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Colbún

31-05-1986

Colbún S.A es una empresa productora de electricidad chilena. Es controlada por el Grupo Matte (49,026%). En mayo de 2006 ingresó a la propiedad Antarchile (del grupo Angelini) al adquirir el 9,5% de la generadora eléctrica.

Empresa Privada
Colbún S.A.
Energía
96.505.760-9
Colbún
CHILE
31-05-1986
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Perfil

Colbún S.A es una empresa productora de electricidad chilena. Es controlada por el Grupo Matte (49,026%) y en mayo de 2006 ingresó a la propiedad Antarchile (del grupo Angelini) al adquirir el 9,5% de la generadora eléctrica.

Creada a partir de las centrales hidroeléctricas de Colbún y Machicura de ENDESA en 1986 y traspasada como empresa filial de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). En 1997 CORFO vende 37,5% de su participación, y en marzo de 1997 es privatizada completamente. Sus accionistas principales son Minera Valparaíso S.A. (Grupo Matte) (34,97%) y Electropacífico Inversiones Ltda. (28,60%).

Es la segunda generadora de electricidad más grande de Chile después de Endesa, con una participación en el mercado de un 20,7% y concentra el total de sus operaciones en el Sistema Interconectado Central (SIC). Su capacidad instalada alcanza los 1.480 MW (15% de la capacidad instalada total en Chile), de los cuales 75% corresponden a plantas hidroeléctricas, incluyendo el complejo Colbún-Machicura, de 490 MW.

Tras fusionarse con Cenelca en noviembre de 2005 incorporó varios activos hidroeléctricos: Canutillar 172 MW, Antilhue 45 MW, Los Quilos 39,3 MW, Blanco 47 MW, Juncal 27 MW, Juncalito 1,5 MW, Chacabuquito 26 MW y Hornitos 55 MW.

 

HIDROAYSÉN

HidroAysén era el mayor y más polémico proyecto energético de Chile que contemplaba la construcción y operación de cinco represas en la Patagonia chilena sobre dos ríos de aguas cristalinas: el Pascua y el Baker, inundando unas 5.900 hectáreas -gran parte de ellas vírgenes- para generar unos 2.750 megavatios (MW).

La iniciativa, que representaba una apuesta clave en materia energética pero que, al mismo tiempo, ponía en jaque la existencia de una de las mayores reservas naturales del planeta,  tenía una inversión inicial de 3.200 millones de dólares, sin embargo ejecutivos de la compañía declararon que tuvo un aumento en su costo de entre 25% y 30%. Esto lo llevaría a superar los $8.000 millones de dólares.

Endesa Chile y Colbún son los controladores del proyecto y comparten una sociedad anónima- cuya participación es de un 51% y 49% de las acciones, respectivamente.

Con los permisos ambientales listos desde 2011, el Comité de Ministros resolvió el martes 10 de junio de 2014 rechazar este megaproyecto.

El ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, anunció a la salida de la reunión que “este comité ha decidido acoger los recursos de reclamación presentados por la comunidad y la ciudadanía, y dejar sin efecto la resolución de calificación medioambiental, por tanto, en este acto administrativo se declara rechazado el proyecto hidroeléctrico de HidroAysén”, expresó.

Dicha decisión fue tomada luego de que los ministro invalidaran los acuerdos adoptados el día 30 de enero por la misma instancia, los que fueron considerados como “ilegales”. Con ello, pudieron pronunciarse sobre la totalidad de los recursos de reclamación y el fondo de la materia.

Justificando la decisión, el ministros enumeró una serie de incongruencias en los informes presentados para establecer medidas de compensación y de mitigación ambiental.

La empresa tiene un plazo de 30 días para impugnar la resolución ante un tribunal ambiental.

 

HISTORIA DEL PROYECTO

"Si no hay energía hidroeléctrica, lo que va a haber es más centrales a carbón", dijo el presidente Sebastián Piñera al diario La Tercera el 8 de mayo de 2011, agregando que "si se aprueba el proyecto Hidroaysén, es porque cumple al 100% con toda la legislación medioambiental chilena".

Finalmente los permisos medioambientales fueron entregados al día siguiente, cuando la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) aprobó por 11 votos a favor y una abstención la construcción de las cinco centrales hidroeléctricas.

