Poderopedia

Fundación Paz Ciudadana

Institución sin fines de lucro creada y dirigida por el empresario Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio. Esta fundación, desde su creación en 1992, ha sido el actor de la sociedad civil más significativo en materia de seguridad ciudadana, dando a conocer constantemente encuestas y estudios a la opinión pública, y además mantiene un vínculo directo con el gobierno, por lo que se considera que es un actor de peso al momento de modificar las políticas públicas en la materia. Su influencia y conexiones políticas es gigantesca. A pesar de que siempre se ha asociado con la derecha política, desde su creación esta institución ha cobijado a personas provenientes de todo el espectro político y empresarial chileno.

ONG
Fundación Paz Ciudadana
CHILE
loading
loading

Perfil

Institución sin fines de lucro creada y dirigida por el empresario Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio. Esta Fundación, desde su creación en 1992, ha sido el actor de la sociedad civil más significativo en materia de seguridad ciudadana, dando a conocer constantemente encuestas y estudios a la opinión pública, y además mantiene un vínculo directo con el gobierno, por lo que se considera que es un actor de peso al momento de modificar las políticas públicas en la materia. Su influencia y conexiones políticas es gigantesca. A pesar de que siempre se ha asociado con la derecha política, desde su creación esta institución ha cobijado a personas provenientes de todo el espectro político y empresarial chileno.
 
La Fundación Paz Ciudadana, nacida como un centro de estudios y asesorías en materias relacionadas con el delito, es presentada en el libro "La Guerra y la Paz Ciudadana" de los periodistas Marcela Ramos y Juan Andrés Guzmán, como el producto de los miedos y las obsesiones de Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio, el diario más influyente de Chile, y "portavoz de los sectores más conservadores de la sociedad chilena".
 
Según los autores, la Fundación brotó de la imaginación de Edwards en 1991, cuando aún estaba conmocionado por el secuestro que afectó a su hijo Cristián el 9 de septiembre de ese año y que lo mantuvo en cautiverio casi cinco meses. 
 
La  primera aparición pública del magnate de las comunicaciones chilenas desde los duros meses del secuestro, fue el 2 de abril de 1992, día en que se realizó el lanzamiento de la Fundación Paz Ciudadana en el Centro de Extención de la Universidad Católica.  Llegó al lugar escoltado por un equipo de guardaespaldas que le facilitó el fallecido almirante José Toribio Merino tras el secuestro. Lo esperaban en el evento buena parte de políticos de derecha y empresarios; y es que desde el asesinato del senador de la UDI,  Jaime Guzmán, seguido por el secuestro de Cristián Edwards, se sentían vulnerables como no lo estaban desde la Unidad Popular, relata la publicación de Ramos y Guzmán.
 
Como afirma un ex asesor de Edwards en el libro "él desconfía absolutamente del Poder Judicial, pues considera que allí no se obtienen resultados. Esa es la razón por la que no presenta una querella por lo de su hijo Cristián. También desconfía de Carabineros e Investigaciones y es uno de los más fuertes promotores de la policía municipal".
 
Paz Ciudadana actualmente tiene espacios gratuitos en los medios escritos, radios y TV. Según sus críticos, es el mejor negocio que ha emprendido Agustín Edwards en términos de ganancias con baja inversión. Uno de los secretos de este éxito es la transversalidad. 
Paz Ciudadana cumple un papel político y se esfuerza por lograr que se definan políticas acordes con ese objetivo. No es un ente técnico que domina las complejidades de la realidad delictiva y sus raíces sociales. Sus críticos agregan que tras sus cifras no hay análisis ni estudios explicativos, sólo números y las conclusiones que interesa posicionar: "hay más delitos y, por lo tanto, debe haber más castigos. Y éstos deben ser rápidos, masivos y ejemplarizadores".
 
Desde el primer momento la Fundación se esmeró por no aparecer vinculada exclusivamente a la derecha y al pinochetismo. Fue un diseño que facilitaba extensiones y contactos empresariales, políticos e ideológicos.

INFLUYENTE DIRECTORIO

En los inicios de esta cruzada acompañaron a Edwards seis personajes cuidadosamente elegidos y que conformaron el primer directorio de la Fundación, algunos de los cuales se mantienen hasta hoy:
 
El primero es Bernardo Matte, el menor de los hermanos es amigo de Edwards y comparte con él la pasión de los yates. Junto a los Luksic y los Angelini, los Matte integran el reducido grupo de billonarios chilenos y la presencia de este hombre en la Fundación es un gancho para los empresarios. Matte aun forma parte de la mesa directiva, tiene en el cargo de vicepresidente y tesorero  y desde un inicio tuvo la labor de conseguir recursos para Paz Ciudadana y la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), la emblemática empresa de su familia, proveería el papel para afiches y publicaciones.
 
