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Mega

Canal de televisión controlado por el Grupo Bethia, matriz de inversiones de Liliana Solari Falabella, integrante de una de las familias más ricas de Chile dueñas del holding Falabella. Considerado uno de los mayores grupos empresariales del país y uno de los más activos y diversificados de los últimos años. Sus empresas están presentes en las áreas del retail (Falabella, Homecenter, Tottus y Mall Plaza); comunicaciones (Mega, Radio Canela, Etc. TV), inmobiliaria (Torre Titanium); transportes (LATAM, Gupo de Empresas Navieras, Sotraser, Blue Express, Aeroandina); vitivinícola (Viña Indómita, Santa Alicia y Viña Dos Andes); agrícola (Ancali, Agrimaq), hípica (Haras Don Alberto y Club Hípico), y salud (Isapre Colmena y Clínica Las Condes). Luego de su pública y fallida intención de adquirir Chilevisión, de propiedad del ex presidente Sebastián Piñera en 2010, los Solari, uno de los más importantes avisadores de la pantalla chilena, logra finalmente, en diciembre de 2011, tener su propio canal de televisión. El grupo Bethia tomó el control del canal Mega el 16 de marzo de 2012, tras comprarlo al grupo Claro por 88.832 millones de pesos (unos 185 millones de dólares). Además compró radio Amadeus- que cambió de nombre y de segmento- iniciando sus transmisiones como radio Candela.

Empresa Privada
Red Televisiva Megavisión S.A.
Medios de comunicación
Mega
CHILE
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Perfil

El canal privado inició sus transmisiones el 23 de octubre de 1990, siendo la primera red televisiva privada de Chile, luego de que su fundador se adjudicase la licitación pública del extinto Canal 9 estatal, en ese entonces la segunda señal de Televisión Nacional de Chile, dedicada al deporte y la cultura.

Fundada con el nombre Megavisión, fue controlada desde su fundación por la sociedad Comunicación, Información, Entretención y Cultura S.A. (CIECSA), una empresa filial del Grupo Claro; la división controlaba también, en ese entonces, el 20% de la operadora de televisión por cable VTR (antes Metrópolis), la Compañía Sudamericana de Vapores, el Diario Financiero, Viña Santa Rita y Cristalerías Chile. Conocida es la participación de Televisa — la mayor operadora mexicana de canales de TV - en la propiedad accionaria (49%) para dar el vamos a la naciente emisora; sin embargo, descontenta con los malos resultados de ésta en audiencia y términos económicos, vendió su participación a su socio a principios de 1999.

 

ENTRA BETHIA

El 27 de diciembre de 2011, el Grupo Claro vendió el 100% de la televisora al Grupo Bethia,
matriz de inversiones de Liliana Solari Falabella, integrante de una de las familias más ricas de Chile dueñas del holding Falabella. Considerado uno de los mayores grupos empresariales del país y uno de los más activos y diversificados de los últimos años. Sus empresas están presentes en las áreas del retail (Falabella, Homecenter, Tottus y Mall Plaza); comunicaciones (Mega, Radio Canela, Etc. TV), inmobiliaria (Torre Titanium); transportes (LATAM, Gupo de Empresas Navieras, Sotraser, Blue Express, Aeroandina); vitivinícola (Viña Indómita, Santa Alicia y Viña Dos Andes); agrícola (Ancali, Agrimaq), hípica (Haras Don Alberto y Club Hípico), y salud (Isapre Colmena y Clínica Las Condes).

Luego de su pública y fallida intención de adquirir Chilevisión, de propiedad del ex presidente Sebastián Piñera en 2010, los Solari, uno de los más importantes avisadores de la pantalla chilena, logra finalmente, en diciembre de 2011, tener su propio canal de televisión.

El grupo Bethia tomó el control del canal Mega el 16 de marzo de 2012, tras comprarlo al grupo Claro por 88.832 millones de pesos (unos 185 millones de dólares). Además compró radio Amadeus- que cambió de nombre y de segmento- iniciando sus transmisiones como radio Candela.

A su llegada a Mega, Bethia inyectó capital en un canal que tenía pérdidas cercanas a los $5 mil millones y levantó al entonces gerente general de Chilevisión Mario Conca, para convertirlo en presidente ejecutivo.

A octubre de 2013 Mega no lograba repuntar sus cifras negativas y Heller tomó cartas en el asunto dando un golpe mayor: levantó a un ejecutivo importante de Canal 13, su entonces director de programación Patricio Hernández, para muchos uno de los responsables del éxito de la estación de los Luksic, y quien asumiò la dirección ejecutiva. No llegó solo: la instrucción de Bethia es llevara a los mejores talentos y reclutó a una de las ejecutivas mejor pagadas de la industria, María Eugenia Rencoret, directora del Área Dramática de TVN, junto a la plana mayor de su equipo, que incluye a los productores Patricio López y Daniela de Michelis.  Con eso, de paso, descabezaron el área que representaba uno de los puntales de la programación -y de los ingresos- del canal estatal.