Pero aun quedaba camino por recorrer, pues el martes 10 de junio de 2014 se espera que el Comité de Ministros ponga la lápida al megaproyecto, al menos tal como está concebido hoy. El Mostrador señala que la noticia no será una sorpresa para la eléctrica y que en la práctica es sólo la guinda de la torta del complejo escenario que enfrenta desde diversos flancos, que van desde las pésimas relaciones con las comunidades, las críticas a la falta de inversión desde el Ministerio de Energía, hasta problemas de gobierno corporativo marcados por su matriz Enel.

Endesa, adelantándose a probable veredicto adverso para ellos, decidieron retirar meses antes la iniciativa de su cartera de proyectos para América Latina que la firma exhibe a inversionistas, debido a que se mantiene la incertidumbre respecto a los plazos de ejecución de las centrales y su línea de transmisión, aunque aclaró que ello no significa que la iniciativa se haya desechado, así lo informó El Mercurio el 7 de enero de 2014 (ver subtítulo).

En tanto, en un comunicado difundido el 19 de mayo de 2014 la compañía señala compartir las metas y objetivos de la agenda energética difundida por la presidenta Michelle Bachelet, pero "sugieren" que no avanzarán en el proyecto sino hasta 2015.

De llevarse a cabo HidroAysén ambas empresas (Endesa y Colbún) pasarían a concentrar el 80% de la generación eléctrica del país, estableciendo un duopolio del mercado de energía eléctrica de Chile.

 

OFENSIVA AMBIENTALISTA

El proyecto, que contaba con sus permisos medioambientales respectivos aprobados desde mayo de 2011, ha movilizado una fuerte ofensiva ambientalista y ha enfrentando a defensores de la Patagonia con quienes consideran que es vital para las necesidades energéticas de Chile, que según las proyecciones oficiales publicadas por La Nación, debe aumentar en casi un 80% su generación de energía a 2025.

Agrupados en la organización Patagonia sin Represas, los ecologistas critican la destrucción de la Patagonia chilena y acusan a la empresa de crear una campaña de miedo sobre la idea de que el país se quedará sin energía si no se construye HidroAysén.

Los ecologistas aseguran que las inundaciones afectarán la fauna, la flora y a los parques naturales de la región, y que la llegada de 5.000 trabajadores para su construcción afectará negativamente la vida en Aysén. En cambio, los defensores del proyecto señalan que la energía hidroeléctrica es una de las más limpias y eficientes a diferencia de la generada por las centrales termoeléctricas, que se han multiplicado en los últimos años en Chile.

 

PARALIZACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE LA LÍNEA DE TRANSMISIÓN

El proyecto HidroAysén contemplaba además una línea de transmisión para transportar la energía desde la región de Aysén hasta Santiago, para ser inyectada al Sistema Interconectado Central (SIC) mediante una línea de corriente continua.

Sin embargo, en un acto considerado de presión al sistema político, el 30 de mayo de 2012, Colbún anunció la paralización de los Estudios de Impacto Ambiental de dicha línea de transmisión que iría desde Cochrane a Santiago, y que permitiría inyectar al Sistema Interconectado Central (SIC) los 2.750 MW generados por las centrales de HidroAysén.

Mediante un hecho esencial enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros, Colbún informó que "mientras no exista una política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere, Colbún estima que no están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de esta magnitud y complejidad", agregado que estaba dispuesta a "adaptar el proyecto en aspectos tales como su propiedad y modelo de negocio". Sin embargo, el presidente de la eléctrica, Bernardo Larraín, aclaró que "cuando hablamos de nuestra disposición a adaptar la propiedad de HidroAysén nos referimos a que se podrían incorporar socios al proyecto completo, al proyecto de transmisión o al de generación", publicó La Tercera.

Lo anterior, según El Mostrador, se tomó por parte de varias personas del gobierno como una jugada de los Matte para presionar al Presidente para agilizar una política en materia energética. En tanto, el rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, consideró el hecho como un golpe político tremendo.

Fuentes ambientalistas consultadas por El Mostrador Mercados, señalaron que Hidroaysén es inviable. El director de Greenpeace en Chile declaró que "el actuar de Colbún reconoce que tenemos razón, y que la falta de claridad respecto de la política energética que el país necesita a nivel de generación, distribución y consumo es abiertamente insuficiente. Chile necesita acuerdos sociales que incluyan a la sociedad civil". Agregó que "se trata de una potente señal que un socio de HidroAysén sea quien señala que el proyecto no sólo no está finalizado, si no que derechamente es inviable".