Otro miembro del directorio original, pero que aun se mantiene en él es Edmundo Pérez Yoma, quien también es capitán de yates como Matte y Edwards, pero si forma parte de Paz Ciudadana es por sus privilegiadas redes dentro de la Democracia Cristiana y en particular con la familia Frei. De hecho se transformaría en 1994 en ministro de Defensa del gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle, su amigo, y fue uno de los hombres más poderosos dentro de esa administración. Según el libro un ex miembro de Paz Ciudadana le atribuye una importancia central a la presencia de Pérez Yoma: "si necesitámabos hablar con algún ministro, lo llamábamos a él y conseguíamos una entrevista"
 
Carlos Cáceres, también pertenecía al directorio fundador y hoy está en el Consejo Consultivo. El ex ministro del Interior del gobierno militar es un empresario influyente y tiene contactos con centros de pensamiento estadounidenses que fueron fundamentales en el despegue de Paz Ciudadana. De acuerdo a lo señalado por los autores, algunos lo llaman "el hombre bueno" de la derecha, porque tiene el don del contacto transversal. La visión tecnocrática que caracterizará a Paz Ciudadana proviene de la mente de este hombre, un incansable defensor del libre mercado y fundador del Instituto Libertad y Desarrollo. 
 
Nemesio Antúnez, pintor, Premio Nacional de Arte, era el "aporte cultural" a Paz Ciudadana. Conoció a Edwards desde niño, pues sus madres solían juntarse a tomar el té. Tras su muerte fue reemplazado en el directorio por el PPD José Joaquín Brunner, un renovado ex MAPU que se ha ganado la confianza de la derecha liberal. Actualmente forma parte de la lista de asesores del directorio de Paz Ciudadana. 
 
Mónica Jiménez de la Jara (DC), ex ministra de Educación durante el gobierno de Michelle Bachelet, era la única mujer y la última en ser convocada. Actualmente forma parte del Consejo Consultivo de Paz Ciudadana. Estuvo entre las organizadoras de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile, integró el Comité por las Elecciones Libres y participó activamente en la campaña de Patricio Aylwin. Estuvo en el primer directorio por sus contactos privilegiados con la Iglesia y sobre todo con la DC. De hecho actuó como nexo entre la Fundación y la Corporación de Promoción Universitaria (fuertemente ligada a ese partido), en el marco de la Reforma Procesal Penal. 
 
Sergio Bitar, ex ministro de Salvador Allende, prisionero en Isla Dawson, Ritoque, Tres Álamos y exiliado durante el gobierno militar, también formaba parte del selecto grupo. La llamada personal de Edwards lo sorprendió: ¿Qué querrá de mi?, se preguntó. En una entrevista con lo autores del libro reconoció al cabo de los años que si entró a Paz Ciudadana no fue porque pensara que podía hacer algo contra el terrorismo y más tarde sobre la delincuencia, sino porque veía un espacio de diálogo interesante de explotar: un ámbito de encuentro con empresarios y con importantes dirigentes de la oposición de ese momento, donde se podían tratar otros temas de interés común. Sobre sus requerimientos inciales explica: "uno saben quienes son, pero uno sabe también para dónde quiere caminar. Y mi idea era, bueno, si aquí hay un espacio  de conversación, bienvenido", reconoció. La desconfianza que invadía a Bitar era recíproca de parte de algunos directores de la Fundación, empezando por Edwards. Pero el entonces líder del PPD tiene en su curriculum un gran punto a favor: además de político es empresario, se señala en el libro.
 
Junto a ellos, agrega la publicación, trabajaron tres hombres determinantes, fogueados expertos comunicacionales, "capaces de  transformar el miedo de Agustín Edwards en el de todos los chilenos": el publicista Gabriel Subercaseaux (mentor de la campaña presidencial de Hernán Büchi y cerebro de la campaña presidencial de Joaquín Lavín hasta la segunda vuelta), el experto en opinión pública Roberto Méndez (director de la conocida empresa de investigación de mercado y opinión pública,  Adimark) y el número dos de El Mercurio, Juan Pablo Illanez

DIRECTORIO ACTUAL

En esta institución se reúnen varios de los hombres que manejan el país. A sus ya  21 años de existencia confluye en ella tanto poder económico que ingresar a su órbita es una ambición social. "Todos quieren estar aquí", afirma en el libro Roberno Méndez, actual asesor del directorio. "Te sorprenderías de la cantidad de gente que envía mensajes sobre lo mucho que le gustaría ser incluida en la Fundación"
En la actual mesa directiva de Paz Ciudadana confluyen representantes de la derecha y la centro-izquierda política, del mundo de los empresarios y de la cultura; esta heterogeneidad en su composición es considerada por los autores como una metáfora del consenso que despierta en la sociedad chilena la seguridad ciudadana como la más importante preocupación pública. 
 