Con la llegada de Hernández a la estación se definió también el nuevo rol de Conca. El ex gerente general de Chilevisión, que comenzó su trabajo en Mega el 1 de agosto de 2012, se quedará en la presidencia del directorio,  al menos hasta abril. Desde ese cargo Conca seguirá revisando los lineamientos de la gestión de Hernández. Pero además, comentan en el canal, tendrá la difícil misión de rentabilizar la mayor inversión que ha hecho Bethia en el canal: la compra de los derechos de trasmisión de la selección chilena de cara al Mundial de Rusia 2018.

Hace un año, Bethia compró esos derechos por US$ 106 millones. Conca fue clave en esas negociaciones, echando mano a su cercanía con el mundo del fútbol, gracias a su rol como accionista de Azul Azul. Bethia elaboró una abultada propuesta que le permitió al holding quedarse con las licencias de la “Roja”. Conca, a través de la sociedad Megasport -filial de Bethia que detenta los derechos- busca negocios ligados a estas licencias.

Pero los cambios en el equipo de Mega no se quedaron ahí. En abril de 2013, el jefe de Prensa, Pablo Badilla, dejó su cargo a sólo cinco meses de haber asumido, tras lo cual llegó el experimentado Jorge Cabezas, quien había desempeñado ese trabajo en Canal 13 y TVN, y dio curso a la reformulación del área y el cambio del noticiero central. Fue el fin de Meganoticias y el debut, a fines de agosto, de Ahora Noticias, conducido por otra contratación flamante: Soledad Onetto.   

Y ad portas de la llegada de Hernández, Mega sufrió un nuevo terremoto. En noviembre de 2013 el gerente general Fernando Berndt, quien llegó junto a Conca de CHV, presentó su renuncia. 

 

PRIMERA HUELGA EN 24 AÑOS

El lunes 13 de octubre de 2014 por una amplia mayoría de 93 por ciento, el sindicato único de trabajadores de la casa televisiva aprobó una huelga legal. El paro indefinido se inició a partir de las 00:00 horas del jueves 17 de octubre tras no llegar a acuerdo en la negociación colectiva. Extensión de vacaciones, asignaciones de movilización, bono por término de conflicto y un reajuste salarial son algunas de sus demandas. Se trata de trabajadores del departamento de prensa, sonidistas, camarógrafos, tramoyas, funcionarios del área dramática, derealities, de programación y del área comercial, que han adherido a la movilización.

Es la primera vez en 24 años que los funcionarios aprueban una movilización y fue posible tras la conformación en 2011–luego que el grupo Bethia tomara el control del canal– de un sindicato único que agrupa a las áreas dramáticas, prensa, reality, iluminación, administrativos y técnicos.

El fallecido empresario Ricardo Claro, quien fue el controlador histórico de Mega, siempre se negó a permitir que sus trabajadores se organizaran sindicalmente.

Pero el escenario cambió. Ahora, el grupo Bethia debió negociar con sus trabajadores en momentos en que el canal atraviesa por un inmejorable escenario de sintonía, gracias al éxito de su teleserie "Pituca sin Lucas" y de las porducciones turcas como “Las Mil y Una Noches” y “Qué Culpa Tiene Fatmagül”, el repunte de su noticiero central y los buenos resultados de su matinal “Mucho Gusto”, a lo que se suma el reforzamiento de su área deportiva con la transmisión de los partidos de la selección chilena de fútbol con miras a las clasificatorias para el Mundial Rusia 2018.

Este escenario es el que le ha significado a la estación obtener “utilidades históricas” en lo que va de 2014, las que, aseguran los trabajadores, superan 3,5 veces las obtenidas el año anterior.

Y son precisamente esos números los que sirvieron de argumento a los trabajadores para exigir que se atendieran los puntos de su petitorio.

La renuencia del canal, cuyo vicepresidente es el actual presidente del Grupo Bethia y de Azul Azul, Carlos Heller, llevó al quiebre de la mesa de negociación el jueves 9 de octubre y a que se aprobara la huelga con el voto a favor de 484 trabajadores de un total de 520 afiliados, de los cuales 486 participaron en la consulta.

Los principales conflictos tenían que ver con el monto del reajuste de remuneraciones. La empresa ofrecía 30 mil pesos, cifra muy distante de los 100 mil que piden los funcionarios. Otras demandas eran el aumento de las vacaciones de 15 a veinte días y la instauración de viáticos nacionales y regionales.