Sin embargo, en enero de 2013, en el marco de las actividades de la IV Cumbre Empresarial Celac-UE, el presidente de Endesa España, Borja Prado, señaló que el futuro del proyecto energético HidroAysén depende de la aprobación por parte del Gobierno y, una vez que haya superado todos los pasos, estudiarán si es rentable o no. Aseguró además que "siempre he dicho que HidroAysén es un proyecto del gobierno y nosotros estamos comprometidos".

Es así como el megaproyecto hidroeléctrico lleva cerca de dos años a la espera de una definición del Comité de Ministros, luego que el 9 de mayo de 2011 obtuviera su Resolución de Calificación Ambiental por parte de la Corema de Aysén.

Uno de los motivos del retraso guardaría relación con el elevado número de observaciones contenidos en los 35 recursos de reclamación que ha recibido el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).

 

ENDESA RETIRA HIDROAYSÉN DE SU CARTERA DE PROYECTOS EN LATINOAMÉRICA

En tanto, Endesa resolvió retirar el megaproyecto hidroeléctrico de su cartera de proyectos energéticos en América Latina, debido a que se mantiene la incertidumbre respecto a los plazos de ejecución de las centrales y su línea de transmisión, aunque aclaró que ello no significa que la iniciativa se haya desechado. Así lo informó El Mercurio el 7 de enero de 2014, donde se agrega que lo anterior quedó de manifiesto en un documento elaborado en noviembre de 2013 para sus inversionistas, donde aparecen en carpeta sólo siete centrales a desarrollar en la región, a diferencia del mismo reporte de primer semestre de 2013, cuando sí aparecía el cuestionado complejo energético.

El matutino agrega que en la compañía admiten que la concreción de HidroAysén aparece en un horizonte lejano, debido a que todavía existen decisiones pendientes sobre su ejecución, tales como el pronunciamiento del Comité de Ministros sobre más de una treintena de reclamaciones, la indefinición política sobre su realización y las aprensiones que ha planteado sobre su construcción la presidenta electa, Michelle Bachelet. La posición de Endesa se suma a la que adoptó en 2012 el grupo Matte, sus socios a través de Colbún, cuando anunció la suspensión de los estudios de la línea de transmisión por la ausencia de una política energética.

En tanto, fuentes del sector consultadas por el mismo diario sostienen que el hecho que HidroAysén no aparezca entre sus proyectos en Latinoamérica es una fuerte señal de que no se ejecutará en el mediano plazo.

 

AGENDA ENERGÉTICA Y PARALIZACIÓN DEL PROYECTO HASTA 2015

En un comunicado difundido el 19 de mayo de 2014 la compañía señaló compartir las metas y objetivos de la agenda energética difundida por el gobierno el 15 de mayo, pero "sugieren" que no avanzarán en el proyecto sino hasta el próximo año apegándose a una de las citas del Ejecutivo.

Endesa y Colbún valoraron la iniciativa anunciada por la Presidenta Michelle Bachelet y su ministro de Energía Máximo Pacheco para hacer frente una crisis en el sector desde hace diez años, pero indicaron que el proyecto hidroeléctrico HidroAysén, detenido por cerca de 2.000 recursos en su contra, no avanzará hasta el 2015.

Con la agenda energética 2014- 2018 el gobierno busca destrabar las inversiones y aumentar la competencia en el sector, así como mejorar las relaciones con las comunidades.

“Desarrollar al año 2015 una política energética, de largo plazo, validada por la sociedad chilena, mediante un proceso participativo y regional (…) llevar a cabo un proceso de planificación territorial energética para el desarrollo hidroeléctrico futuro”, señala el comunicado.

Explican, además, que a raíz de ello, la sociedad anónima HidroAysén, creada en septiembre de 2006, “aguardará los tiempos e instancias necesarias para alcanzar dicho fin”.

“Confía que esta decisión facilite una discusión constructiva sobre los recursos energéticos que el país necesita desarrollar, en el contexto de los referidos procesos”, subraya.

El proyecto, que ya cuenta con la aprobación ambiental ahora espera lo que el Consejo de Ministros resuelva el 10 de junio de 2014, aunque el Ejecutivo ya ha adelantado que el diseño actual del proyecto no es viable.