Sin embargo, Paz Ciudadana aparece también, en tanto dispone del acceso a los más importantes medios de comunicación para difundir sus postulados, como la principal responsable en la criminalización de la pobreza que acompaña la preocupación por la seguridad pública. De acuerdo con los autores, en la medida en que esta institución es depositaria de las ideas del Manhattan Institute, sería responsable de la traducción nacional de la teoría de las ventanas rotas y la versión chilena de la tolerancia cero, que ha logrado hacerse parte fundamental de los programas políticos. Incluso, cuando Ricardo Lagos era candidato en 1999, declaró en televisión: "Yo firmo todo lo que dice Paz Ciudadana". 
 
A la cabeza de la actual mesa directiva figura obviamente Agustín Edwards y como vicepresidente y secretario  Sergio Bitar (PPD). Los directores son: Soledad Alvear (DC) senadora y ex ministra de Justicia; los senadores Jaime Orpis (UDI) y Alberto Espina (RN); Paola Luksic, miembro de la familia con la mayor fortuna del país reemplazó a su hermano Guillermo tras su muerte; Edmundo Pérez Yoma (DC), empresario y dos veces ministro de Defensa del Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y titular del Interior de Michelle Bachelet; y Eugenio Tironi (PPD), asesor de empresas y lobbista, uno de los fundadores de la Concertación que trabajó en la campaña del "NO", ex director de comunicaciones del gobierno de Patricio Aylwin y dueño de la consultora en comunicación estratégica Tironi Asociados.
 
Como asesores del directorio actúan empresarios como Alvaro Saieh, controlador de Copesa (competidora de El Mercurio con su diario Diario La Tercera, entre otros) y Corpbanca, Carlos Alberto Délano del grupo Penta,  Agustín Edwards del Río, por nombrar solo algunos; y expertos ligados al mundo de las comunicaciones y los estudios de opinión, como Roberto Méndez y Martín Subercaseaux. El general en retiro de la Fach, que fue subsecretario del Interior en la dictadura, Enrique Montero Marx, es el asesor jurídico de la Fundación, avalado por su calidad de empleado de El Mercurio.
 
Fundación Paz Ciudadana cuenta además con un consejo consultivo de cuarenta integrantes que reúne a personajes representativos de los principales centros de poder: grupos económicos, universidades, Congreso y empresarios, entre los cuales destacan:
 
Pilar Armanet, Julio Barriga, Enrique Barros, Juan Bilbao, Carlos Bombal, Carlos Cáceres, Gonzalo Cienfuegos, Enrique Correa, Juan Cuneo, Juan Eduardo Errázuriz, José Miguel Gálmez, José Antonio Garcés, Oscar Guillermo Garretón, Gral. Director de Carabineros, Gustavo González, José Antonio Guzmán M., Edmundo Hermosilla, Juan Hurtado Vicuña, Gonzalo Ibáñez, Nicolás Ibáñez, Pedro Ibáñez, Mónica Jiménez de la Jara, Rodrigo Jordán, Alberto Kassis, Michael Kaufmann, Mauricio Larraín, Alan Mackenzie, César Molfino, Germán Molina, Alfredo Moreno Charme, Juan Pablo Morgan, Claudio Muñoz, Laura Novoa, Juan Obach, Máximo Pacheco, Prefecto (J) PDI Rosana Pajaritos, Horst Paulmann, Matías Pérez, Pablo Pérez C., Mons. Bernardino Piñera, Julio Ponce, Jaime Santa Cruz, Agustín Squella, Patricio Valdés, Wolf Von Appen, Luis Enrique Yarur, Pablo Yrarrázaval.
 

SALE JAVIERA BLANCO Y ENTRA CATALINA MERTZ

 

El 11 de julio de 2013, Javiera Blanco (ex subsecretaria de Carabineros durante el gobierno de Michelle Bachelet) renunció a su cargo como directora ejecutiva de Paz Ciudadana para sumarse como vocera del comando de la candidata de la oposición. Al día siguiente el directorio de la fundación designó en su reemplazo a la economista Catalina Mertz Kaiser, quien ejercía como Gerente de Innovación y Desarrollo de Paz Ciudadana y ha trabajado en el equipo de seguridad ciudadana del Ministerio del Interior, y en las universidades Adolfo ibáñez y Del Desarrollo.

FINANCIAMIENTO

Según su sitio web , fundación Paz Ciudadana recibe ayuda económica de círculos empresariales y del gobierno de Canadá.
Entre las compañías financistas están: Banco Santander, Adimark, Entel, Socovesa, BCI, Pucobre, El Golfo, Cencosud, Falabella, Farmacias Ahumada, Sigdo Koppers, LAN, Enersis, Arauco, SQM, CMPC, Fundación Hans Seidel, Ultramar, El Mercurio, Banco de Chile, Kaufmann, Quiñenco, PricewaterhouseCoopers, BBDO, Copec, Walmart Chile, Corpora Tres Montes, Icare, CGE, entre otras.
 

loading
Fuentes de Fundación Paz Ciudadana
loading
loading
loading