Tampoco hubo acuerdo en los plazos de negociación, ya que la empresa planteaba que abarque los próximos tres años, mientras que el sindicato fijó un límite de dos años.

Finalmente sus trabajadores finalizaron su huelga en la noche del martes 21 de octubre tras llegar a un acuerdo con la empresa. El presidente del Sindicato de Trabajadores, Cristhián Torres, indicó que un 75 por ciento de los funcionarios aprobó la oferta.

 

EL DIVERSIFICADO GRUPO BETHIA

Los orígenes del grupo Bethia se remontan al año 1987 cuando Liliana Solari Falabella, bisnieta directa de Salvatore Falabella creador de la tienda Falabella en 1892, compró un fundo en la ciudad de Los Ángeles, para dedicarse -entre otros negocios- a lo que siempre había sido su pasión: la crianza de caballos de carrera fina sangre. Bautizó las tierras como Haras Don Alberto, en honor a su padre, Alberto Solari Magnasco.

Liliana Solari y sus hijos Carlos -principal accionista de Azul Azul- y Andrea Heller, inscribieron el fundo en el registro económico como Sociedad Agrícola Ancali, nombre de fantasía creado a partir de la fusión de sus propios nombres: "An" por Andrea, "Ca" por Carlos y "Li" por Liliana.

Pronto los Heller Solari fueron desarrollando nuevos negocios, en áreas como la agrícola, lechera, ganadera y de transportes, por lo que en 1994 crean el Grupo Bethia para reunir todas sus inversiones familiares, bautizándolo así en honor a una de sus yeguas pura sangre.

El holding empresarial, que existe como Sociedad Anónima desde 2001,  es liderado- según su sitio corporativo consultado en abril de 2013- por Liliana Solari  (Presidenta honoraria)  junto a sus hijos, Carlos Heller (Presidente del directorio) , Andrea Heller (Vicepresidenta del directorio),  y los directores, Gonzalo Rojas (hijastro de Liliana Solari) y Alberto Morgan.  Su gerente general corporativo es desde junio de 2012, Ramiro Sánchez.

Bethia viene registrando una acelerada cabalgata en su crecimiento en los últimos años, logrando en 2012 un patrimonio que se elevaba hasta los 4.000 millones de dólares, según datos entregados por Qué Pasa en enero de 2012.

En febrero de 2013 el conglomerado oficializó una importante reestructuración que implicó la división  de la matriz Bethia S.A. en dos sociedades:  Bethia S.A., continuadora legal de la anterior; y Betfam S.A., la nueva firma que nace fruto de esta operación.

“Lo anterior con el objetivo de enfrentar el fuerte crecimiento que ha vivido  la compañía en los últimos años en diversas áreas y así, eventualmente, avanzar en la apertura en bolsa de alguna de sus filiales o matrices”, informó La Segunda

Dicha  decisión fue una de las primeras tareas que debió realizar Ramiro Sánchez, luego de asumir la gerencia general corporativa de Bethia en junio de 2012. Cuatro meses después, el 17 de octubre, la junta extraordinaria de accionistas de Bethia, integrada por Liliana Solari (a través de Inversiones Alpina e Inversiones Romina), Carlos Heller, Andrea Heller y Gonzalo Rojas, en representación de Inversiones Kennedy; aprobó dividir la compañía y transferir parte de su capital a una segunda matriz: Betfam S.A.

El acuerdo, protocolizado a fines de febrero pasado, señala que con esta división el holding queda controlado por dos matrices, con lo que el capital de Bethia S.A. equivalente a 147,4 millones  de dólares se redujo a 64,7 millones de dólares (dividido en 4,5 millones de acciones). El resto de los recursos, en tanto, fueron transferidos a la nueva Betfam S.A., que surgió con un capital de 82,7 millones de dólares (dividido en 4,5 millones de acciones).

 

REORGANIZACIÓN

Marcela Abusleme, gerente de comunicaciones de Bethia, informó a La Segunda, que  la idea es que Bethia S.A. pase a controlar todas las participaciones minoritarias del holding en sociedades anónimas abiertas en Bolsa: Falabella (10,74%), Latam (6,23%), Aguas Andinas (2,32%), Clínica Las Condes (11,5%), Grupo Empresas Navieras (14,72%) y Club Hípico (10%).

En tanto, Betfam S.A asumirá el control de todas las sociedades donde el grupo familiar es el accionista controlador:  Blue Express (ex Lan Courier), transportes Sotraser, Agrícola Ancali, Mega, Inmobiliaria Titanium (50%), Isapre Colmena (48%) y las viñas Indómita, Santa Alicia y Dos Andes ; todas sociedades no abiertas a la bolsa.

PERFILES RELACIONADOS

 

 

 

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Fuentes de Mega
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