Chile, de 16,5 millones de habitantes, enfrenta una crisis desde hace casi una década en el área energética debido a un crecimiento de la demanda eléctrica superior a las inversiones en esa área.

Ello se ha traducido en un alto costo del suministro eléctrico para la población y las empresas, lo que ha afectado la competitividad de las compañías, particularmente en la minería, que es el motor de crecimiento del país.

En el último párrafo del comunicado, la empresa recuerda que “siempre ha asumido” que está impulsando un proyecto de largo aliento que involucra varias etapas de desarrollo.

Indica que es necesario recalcar que la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de HidroAysén, así como los derechos de aprovechamientos de aguas, concesiones, solicitudes, estudios, ingeniería, autorizaciones e inmuebles, entre otros, son activos adquiridos y desarrollados por la compañía durante los últimos ocho años.

“(Esto) al amparo de la institucionalidad vigente y conforme a los más altos estándares internacionales técnicos y ambientales, y que representan, por tanto, elementos necesarios y valiosos para el desarrollo del potencial hidroeléctrico de los ríos Baker y Pascua de la región de Aysén”, concluye.

 

SE RECHAZA EL PROYECTO

Finalmente el 10 de junio de 2014, el Comité de Ministros resolvió rechazar el polémico proyecto energético HidroAysén, que contemplaba la construcción de estas cinco represas hidroeléctricas.

Luego de una serie de postergaciones, el Comité de Ministros resolvió tras casi tres horas de reunión el futuro de la cuestionada iniciativa que había obtenido su aprobación ambiental en 2011 y recibió la luz verde para su construcción de parte de la Corte Suprema.

Eran 35 las reclamaciones al proyecto, que revisaron por más de dos meses los equipos técnicos de los Ministerios de Energía, Minería, Economía, Salud, Agricultura y Medio Ambiente, luego de la sesión del 19 de marzo pasado.

A la salida de la reunión, el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, anunció que “este comité ha decidido acoger los recursos de reclamación presentados por la comunidad y la ciudadanía, y dejar sin efecto la resolución de calificación medioambiental, por tanto, en este acto administrativo se declara rechazado el proyecto hidroeléctrico de HidroAysén”, expresó.

Dicha decisión fue tomada luego de que los ministro invalidaran los acuerdos adoptados el día 30 de enero por la misma instancia, los que fueron considerados como “ilegales”. Con ello, pudieron pronunciarse sobre la totalidad de los recursos de reclamación y el fondo de la materia.

Justificando la decisión, el ministros enumeró una serie de incongruencias en los informes presentados para establecer medidas de compensación y de mitigación ambiental.

La empresa tiene un plazo de 30 días para impugnar la resolución ante un tribunal ambiental.

 

CONSEJO DE MINISTROS

De acuerdo a lo informado por el diario La Tercera, pasadas las 8.00 de la mañana del 10 de junio de 2014 en una oficina del Ministerio del medio Ambiente en el número 73 de la calle San Martín, en el centro de Santiago, se inició la sesión del Comité de Ministros que analiza las 35 reclamaciones -34 por parte de comunidades y opositores a la iniciativa y una por la empresa- presentadas a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto HidroAysén, otorgada en mayo de 2011 por la Corema de Aysén.

La sesión del comité fue encabezado por el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, participaron los ministros de Agricultura, Carlos Furche; de Salud, Helia Molina; de Economía, Luis Felipe Céspedes; de Minería, Aurora Williams, y de Energía, Máximo Pacheco.

La cita se realizó luego que a mediados de marzo el comité decidiera invalidar la actuación de su antecesor en la administración Piñera, que resolvió las reclamaciones de manera parcial y solicitó dos nuevos estudios: el primero, relacionado al vaciamiento de los lagos glaciares ubicados en la zona y su impacto en el crecimiento del caudal de los ríos Pascua y Baker, y otro sobre impacto en la salud de la población, por la llegada de 5.000 trabajadores a la zona en el peak de la construcción de las centrales.

La decisión del comité de la administración Piñera, que fue presidido por la ex ministra María Ignacia Benítez, fue cuestionada por las nuevas autoridades, las que consideraron que éste contenía vicios de ilegalidad, luego de que se tomara más de dos años en resolver parcialmente las reclamaciones, cuestión que no estaría contemplada en la ley.

 

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Fuentes de Colbún
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