesionales con discapacidad al mundo laboral”, añadió el experto en discapacidad. Prueba de esto es que solo el 0,5% de las empresas en Chile “se atreve” a integrar a recurso humano con algún tipo o grado de discapacidad y más del 90% de las personas con discapacidad en edad de trabajar en Chile se encuentra cesante. Las empresas que aportan dinero a Teletón no integran debidamente a personas con discapacidad al trabajo, lo cual constituye un acto surrealista y de una profunda inconsecuencia”.

En esa linea, el titular del FND asegura que la Teletón es “el negocio del siglo para algunos y al mismo tiempo el mayor atropello de los derechos humanos de varios millones de ciudadanos chilenos. Hoy no puedo estar más en línea con el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU y el llamado que realizan a México, el cual sin duda traspasa las fronteras mexicanas e inunda de un halo de luz y claridad a nuestros países que, inconscientes, aún subastan en la plaza pública los derechos humanos de los niños y las personas con discapacidad”.

Hernández asegura también que la recurrente advertencia de la Fundación Teletón –que hasta hace poco tenía entre sus directores al controlador del Grupo Penta Carlos Alberto Délano– de que el no cumplimiento de la meta de las “27 horas de amor” podría poner en riesgo el funcionamiento de los centros que atienden a no más del 0,8% de los discapacitados que viven en Chile, obedece sólo a un “chantaje emocional”.

“Yo le diría a a Teletón que corte los chantajes emocionales. Aquí la ciudadanía no requiere de chantajes emocionales, aquí la ciudadanía requiere que el Estado se ponga los pantalones”, dijo.

Lo más grave, enfatizó, es que en Chile “los escasos recursos que mantiene el Estado se los otorga a una sola organización privada, como Teletón, y por otro lado esta misma campaña recauda el dinero de todos los chilenos para sí misma. Hay que recordar que Teletón no alcanza a atender al 0,8 por ciento de la población total de las personas con discapacidad, que alcanzan más de tres millones de ciudadanos en Chile. Entonces acá hay un gran negocio, hay un gran atropello a los derechos humanos de los niños y esto no lo digo yo, esto no lo decimos desde la fundación, esto lo dice la Organización de Naciones Unidas. Nosotros como fundación hacemos eco; yo, como activista en discapacidad y experto en la materia, también hago eco de las palabras de la ONU”.

loading
Fuentes de Fundación Teletón
loading
loading
loading